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#Identifican nuevos usos terapéuticos de la #nicotina frente a la #obesidad

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Una investigación que se publica en ‘Nature Communication’ con participación española aporta un nuevo mecanismo molecular relacionado con la nicotina que podría ser útil en el tratamiento de la obesidad.

Las primeras firmantes del artículo Eva Rial, Patricia Seoane y Laura Liñares
USC

Un grupo de investigadores de las universidades de Santiago de Compostela, Gerona, Iowa y Oxford ha identificado nuevos usos terapéuticos de la nicotina en la lucha contra la obesidad. El trabajo ahora presentado en la revista Nature  Communications muestra que la nicotina al alcanzar el cerebro induce una transformación (“pardecimiento”) del tejido adiposo blanco por la que empieza a actuar como la grasa parda.

Como aclara la primera firmante del trabajo, la investigadora del grupo NeurObesidad de la Universidad de Santiago de Compostela Patricia Seoane Collazo, el tejido  adiposo  pardo (grasa parda) es el que no almacena lípidos (al contrario que la grasa blanca) sino que los ‘quema’ a través de un proceso de termogénesis. Por ejemplo, cuando el sistema nervioso central interpreta que el organismo se encuentra en un ambiente frío desencadena como respuesta una activación de la termogénesis de la grasa parda para incrementar la temperatura corporal.

Desde la perspectiva del control del peso corporal, la posibilidad de convertir la grasa blanca en parda supone contar con un nuevo ‘interruptor’ frente a la obesidad. Como matiza la investigadora, “el descubrimiento no implica que las personas que fuman consigan un mejor control del peso sino que nuestros estudios nos permiten identificar un nuevo mecanismo molecular en la utilización de la nicotina, siempre  médicamente controlada y liberada, con posibilidades hasta ahora desconocidas”. Además, dado este nuevo paso en la comprensión del comportamiento de la nicotina habrá que establecer esfuerzos para definir cómo “la nicotina ejerce sus efectos beneficiosos en el control del peso corporal” y así “poder diseñar terapias que eviten sus efectos nocivos”, principalmente los vinculados a la acción de fumar, afirma Patricia Seoane.

La nicotina puede modular las vías de recompensa, como el sistema opioide endógeno. El sistema  opioide se estableció como un regulador importante en los procesos  neurales  hedónicos y de recompensa, como los que conducen a  conductas  adictivas”, añade Seoane en el trabajo publicado. El artículo también explica que el  “pardecimiento” de la grasa depende de un subtipo de receptores opioides (el receptor  opioide  kappa), específicamente en el área hipotalámica lateral, proceso que ahora se ha constatado en estudios realizados en modelos animales. Además, el trabajo presenta datos en humanos, del grupo de José Manuel Fernández-Real en Gerona, que demuestran que el tejido  adiposo blanco de los fumadores muestra señales de “pardecimiento”. En conjunto, el estudio “abre puertas para la búsqueda de nuevas dianas terapéuticas para el tratamiento de la obesidad”, ya que el equipo de investigación ha comprobado por primera vez la implicación del sistema opioide en el control del “pardecimiento” del tejido adiposo blanco.

Por parte de la universidad galleba, el nuevo trabajo publicado por Nature  Communications con el título ‘Central  nicotine induces  browning  through  hypothalamic κ  opioid receptor’, tiene cómo primeras firmantes a Patricia Seoane Collazo, Laura Liñares Pose, Eva Rial Pensado, Amparo Romero  Picó, además de a los profesores Carlos Diéguez y Miguel López, que dirigieron el estudio. Del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS), también contribuyeron Noelia Martínez Sánchez, Pablo Garrido Gil, Ana Senra, Cintia Folgueira, José  L. Labandeira García, y Rubén Nogales.

El nuevo trabajo da continuidad a estudios previos de Miguel López, cuyo grupo ya en 2012 demostró que la nicotina inhibe la actividad de la proteína  AMPK en el  hipotálamo provocando la merma de la ingesta y un incremento del gasto energético al activar el tejido  adiposo  pardo. El resultado asociado a todo este proceso era una pérdida de masa corporal. La importancia de la proteína AMPK (involucrada, entre otros procesos celulares, en los primeros pasos de la producción de lípidos) radica en su sensibilidad a cualquier variación en los niveles energéticos de la célula y el organismo.

#Cirugía bariátrica vinculada a menos #eventos cardiovasculares adversos mayores en #obesidad y #diabetes

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PARÍS, FRA. Pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2 que se sometieron a procedimientos de cirugía bariátrica (metabólica) tuvieron menos probabilidades de experimentar uno de seis eventos cardiovasculares adversos mayores, que pacientes similares que recibieron tratamiento médico, muestran hallazgos de un nuevo estudio observacional.

