Pneumologia

#Eliminar los desencadenantes del asma: ¿cuánto es demasiado?

Postado em

Resultado de imagem para asma
COMENTARIO

17/07/2019 Emily J. Pennington, MD, Cleveland Clinic

El asma ya es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en niños, y es cada vez más prevalente en los Estados Unidos. Debido a este aumento, la gente hace todo lo que puede para disminuir el riesgo de asma para su familia.

El asma es una enfermedad en la que las vías respiratorias de los pulmones se estrechan en respuesta a ciertos desencadenantes, lo que provoca tos, sibilancias, opresión en el pecho y respiración difícil. Los desencadenantes habituales del asma incluyen

  • Alérgenos inhalados (como los ácaros del polvo, la caspa de animales, partículas de plumas y el polen)
  • Infecciones de las vías respiratorias
  • Irritantes (como el humo del cigarrillo, perfumes o la contaminación del aire)
  • Ejercicio
  • Estrés y ansiedad
  • Aspirina

Hay algunas teorías acerca de por qué se desarrolla el asma. Una teoría es la hipótesis de la higiene. Esta idea sugiere que la exposición en la infancia a los gérmenes y a las infecciones víricas ayuda a que el sistema inmunitario se desarrolle. Le enseña a nuestro sistema inmunitario la diferencia entre una sustancia nociva y una inocua, y le indica a nuestro sistema inmunitario que no reaccione en forma desmedida. Pero, esta hipótesis no puede explicar completamente por qué los niños desarrollan asma. Sabemos que la exposición a ciertas infecciones, como al virus sincicial respiratorio (VSR), puede hacer que los niños tengan más probabilidades de desarrollar asma en lugar de prevenir la afección. También hay datos que sugieren que la gravedad de la infección y el momento en que se produce durante la infancia afectan las probabilidades de desarrollar asma.

Un enfoque de la vida real

¿Cómo pueden los padres reducir los desencadenantes del asma en el hogar sin exagerar y sin crear un ambiente demasiado limpio?

La respuesta, como con tantas cosas, es la moderación y adaptarse a la situación específica.

Si alguien en su hogar tiene asma que se desencadena por alérgenos del medio ambiente, hay algunos aspectos básicos que puede contemplar para manejar su entorno. Tome medidas como cambiar los filtros de aire con frecuencia, controlar que no haya fugas de agua o moho en su hogar y limpiar con regularidad. Si tiene alfombra en su casa, pase la aspiradora con regularidad para eliminar la caspa de las mascotas y los ácaros del polvo.

Concéntrese en los desencadenantes correctos

No necesariamente tiene que deshacerse de inmediato de las mascotas familiares, eliminar todas las alfombras y tirar sus almohadas y cortinas. Puede ser mucho más prudente a la hora de identificar y eliminar desencadenantes específicos.

Muchos pacientes a menudo tienen una idea de qué es lo que les causa el asma; presentan síntomas cuando hacen ejercicio, en conjunto con alergias estacionales o cuando están cerca de las mascotas de la casa, etc. Pero si no es así, una buena manera de identificar posibles desencadenantes del asma es llevar un diario del asma. Anotar exactamente cuándo y dónde presenta los síntomas puede revelar causas menos obvias, como estrés o medicamentos como la aspirina, o desencadenantes específicos del hogar como mascotas o algo presente en una habitación determinada.

Su médico de familia o especialista en enfermedades pulmonares utilizará este diario y los resultados de una prueba respiratoria para ayudar a reconocer cuáles son los desencadenantes. Si algo es claramente un factor desencadenante, usted debería hacer todos los esfuerzos posibles para eliminarlo de su casa. Pero si algo no parece ser un factor desencadenante, como una mascota querida o un juguete de peluche, no tiene que deshacerse de él.

Si los ataques de asma siguen produciéndose con frecuencia incluso después de eliminar los desencadenantes conocidos, es el momento de hablar con su médico sobre qué más puede estar desencadenando los síntomas. A veces, estos desencadenantes están fuera del control de una persona, como el polen, las lluvias intensas, las tormentas eléctricas o las temperaturas extremas. Si bien usted no puede controlar el clima, puede cerrar las ventanas, limitar el tiempo que pasa al aire libre cuando hay mucho polen en el aire, o cubrirse la nariz y la boca cuando el clima es frío. El estrés y la ansiedad también pueden ser factores que contribuyen al asma; los médicos pueden ayudar a desarrollar una estrategia para reducir el estrés. En otros casos, las vacunas contra la alergia pueden ayudar a limitar las reacciones a los desencadenantes del asma. Es importante asegurarse de hablar con su médico acerca de todos los posibles desencadenantes y tratamientos para el asma.

Para obtener más información acerca de cómo minimizar los desencadenantes del asma y cómo prepararse para hablar sobre el asma con su médico, consulte la página sobre asma en el Manual MSD.

#Atividades físicas ajudam no tratamento de #doenças respiratórias?

Postado em

Não é novidade que muitos pacientes com doenças respiratórias evitam praticar atividade física por receio do reaparecimento de sintomas como tosse e a falta de ar. Entretanto, muitas pesquisas apontam para os benefícios da prática regular de atividades em pacientes de asma e de doença pulmonar obstrutiva crônica (DPOC).

Segundo o pneumologista e diretor da Comissão de Infecções Respiratórias da Sociedade Paulista de Pneumologia e Tisiologia, Mauro Gomes, com tratamento contínuo e acompanhamento médico, é possível levar uma vida sem limitações.

“Sintomas como tosse e falta de ar podem desencadeados por esforço físico, mas isso não deve ser uma desculpa para não os realizar. Ao fazer algum tipo de atividade aeróbica três vezes por semana, como corrida, natação ou ciclismo, o indivíduo fortalece a musculatura do tórax e das pernas, melhorando o condicionamento cardiorrespiratório e minimizando a sensação de falta de ar, que torna-se menos frequente”, explica Mauro Gomes.

Doenças respiratórias: falta de controle é perigoso

Cerca de 90% dos pacientes asmáticos não têm controle sobre a doença no país, o que é muito preocupante, pois ela pode provocar sérios impactos na vida do paciente, como insônia, fadiga e diminuição do nível de atividades rotineiras.

Para que os pneumologistas avaliem a situação física de seus pacientes, a Iniciativa Global para Asma (GINA) indica algumas perguntas importantes. Se nas últimas quatro semanas, o indivíduo apresentar sintomas diurnos mais de duas vezes por semana, despertares noturnos devido à asma, se fez uso do medicamento de alívio mais de duas vezes por semana e/ou se possui qualquer limitação de atividade devido à asma, deve-se considerar que a enfermidade não está sob controle.

Já a DPOC é causada, principalmente, pelo consumo de cigarro. Essa condição atinge 15% da população brasileira com idade superior a 40 anos e, ainda assim, metade dos pacientes é diagnosticada quando a doença já está em estágio moderado.

Assim como a Iniciativa Global para Asma (GINA), a Iniciativa Global para a Doença Pulmonar Obstrutiva Crônica (GOLD) também possui indicadores- chave para considerar o diagnóstico de DPOC e existem cinco perguntas básicas (GOLD) que podem ajudar ao pneumologista a identificar pacientes que podem ter a enfermidade, a qual pode ser confundida com sinais do processo de envelhecimento.

Se o indivíduo tiver mais de 40 anos, for fumante ou ex-fumante, apresentar tosse recorrente, expectoração ou catarro constante e/ou sente cansaço ou falta de ar ao fazer esforço, como subir escadas ou caminhar, deve-se considerar que a doença não está sob controle.

 

Aos primeiros sinais de cansaço, tosse, pigarro e falta de ar contínuos é recomendável orientar ao paciente a buscar ajuda de um especialista.

“No caso da DPOC, a prevenção é a melhor escolha para não desenvolver a doença, enquanto pacientes de asma devem estar sempre em alerta para os riscos de crises”, ressalta Mauro Gomes.