En comparación con pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2 que recibieron tratamiento médico, los que se trataron con cirugía bariátrica tuvieron 39% menos probabilidades de morir por alguna causa o de desarrollar insuficiencia cardiaca, complicaciones de arterias coronarias, eventos cerebrovasculares, fibrilación auricular o nefropatía en los siguientes 8 años, informó el Dr. Ali Aminian, cirujano bariátrico en la Cleveland Clinic, en Ohio, Estados Unidos, en una sesión científica de la European Society of Cardiology (ESC) de 2019, World Congress of Cardiology.

 

En los pacientes del grupo tratado con cirugía hubo una disminución de 38% en el riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores de tres componentes (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular isquémico y mortalidad), y la frecuencia de cada componente del evento cardiovascular adverso mayor de seis elementos fue más baja, señaló el Dr. Aminian.

Los pacientes en el grupo no quirúrgico no estaban recibiendo ninguno de los fármacos antidiabéticos más nuevos que conllevan beneficios cardiovasculares, manifestó el Dr. Aminian a Medscape, pero la “magnitud del efecto de la cirugía fue tan notable que no creo que aun cuando utilicemos un nuevo fármaco esto vaya a anular los hallazgos”, indicó.

Sin embargo, estuvo de acuerdo en que es posible que los pacientes que se sometieron a procedimientos de cirugía bariátrica hayan estado más motivados para apegarse a un estilo de vida saludable, de manera que “necesitamos un estudio clínico prospectivo”.

Mientras tanto, “médicos de atención primaria, endocrinólogos y cardiólogos podrían considerar la cirugía bariátrica cuando atienden a pacientes con factores de riesgo cardiovascular y obesidad, y hablar sobre esto con el paciente y remitirlo al programa de cirugía bariátrica”, recomendó, destacando que “no todos los pacientes serían elegibles para esta cirugía, pero al menos esta sería una opción en algunos casos”.

Se necesitan estudios aleatorizados controlados

En un editorial complementario, el editor delegado de JAMA y cirujano bariátrico, Dr. Edward H. Livingston, de University of California, en Los Ángeles, Estados Unidos, comentó que los resultados del estudio han de interpretarse con cautela, pues el estudio fue observacional y los dos grupos de pacientes fueron similares en vez de estar cercanamente equiparados.[2]

Sin embargo, complementa a otros estudios que han demostrado que “al inducir una reducción de peso sustancial, la cirugía bariátrica no solo trata la diabetes, sino también mejora hipertensión, niveles de lípidos y apnea del sueño, reduce la artrosis, y mejora muchos otros problemas relacionados con el peso”, señaló.

El Dr. Livingston añadió que “los múltiples beneficios que conlleva la reducción de peso inducida por cirugía bariátrica indican que debería ser la opción de tratamiento preferida en pacientes motivados muy bien seleccionados que tienen obesidad y diabetes y no pueden bajar de peso por otros medios”.

Los resultados fueron “impresionantes”, manifestó a Medscape la copresidente de la sesión, Dra. Maryam Kavousi, Ph. D., de Erasmus University, en Róterdam, Países Bajos, sobre todo que la cirugía bariátrica se asoció a mejores resultados para las seis variables, y notablemente, insuficiencia cardiaca y nefropatía.

Se necesita más investigación para detectar cualesquiera diferencias de género y dilucidar la fisiopatología subyacente.

Una cantidad creciente de datos respalda la cirugía bariátrica para pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2, “sobre todo poco después del diagnóstico, antes de que las personas reciban múltiples fármacos e insulina”, comentó a Medscape el Dr. Robert H. Eckel, de University of Colorado, en Denver, Estados Unidos, quien es el copresidente entrante de la American Diabetes Association.

La cirugía bariátrica realizada en una etapa temprana (cuando las células beta pueden recuperar la función) es muy eficaz para la remisión sostenida de la diabetes, señaló.

Asimismo, el Dr. Eckel agregó que en relación con el presente estudio, “ahora contamos con datos sobre desenlaces de enfermedad cardiovascular y nefropatía, así como mortalidad por todas las causas que en realidad reflejan la necesidad de un estudio aleatorizado controlado”.

Mientras tanto, los cardiólogos “deberían tomar en cuenta que pacientes con diabetes no solo han de recibir uno de estos nuevos agentes con beneficio demostrado por lo que respecta a enfermedad cardiovascular, sino también, lo que es muy importante, considerar la interconsulta a cirujanos y una estrategia quirúrgica”.

Sin embargo, advirtió, necesitan “seleccionar a los cirujanos adecuados”, lo que significa que tengan mucha experiencia con la derivación en Y de Roux o la gastrectomía en manguito.

“Creo que esta es una forma de atender una enfermedad que está muy relacionada con el peso”, añadió el Dr. Eckel. “Si se analiza la repercusión del índice de masa corporal o la obesidad en la incidencia y la prevalencia de diabetes de tipo 2, es increíble”.

Estudio observacional de casos y controles

Es difícil que los pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2 logren los objetivos de peso y glucemia mediante modificación del estilo de vida y farmacoterapia, afirmaron el Dr. Aminian y sus colaboradores.

En estudios previos se ha informado que la cirugía metabólica se asocia a una reducción de peso perdurable e incluso remisión de la diabetes en algunos pacientes, pero se dispone de escasa evidencia en torno a los desenlaces cardiovasculares a largo plazo.

Para esto, los investigadores identificaron a 2.287 pacientes que tenían diabetes y se habían tratado con cirugía bariátrica en el Sistema de Salud de la Cleveland Clinic entre 1998 y 2017.

Cada paciente fue equiparado con cinco pacientes del sistema de atención a la salud que tenían diabetes y un índice de masa corporal ≥ 30 kg/m2 y que fueron objeto de seguimiento hasta diciembre de 2018.

En el grupo con cirugía bariátrica, en casi dos tercios de los pacientes (63%) se llevó cabo una derivación gástrica en Y de Roux; en alrededor de un tercio se efectuó gastrectomía en manguito (32%), y en algunos se realizó cerclaje con banda gástrica ajustable (5%) o derivación duodenal (< 1%).

En los pacientes de los grupos con y sin cirugía, el porcentaje de mujeres fue similar (65,5% y 64,2%, respectivamente) lo mismo que la mediana de edad (52,5 frente a 54,8 años), la media de índice de masa corporal (45,1 frente a 42,6 kg/m2), y la media de valores de hemoglobina glucosilada (7,1% frente a 7,1%).

El criterio principal de valoración fue una combinación de mortalidad por todas las causas, nefropatía diabética, eventos de arteria coronaria (angina inestable, infarto de miocardio o intervención/cirugía de coronarias), eventos cerebrovasculares (accidente cerebrovascular isquémico, accidente cerebrovascular hemorrágico o intervención/cirugía carotídea), fibrilación auricular e insuficiencia cardiaca.

Por lo que respecta a los grupos que fueron objeto de tratamiento quirúrgico frente a médico, la incidencia acumulada de eventos cardiovasculares adversos mayores de seis componentes a 8 años fue de 31% frente a 48%.

Todos los componentes individuales de esta variable también fueron más bajos en el grupo quirúrgico. Notablemente, la frecuencia acumulada de nefropatía a 8 años fue de 6,1% en el grupo con cirugía bariátrica frente a 16,3% en el grupo sin cirugía, y la tasa de insuficiencia cardiaca fue de 6,8% en el grupo con cirugía frente a 18,9% en el grupo no quirúrgico.

Durante el periodo de estudio la mortalidad por todas las causas fue de 10,0% en el grupo con cirugía bariátrica frente a 17,8% en el grupo no quirúrgico, una disminución de 41% en el riesgo.

La media del peso corporal se redujo 29,1 kg en el grupo quirúrgico frente a 8,7 kg en el grupo no quirúrgico, y la media del valor de hemoglobina glucosilada se redujo 1% más en el grupo quirúrgico que en el grupo no quirúrgico.

El estudio fue parcialmente financiado por un apoyo económico irrestricto de Medtronic. Un coautor fue financiado por un apoyo económico del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. El Dr. Aminian recibe apoyos económicos de Medtronic. Las declaraciones de conflictos de interés de los demás autores se enumeran en el artículo original.

#Día Mundial del #Alzheimer 2019: El 35% de los casos se asociarían con 9 #factores de riesgo modificables

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Controlar 9 factores de riesgo modificables podrían ayudar a reducir un tercio de los casos de Alzheimer, según los últimos estudios epidemiológicos. El 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer.

 

El 35 por ciento de los casos de Alzheimer podrían relacionarse con la presencia de nueve factores de riesgo modificables, según ha explicado a DM Raquel Sánchez-Valle, secretaria del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, a DM a propósito del Día Mundial del Alzheimer, que se celebra este sábado 21 de septiembre.

De esta forma, controlar la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo, la depresión, la inactividad cognitiva, la hipoacusia y el aislamiento social podrían prevenir entre 1 y 3 millones de casos de Alzheimer en el mundo, según apuntan estudios epidemiológicos.

“Si consiguieramos controlar esos factores de riesgo modificables podríamos reducir la incidencia de la enfermedad de Alzheimer en un tercio. Sabemos que pueden darse en edades muy precoces, como la escolarización, en edades medias y avanzadas, donde se puede incidir en el control del peso, de la diabetes o en la práctica del ejercicio físico…”, ha añadido Sánchez-Valle.

Sánchez-Valle se refiere a que cada factor tiene un peso sobre el Alzheimer en función de la edad. Por ejemplo, ya hay evidencia de que un nivel de educación más bajo, que se adquiere desde edades tempranas, tienen un mayor riesgo de desarrollar la patología. “Esto no ocurre tanto en la población española porque tenemos un alto nivel de alfabetización. En la edad media, la hipertensión y la obesidad y la perdida de audición, contribuyen al desarrollo tardío del Alzheimer, mientras que en edades más avanzadas el tabaquismo, el sedentarismo, la diabetes , la depresión o el aislamiento social son los factores de riesgo” con mayor impacto.

En esta misma línea de fomentar la prevención del Alzheimer y aumentar la conciencia social sobre los estilos de vida que pueden adaptarse para ello, la Fundación Pasqual Maragall continua con su campaña de concienciación Cuando te cuidas, el Alzheimer da un paso atrás.