O tratamento contínuo com medicamentos apropriados de prevenção melhora significativamente a função pulmonar dos pacientes e minimiza o risco de crises. Além disso, a prática de atividade física regular e a vacinação também contribuem para uma melhor qualidade de vida dos pacientes.

As doenças respiratórias, segundo a Sociedade Brasileira de Pneumologia, atingem 20% da população, sendo a quarta maior causa de hospitalizações no Brasil.

*Esse artigo foi revisado pela equipe médica da PEBMED

 

 

Referências bibliográficas:

#Vaping-Related Injury: New Guidance on Diagnosis, Treatment

Postado em

Faster recognition of vaping-associated lung injury and prompt initiation of tailored steroid therapy can shorten the disease course, according to the largest single health system cohort of patients with vaping/e-cigarette-induced lung injury to date.

The findings, published online November 8 in the Lancet, also point to the importance of cessation of vaping exposure at first symptom onset to reduce future complications, according to lead author Denitza P. Blagev, MD, of the Division of Pulmonary and Critical Care Medicine at Intermountain Healthcare in Salt Lake City, Utah, and colleagues.

The observations are based on the clinical course of 60 patients who presented to one healthcare facility between June 27 and October 4, 2019, who met the case criteria for lung injury associated with e-cigarettes or vaping. Most of the patients, whose median age was 27 years, were healthy young men who reported vaping or dabbing tetrahydrocannabinol, nicotine, or both.

Of the full cohort, nearly all (90%) required hospital admission, more than half (55%) required intensive care unit (ICU) admission, and nearly one fifth (17%) required invasive mechanical ventilation. Those with more serious illness at presentation were more likely to have complications, and those readmitted for treatment after initial discharge were still showing signs of lung injury weeks later.

Patients were identified for inclusion in the analysis on the basis of referral to a task force of pulmonary and critical care physicians through the health system’s telecritical care service, which, according to the authors, expedited recognition of the outbreak by rapidly identifying patients across multiple facilities.

Vaping exposure history, signs and symptoms at presentation, laboratory and microbiological tests, bronchoscopy results, imaging findings, treatment, clinical course, and follow-up data were obtained through chart review for those meeting the inclusion criteria.

Flu-like symptoms, cough, chest pain, and abdominal symptoms such as nausea, vomiting, and abdominal pain were common at presentation for almost all patients. Additional common signs and symptoms included hypoxemia, tachypnea, tachycardia, mild increases in liver function tests, leukocytosis with white blood cell counts above 11 000 per mm³, and severely high inflammatory markers, including a median C-reactive protein concentration of 31 mg/L and a median erythrocyte sedimentation rate of 92 mm/h.

Less common associated conditions included pneumothorax and/or pneumomediastinum in 11 patients, a pneumatocele in one patient, and emphysematous gastritis in one patient.

Nineteen patients underwent bronchoscopy, the results of which were nonspecific and ruled out infection and alternative diagnoses.

Of note, nearly one quarter of the patients had a history of asthma, “raising several questions about the association between asthma and vaping or e-cigarette use,” the authors state.

With respect to treatment, antibiotics, steroids, and oxygen were the main therapies, but rapid improvement was attributed mainly to steroids, the authors state. “Patients admitted to an ICU were given higher doses and longer courses of steroids, whereas outpatients had short bursts of oral steroids,” they write. Antibiotics were prescribed mainly for overlapping presentation and diagnostic uncertainty.

Six patients were readmitted to the hospital or ICU within 2 weeks of discharge. Three readmissions were linked to vaping relapses, leading to pneumothorax, lung abscess, and empyema in one patient; pneumothorax and lung abscess in one patient; and infected pneumatocele in one patient.

One patient with vaping relapse developed liver failure following a diagnosis of hemophagocytic lymphohistiocytosis and died from multiorgan system failure 2 weeks after his original discharge, and another patient died from cardiac arrest. Although lung injury associated with vaping/e-cigarette use likely contributed to both deaths, it was not believed to be the cause.