No obstante, una vez instaurada la enfermedad, aún hay que tener en cuenta los factores asociados a un estilo de vida saludable y favorecer la práctica de actividad física, que permite mejorar el estado físico y conductual, la calidad de vida y obtiene beneficios motores, mientras que evitar el aislamiento social también es una forma de enlentecer la enfermedad.

Ondas electromagnéticas contra la desmemoria

La compañía de Arizona NeuroEM Therapeutics publica en Journal of Alzheimer’s Disease los resultados de un ensayo clínico en ocho pacientes que muestra la reversión del deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer leve a moderado después de solo dos meses de tratamiento con un dispositivo que emite ondas electromagnéticas transcraneales. El dispositivo tiene varios emisores que se activan secuencialmente y lo puede controlar fácilmente el cuidador. Permite una movilidad casi completa para las tareas domésticas.

En 2020 se espera contar con más datos cuando finalice el estudio Dian (Dominantly Inherited Alzheimer Network ) un estudio multicéntrico e internacional en sujetos con Alzheimer genético cuyo objetivo es prevenir la aparición de la patología, que coordina en su participación española Sánchez-Valle desde Hospital Clínico de Barcelona, tras cuatro años de seguimiento.

Detección precoz del deterioro cognitivo

Precisamente para detectar el deterioro cognitivo ligero antes de que se instaure la enfermedad de Alzheimer, la Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) ha presentado la guía Recomendaciones para el manejo del Deterioro Cognitivo,  editada por Félix Viñuela, responsable del Grupo de Trabajo de Deterioro Cognitivo de la SAN, y en la que han participado más de una decena de neurólogos. “Esta guía constituye una herramienta esencial para que los profesionales sanitarios puedan realizar correctamente la tarea del diagnóstico precoz de las demencias”, ha explicado Viñuela.

A propósito del Día Mundial del Alzheimer, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) quiere poner en valor el trabajo multidisciplinar para tratar adecuadamente a la persona con Alzheimer. José Augusto García Navarro, presidente de la SEGG, ha llamado la atención sobre el abordaje de los pacientes que con frecuencia presentan otras condiciones crónicas en las cuales, es necesaria una visión integradora que incluya la valoración física, cognitiva, funcional, social y emocional centrada en la persona y en sus necesidades cambiantes.

El Alzheimer en España

Según la SEN en España 800.000 personas sufren Alzheimer. Esta patología no solo es la principal causa de demencia en el mundo, sino también la enfermedad que mayor discapacidad genera en personas mayores en España y, por lo tanto con uno de los mayores gastos sociales.

El coste medio de un paciente con Alzheimer oscila entre 17.100 y 28.200€ por paciente y año. Un coste, que aumenta con el empeoramiento cognitivo, llegando hasta los 41.700€ en los casos graves y, en los que una parte de los pacientes precisan institucionalización. La SEN estima que el coste total en España del tratamiento en pacientes mayores de 65 años es de unos 10.000 millones de euros anuales, lo que viene a representar el 1,5% del producto interior bruto nacional.

En España, entre un 3 y un 4% de la población de entre 75 y 79 años está diagnosticada de Alzheimer, unas cifras que aumentan hasta el 34% en mayores de 85 años. Además, la SEN estima que alrededor del 15% de la población mayor de 65 años padece deterioro cognitivo leve y que, en el 50% de los casos, sería debido a la enfermedad de Alzheimer.

Sánchez-Valle ha recordado que los dos últimos gobiernos han planteado la creación de un Plan Nacional de Alzheimer, una estrategia que se espera se ponga en marcha con la formación del próximo gobierno.

Ante los cuidados especiales que requieren los pacientes con Alzheimer, Serafín Romero, presidente de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial, ha afirmado que “consideramos que las prestaciones para apoyar tanto al enfermo como a su cuidador debían ser parte fundamental de nuestro catálogo de prestaciones”.

Un algoritmo de IA ayuda a identificar la fase preclínica del Alzheimer

Un equipo del Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, ha desarrollado un algoritmo de inteligencia artificial que, a partir de imágenes de resonancia magnética, facilita la identificación de personas candidatas a estudios de prevención de la enfermedad de Alzheimer. El proyecto ha sido uno de los 21 seleccionados de un total de 102 proyectos presentados al programa CaixaImpulse de La Caixa, que cuenta con la colaboración de Caixa Capital Risc y EIT Health.

“El proyecto prevé realizar una prueba de concepto en un entorno del mundo real y nos permitirá estudiar qué valor puede tener nuestra tecnología para la sociedad”, explica el Dr. Juan Domingo Gispert, jefe del grupo de Neuroimagen del BBRC y líder del proyecto. Esta prueba de concepto se hará a partir de datos recogidos de la cohorte Alfa+, que está formada por participantes del Estudio Alfa, impulsado por ”la Caixa”.

El nuevo algoritmo desarrollado por el equipo de Gispert permite identificar a personas con niveles anómalos de beta amiloide a partir de imágenes de resonancia magnética del cerebro, una técnica menos invasiva que las pruebas estándar -punción lumbar y tomografía por emisión de positrones (PET)-.

“Esta tecnología permite identificar qué personas necesitan realmente las pruebas estándar, que se realizan tras la resonancia, y en qué casos se pueden evitar”, ha dicho Gispert. Así, es posible detectar qué personas se pueden beneficiar de ensayos clínicos de prevención de forma más rentable. El uso de esta metodología permitirá reducir un 67% de las pruebas selectivas innecesarias y hasta un 50% los costes de reclutamiento de personas por estos estudios.

#La #obesidad incrementa hasta en seis veces el riesgo de desarrollar #diabetes tipo 2

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Aunque la genética y el estilo de vida también inciden en el riesgo de diabetes tipo 2, el efecto de la obesidad es mucho más dominante, destacando la importancia de su control para la prevención de esta enfermedad.

La obesidad eleva el riesgo de diabetes tipo 2.

Cerca de 425 millones de adultos de entre 20 y 79 años vivía con diabetes en 2017, con un incremento esperado para 2045  de más de 600 millones, según los datos de la Federación Internacional de Diabetes. Sin duda se trata de uno de los principales retos sanitarios a los que habrá que enfrentarse en los próximos años. Estos días en Barcelona se está celebrando el congreso anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) donde se presentan los últimos estudios sobre esta enfermedad.

Una de las investigaciones más destacadas, la realizada por Hermina Jakupović, del Centro de la Fundación Novo Nordisk para la Investigación Metabólica Básica de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, ha concluido como la obesidad está vinculada a un riesgo casi seis veces mayor de desarrollar diabetes tipo 2 (T2D). En su trabajo, la investigadora también estableció la relación de esta enfermedad con el riesgo genético y con un estilo de vida desfavorable. “El efecto de la obesidad en el riesgo de la diabetes tipo 2 es dominante sobre otros factores, destacando la importancia del control del peso en la prevención de este tipo de enfermedad”, explica Jakupović.

Relación clara y comprometida

Para llevar a cabo el estudio, se analizó una cohorte de casos de 9.556 personas, tanto hombres como mujeres, perteneciente a la cohorte prospectiva danesa de Dieta, Cáncer y Salud. De todos ellos, casi la mitad desarrolló T2D durante un promedio de 14,7 años de seguimiento. Los investigadores encontraron que tener un estilo de vida desfavorable y la obesidad están asociados con un mayor riesgo de desarrollar T2D, independientemente de su riesgo genético.

Tanto es así que la obesidad aumentó el riesgo de T2D en 5,8 veces en comparación con las personas de peso normal mientras que los efectos independientes del riesgo genético alto y el estilo de vida desfavorable fueron relativamente más modestos (hasta 2 veces en el caso de riesgo genético alto y un aumento del 20 por ciento con un estilo de vida desfavorable).

Posible caída en la tasa de nuevos casos

Estos resultados encajan con las estrategias llevadas a cabo en los últimos años que se centran en el mantenimiento del peso corporal y la promoción de estilos de vida saludables. Si bien la prevalencia de personas con T2D continúa creciendo a un ritmo alarmante, una nueva investigación llevada a cabo por Dianna Magliano y Jonathan Shaw, del Instituto Baker de Diabetes y Corazón de Australia sugiere que la tasa de desarrollo de nuevos casos o incidencia puede estar disminuyendo.

La incidencia de diabetes, principalmente de la diabetes tipo 2, comenzó a aumentar a partir de 1990. Sin embargo, los estudios que comenzaron a partir del año 2010 y posteriormente sugieren una posible caída en esta incidencia, aunque los autores reconocen que serían necesarias más investigaciones para establecer las tendencia en diferentes subgrupos étnicos o regionales. “Si estas tendencias continúa, puede significar que la incidencia está comenzando a estabilizarse y todo esto podría indicar que las actividades de prevención y salud pública pueden haber tenido un efecto. Los niveles más bajos de detección de diabetes pueden haber jugado un papel y también es posible que el agotamiento de las personas susceptibles pueda estar involucrado. En realidad, es probablemente una combinación de todos estos factores” explica Magliano.

Diferencia en las comorbilidades entre hombres y mujeres

 Otro de los trabajos que se ha presentado en el marco del congreso de Barcelona es que muestra como los hombres y mujeres experimentan diferentes comorbilidades y que ha sido realizado por Alina Ofenheimer, de la Universidad Sigmund Freud de Viena. Ofenheimer analizó las diferencias de sexo y género en la prevalencia de comorbilidades en sujetos con prediabetes y diabetes, así como determinó la prevalencia de ambas enfermedades en su población de estudio.