Although the number of cases in this analysis is too small to make inferences or evidence-based recommendations regarding steroid dosages, “the collective evidence points to a possible opportunity to modify disease course in lung injury associated with e-cigarettes or vaping by faster recognition, cessation of vaping exposure at first symptom onset, and prompt initiation of steroid therapy,” the authors explain.

“Additionally, in less severely ill patients with rapid improvement on steroids, extensive invasive testing, or even admission to hospital might not be necessary,” they write.

The findings also demonstrate the potential value of use of a system resource, such as the telecritical care service, to “help identify and increase the speed of response to an outbreak in which few severe cases accumulate at any single facility,” the authors state.

The use of telecritical care and alignment of a centralized task force to standardize patient assessments, data collection, and management of individuals is an “exemplary method to quickly identify cases and standardize the care of patients with lung injury associated with e-cigarettes or vaping through a large healthcare system,” Laura E. Crotty Alexander, MD, of the University of California San Diego, and Mario F. Perez, MD, MPH, of the University of Connecticut, Mansfield, write in an accompanying comment.

This approach, they write, “could provide the proper infrastructure to assess the effectiveness of the proposed interventions and assess the health outcomes of individuals affected by the condition.”

The editorialists note the fact that some of the patients on follow-up required oxygen therapy and had abnormalities in their pulmonary function tests “raises concerns for pulmonary sequelae from lung injury associated with e-cigarettes or vaping.”

They also point to the description of the clinical course of several patients with lung injury who relapsed after re-exposure to vaping as an important contribution to the available knowledge. They caution, however, that “whether the relapse was due to a recurrent chemical injury with an innate inflammatory response or the result of a more complex response involving a primed dysfunctional immune system or a hypersensitivity reaction remains unclear.”

Another limitation, Alexander and Perez write, is that the work doesn’t quantify e-cigarette exposure in association with the development of lung injury, nor does it address the presence of flavoring agents, “many of which have been shown to cause lung toxicity in animal and in vitro studies.”

Although the responsiveness to steroid therapy, as observed in this cohort and other reports, has led pulmonary critical care specialists across the United States and the Centers for Disease Control and Prevention to recommend a trial of steroids in all patients who meet case criteria, “these recommendations are not evidence-based and further research is warranted,” the editorial authors stress.

Similarly, although the study authors suggest that less severely ill patients who improve quickly on steroids might not need extensive testing or inpatient admission, the study “is not designed or powered to make recommendations on steroid dosage and further research is needed.”

Lancet. Published online November 8, 2019. AbstractComment

 

#Vitamin E Acetate Now Directly Linked to #Vaping Injury: CDC

Postado em

For the first time, vitamin E acetate has been found in biologic samples obtained from patients with e-cigarette, or vaping, product use associated lung injury (EVALI), federal health officials with the US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) said today.

Tests on 29 bronchoalveolar lavage (BAL) fluid samples from EVALI patients from 10 states showed vitamin E acetate in all 29, Anne Schuchat, MD, CDC principal deputy director, reported during a call with reporters.

Vitamin E acetate was “universally” detected and no other potential toxins have been detected in the testing done so far, she said.

A Breakthrough

“These findings provide direct evidence of vitamin E acetate at the primary site of injury within the lung,” Schuchat added. The lung findings are consistent with product testing that found vitamin E acetate in product samples used by EVALI patients.

Asked by a reporter whether this is a breakthrough in the ongoing investigation, Schuchat said “yes.”

Vitamin E acetate usually does not cause harm when swallowed as a vitamin supplement or applied topically to the skin, but previous research has suggested that it may interfere with normal lung function when inhaled, Schuchat said.

She also noted that tetrahydrocannabinol (THC) was detected in 23 of 28 patient BAL fluid samples tested, including in those of three patients who said they did not use THC products. Nicotine metabolites were detected in 16 of 26 patient BAL fluid samples tested.