Para llevar a cabo su investigación se realizó un estudio observacional de 11.014 sujetos entre 6 y 80 años y a los que se sometió a un examen detallado. Así se estableció que la prevalencia de prediabetes era de un 23,6 por ciento en el caso de los hombres mientras que en las mujeres esta era de tan solo 17,1 por ciento. También hubo diferencias en la diabetes, con un 7,3 por ciento de casos entre hombres y un 3,7 por ciento entre mujeres. La edad también resultó un factor importante y así entre la población de entre 6 y 10 años la ocurrencia de diabetes era de 4,4 por ciento entre los hombres y de 4,8 por ciento entre las mujeres mientras que en los mayores de 70 años la cifra aumentó hasta el 40,4 por ciento de los hombres y el 42,3 por ciento de las mujeres.

La angina, el ataque cardiaco y la calcificación de las arterias fueron más prevalentes en hombres que en mujeres diabéticos, así como ansiedad leve y velocidad de procesamiento cognitivo reducida. Similar al perfil de comorbilidad de las mujeres prediabéticas, las mujeres con diabetes tenían una mayor prevalencia de latidos cardiacos irregulares y signos elevados de inflamación sistémica en comparación con los hombres diabéticos. Las mujeres prediabéticas también mostraron una mayor prevalencia de osteoporosis y depresión en comparación con los hombres” explicó Ofenheimer.

 

#El 35% de los niños y adolescentes españoles tienen #obesidad o #sobrepeso

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El estudio PASOS de la Fundación Gasol ha detectado un 35% de niños y adolescentes con obesidad o sobrepeso y un 80% de incumplimiento en las recomendaciones sobre horas diarias frente a la pantalla en fin de semana.

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, junto a la estrella de la NBA, Pau Gasol, en la presentación del Estudio PASOS, promovido por la Fundación Gasol, este martes en Madrid.

Es la primera vez que se tienen datos sobre la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso en la franja de adolescentes. Y los datos no son precisamente buenos.

Hasta ahora se conocían las altas tasas de obesidad en niños de seis a nueve años a través del Estudio Aladino del Ministerio de Sanidad, pero la Fundación Gasol ha elaborado una nueva investigación, el Estudio PASOS, que ha realizado en más de 3.000 escolares de entre 8 y 16 años y que ha permitido detectar que el 35% de los niños y adolescentes españoles padecen obesidad o sobrepeso. En concreto, el 14,2% tendría obesidad y el 20,7% sobrepeso.

La investigación ha revelado además que el 63% de los niños y adolescentes incumple la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de realizar al menos 60 minutos de actividad física moderada o vigorosa al día y hasta el 45% también incumple incluso entre semana las recomendaciones de no estar más de 120 minutos al día delante de la pantalla. En fin de semana este incumplimiento se da hasta en el 80% de niños.

En concreto, los niños y adolescentes de 8 a 16 años pasan 179 minutos al día de media entre semana delante de la pantalla y 282 minutos al día en fin de semana.

El problema es aún más grave en el caso de los adolescentes que en el de los niños de Primaria, con incumplimientos de las recomendaciones de hasta el 92%. En concreto, en fin de semana, la media de horas diarias frente a la pantalla es de 180 minutos para los niños y niñas de 3º de Primaria mientras que se dispara hasta los 352 minutos en el caso de los estudiantes de 4º de la ESO.

El sedentarismo asociado a pantallas es también más acusado en los chicos que en las chicas. Los adolescentes varones de 16 años están más de seis horas y media al día de frente a pantallas en fin de semana, mientras que las chicas, con datos también elevados, rondan las cinco horas.

Pau Gasol: “Hay que incrementar las horas y la calidad del ejercicio físico en los colegios. La OMS recomienda un mínimo de 60 minutos y eso no se está cumpliendo”

Pau Gasol, que ha acudido este martes junto a la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, a un centro escolar de Madrid a presentar los datos de la investigación de su fundación, dedicada a la promoción de los hábitos saludables en niños, ha instado a tomar medidas desde las familias, los colegios y la Administración para luchar contra la epidemia de obesidad y sedentarismo.

Según Gasol, “hay que incrementar las horas y la calidad del ejercicio físico en los colegios. La Organización Mundial de la salud recomienda un mínimo de 60 minutos de actividad física moderada o viorosa al día y eso no se está cumpliendo. Antes costaba meter a los niños en casa y ahora cuesta sacarlos de casa. Hay que romper esa dinámica. Y está en manos de los padres y de los colegios limitar el uso de las pantallas por los niños y adolescentes”.

El índice de masa corporal (IMC) estaría provocando un infradiagnóstico de la obesidad y sobrepeso infantil de al menos un 10 puntos porcentuales. La recomendación es que los pediatras empiecen a medir el perímetro abdominal

Gasol, que recibió hace apenas unos meses el premio de la Estrategia Naos del Ministerio de Sanidad por su promoción de hábitos saludables en niños ha instado también a “invertir en políticas de prevención, poner en marcha actividades comunitarias y reforzar la formación de los pediatras en materia de obesidad”.

No en vano, el estudio ha detectado que la forma de medir la obesidad que viene utilizándose, el índice de masa corporal (IMC), no detecta todos los casos reales de obesidad.

Ejercicio físico

La investigación concluye que sería adecuado que los pediatras empezaran a medir el perímetro abdominal de los niños en lugar de sólo el IMC, ya que podría estar produciéndose un infradiagnóstico de la obesidad de al menos el 10%.

Con la ministra al lado, Gasol ha lanzado el guante a la Administración pidiendo “un plan nacional contra la obesidad infantil dotado económicamente y liderado por el Ministerio”. Un plan en el que no debería faltar en su opinión un refuerzo de las horas de ejercicio físico en los colegios, pero también “de educación sobre alimentación para que los adolescentes sepan desde el principio qué comen y sepan elegir sabiendo lo que cada producto puede provocar en el futuro”.

Gasol: “Claro que me costaba comerme el pescado y aquellas judías con patata hervida, pero mi madre nunca tuvo contemplaciones”

En esa cuestión, con todo, Gasol se ha centrado sobre todo en los padres mandando un mensaje claro: “claro que como niño me costaba comerme el pescado y aquellas judías con patata hervida, claro que me apetecía otra cosa, pero mi madre nunca tuvo contemplaciones”.

Con todo, Gasol ha reconocido que el problema es más complejo y que hay que tomar medidas también sobre la industria de la alimentación para “que los titanes de los productos no sanos se vean también obligados a cambiar.Sabemos que es complejo, pero está también dentro de nuestros objetivos dirigirnos al sector privado”.

Malnutrición ha dejado de significar desnutrición. Las familias
más vulnerables no están desnutridas, sino obesas

La ministra Carcedo que hace apenas unos meses entregó al propio Gasol el premio de la Estategia NAOS contra la obesidad por su promoción de los hábitos saludables en niños, ha reconocido que “por primera vez malnutrición ya no significa desnutrición sino obesidad y sobrepeso” y en eso la ministra ha insistido que no sólo tienen que ver los hábitos personales sino también las cuestiones socioeconómicas.

De hecho, desde Fundación Probitas, que ha actuado como socio estratégico de la Fundación Gasol en el estudio, se explica que “nos encontramos con una contradicción: familias de colectivos vulnerables que no tienen niños desnutridos sino con obesidad y sobrepeso. Cada vez más se trata no de llenar estómagos sino de hacerlo con productos que desde una perspectiva nutritiva sean de calidad“.

#“El 90% de los #ictus se evitaría con prevención adecuada”

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Inmaculada Roldán, coordinadora del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la SEC, incide en la importancia de la adecuada prevención, que pasa por la corrección y tratamiento de los factores de riesgo modificables. En colaboración con Bristol-Myers Squibb.

El ictus es la primera causa de muerte en la mujer y también la que más discapacidades produce en la edad adulta, según datos de la Sociedad Española de Neurología. De hecho, cada 6 minutos se produce un ictus en España y cada 14 minutos afecta a una mujer, tal y como recuerda a DM Inmaculada Roldán, coordinadora del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología. “El 90% de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención, que pasa por la corrección y tratamiento de los factores de riesgo modificables, como son HTA, diabetes, hipercolesterolemia, tabaquismo, obesidad, vida sedentaria, consumo de alcohol, terapias hormonales y enfermedades cardiacas previas”, apunta Roldán.

 

En su opinión, no existen programas nacionales que incidan en la detección, tratamiento y seguimiento de los riesgos. “Esto es aplicable tanto a la prevención primaria, es decir, cuando aún no se ha tenido un ictus, como a la secundaria, cuando sí se ha padecido. No hay olvidar que el hecho de haber sufrido un ictus es un factor de riesgo para padecer un segundo”, destaca.

En este sentido, Roldán insiste en que la fibrilación auricular también tiene una mayor prevalencia entre la población femenina: el 60% de los casos en mayores de 75 años son mujeres. “Por ello, es primordial instaurar un tratamiento anticoagulante correcto en la población femenina que, además, se asocia muy frecuentemente a la hipertensión, primer factor de riesgo relacionado con el ictus”, comenta. Sobre la puesta en marcha del Código Ictus, Roldán lo valora de forma positiva porque han conseguido que la mayoría de los pacientes que sufren un episodio sean atendidos con la mínima demora en centros con unidades de ictus. Así se reducen los tiempos de atención, lo que permite aumentar el número de sujetos tratados con trombólisis intravenosa, pasando del 3% inicial hasta alcanzar un 20% de los pacientes con infarto cerebral atendidos en urgencias. “La trombectomía, en los casos en que es posible, se ha convertido en la terapia de elección y, si es precoz, con resultados espectaculares en la recuperación neuronal; tiempo es cerebro: este debe ser el objetivo”. A su juicio, la aplicación del Código Ictus ha reducido un 50% la mortalidad en estos casos, pero todavía no existe un acceso homogéneo a este tipo de programas ni a la rehabilitación posterior, que a menudo no está disponible para todos los pacientes o se recibe con tal demora que compromete la recuperación funcional.

“El acceso a los anticoagulantes directos es desigual, creándose así una inequidad injustificable”

Otro ejemplo de inequidad territorial, según Roldán, es el tratamiento de la cardiopatía isquémica, y en concreto del infarto agudo de miocardio, primera causa de muerte en la población general y segunda en la mujer. “El Código Infarto y el acceso a la revascularización coronaria de forma primaria -instaurado hace más de una década- han cambiado la evolución de la enfermedad en nuestro país. Se ha disminuido la mortalidad y la morbilidad considerablemente en casi un 40%, y el ingreso hospitalario por infarto de miocardio no complicado se ha reducido a 2-3 días, con el consiguiente ahorro en el gasto sanitario”, explica. En cuanto a la salud de la mujer, esta cardióloga considera que la mortalidad es mayor en parte porque llegan más tarde a los programas de rehabilitación cardiaca. “Todavía existen cifras dispares de mortalidad intrahospitalaria por infarto de miocardio en nuestro país debido a la no implantación del Código Infarto en varias comunidades; un ejemplo es Canarias”.

Colaboración con ap

Con respecto al abordaje de la fibrilación auricular, factor de riesgo para sufrir un ictus, Roldán alega que las mujeres suelen estar peor tratadas que los hombres, y que “el acceso a los anticoagulantes directos es desigual en las distintas comunidades autónomas, con visados diferentes, creándose así una situación de inequidad en nuestro país injustificable. Así, en Madrid el porcentaje de empleo de anticoagulantes directos es del 31% frente a casi un 60% en Cantabria”. Para esta cardióloga las diferencias en el acceso a los anticoagulantes tienen repercusiones clínicas desfavorables en la evolución y pronóstico de los pacientes.

“La trombectomía, cuando es posible, se ha convertido en la terapia de elección”

En materia de prevención, la atención primaria se debe colocar en el centro de la estrategia de detección y tratamiento de los factores de riesgo. “Su trabajo es clave en el cambio de vida y adopción de hábitos saludables, como dieta y ejercicio. Además, la colaboración de primaria y especializada es clave en el seguimiento y control de los pacientes crónicos, la coordinación asistencial en el ámbito hospitalario y la continuidad de cuidados”, alerta Roldan. A su juicio, los centros de salud son el entorno idóneo para instaurar programas de detección oportunista de fibrilación auricular.

#Variar la hora de acostarse cada noche añade riesgo de #enfermedad metabólica

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Cada hora de variabilidad al acostarse puede suponer un riesgo añadido del 27% de trastornos metabólicos, según concluye un estudio epidemiológico en ‘Diabetes Care’.

Un horario irregular para dormir parece influir en el metabolismo como el sueño insuficiente.

Mantener horarios de sueño irregulares puede elevar el riesgo de obesidad, hipercolesterolemia, hipertensión, hiperglucemia y otros trastornos metabólicos. De hecho, por cada hora de variabilidad entre el momento de acostarse y el tiempo de dormir, una persona puede tener hasta un 27% más de probabilidades de experimentar alguna de estas alteraciones metabólicas. Así lo confirma un estudio, impulsado por el Instituto estadounidense del Corazón, Pulmón y Sangre (Nihlb), que se publica hoy en Diabetes Care.

“Muchos trabajos anteriores han demostrado la relación entre el sueño insuficiente y el mayor riesgo de obesidad, diabetes y otros trastornos metabólicos”, afirma uno de los investigadores del estudio, Tianyi Huang, epidemiólogo del Hospital Brigham and Women’s en Boston. “Pero no sabíamos mucho sobre el impacto del sueño irregular: cómo influye una gran variabilidad en la duración y el tiempo dormido día a día. Nuestra investigación muestra que, incluso después de considerar la cantidad de sueño que una persona duerme y junto a otros factores del estilo de vida, cada hora de diferencia de una noche a otra, o entre el tiempo que se duerme multiplica el efecto metabólico adverso“.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han seguido a 2.003 personas de 45 a 84 años, que participaban en el Estudio Multiétnico de Ateroesclerosis (MESA) del Nihlb. Los participantes se estudiaron durante una mediana de seis años. Para asegurar la medición objetiva de la duración y calidad del sueño, utilizaron relojes de pulsera que registraban horarios de sueño. También mantuvieron un diario de sueño y respondieron a cuestionarios estándar sobre los hábitos relacionados con el estilo de vida y la salud.

Las personas con variaciones más dispares a la hora de acostarse y en el tiempo dormido presentaron una mayor prevalencia de problemas metabólicos, y estas asociaciones persistieron tras ajustar la duración promedio del sueño.

Los resultados prospectivos mostraron que las variaciones en la duración del sueño y la hora de acostarse precedieron al desarrollo de la disfunción metabólica. Según los autores, esto aporta pruebas que apoyan un vínculo causal entre el sueño irregular y la disfunción metabólica.

“Nuestros resultados sugieren que mantener un horario regular de sueño tiene efectos metabólicos beneficiosos”, aseguró Susan Redline, autora principal del estudio, y especialista de la División de Trastornos del Sueño y Circadianos en el Hospital Brigham and Women’s.