CDC researchers describe findings from the BAL fluid sample analysis in the November 8 Morbidity and Mortality Week Report.

In updating case numbers today, Schuchat said there are now 2051 cases of EVALI in 49 states, the District of Columbia, and US Virgin Islands. Thirty-nine people have died.

“The trend in cases appears to be downward but some states continue to be hard-hit and this continues to be a very active investigation,” she said.

Schuchat emphasized that the vitamin E acetate findings do not rule out other possible compounds or ingredients that may be causing the lung injuries. “There may be more than one cause of the outbreak,” she said.

The new findings, she added, reinforce existing CDC recommendations to not use e-cigarette, or vaping, products containing THC, particularly those obtained from informal sources such as friends or family, or those from the illicit market, where product ingredients are unknown or can be highly variable.

“Until the relationship of vitamin E acetate and lung health is better characterized, it’s important that vitamin E acetate not be added to e-cigarette, or vaping, products,” Schuchat said.

MMWR. Published online November 8, 2019. Full text

#Pneumonia em paciente# HIV positivo: como manejar?

Postado em

médico orientando paciente com hiv sobre pneumonias

Quadros respiratórios são comuns em pacientes infectados com o vírus HIV e podem estar associados a uma alta taxa de mortalidade se não tratados corretamente. Para uma terapia empírica adequada, é necessário conhecer a epidemiologia das infecções respiratórias nessa população.

No início da epidemia da AIDS, na década de 80, as infecções oportunistas eram as responsáveis pelos quadros que mais chamavam atenção e associados à alta letalidade. Nesse contexto, destacavam-se pneumocistose e sarcoma de Kaposi com comprometimento pulmonar. Com os novos tratamentos antirretrovirais disponíveis e o uso de profilaxias, a epidemiologia desses quadros mudou ao longo dos anos, com diminuição da participação de doenças oportunistas e aumento de infecções comunitárias ou doenças não infecciosas.

Pneumonia e HIV

Pneumonias bacterianas são 10 a 25 vezes mais comuns em pacientes infectados pelo HIV do que em pacientes não infectados, podendo ocorrer independente da faixa de CD4. Entretanto, quanto menores os valores de CD4, principalmente com <200 células/mm³, mais frequente a ocorrência de pneumonia. Fatores de risco específicos na população de PVHIV incluem ausência de terapia antirretroviral ou seu uso intermitente e carga viral detectável, além de fatores de risco comuns à população geral, como idade avançada, tabagismo, DPOC, uso de drogas intravenosas, hepatite viral crônica, episódio recente de infecção por Influenza e presença de outras comorbidades.

Em casos de pneumonia comunitária na população de PVHIV, Streptococcus pneumoniae é o agente etiológico mais comum atualmente, sendo responsável por cerca de 20% de todas as pneumonias bacterianas. Essa proporção sobe para 40% nos casos de pneumonia com germe isolado e para 70% nos casos de pneumonia com bacteremia.

Pacientes com HIV possuem maior risco de desenvolver doença pneumocócica invasiva. Outros agentes frequentemente isolados incluem Haemophilus influenzaeStaphylococcus aureus e Pseudomonas aeruginosa.
Pneumocistose – infecção causada por Pneumocystis jirovecii – está associada à imunossupressão grave, sendo vista principalmente em pacientes com CD4 < 200 células/mm³. É uma condição que classicamente se caracteriza por febre e dispneia de evolução subaguda.

 

Apresentação clínica e diagnóstico

Casos mais graves podem cursar com hipoxemia. Embora o achado mais clássico seja de infiltrado pulmonar bilateral em vidro fosco, não existe padrão radiológico patognomônico e a doença pode se apresentar com qualquer tipo de imagem, inclusive radiografias normais. No contexto brasileiro, tuberculose é outra condição que não deve ser negligenciada em um indivíduo que se apresenta com quadro respiratório.

Ao avaliar um paciente HIV positivo com quadro respiratório, além de anamnese e exame físico rotineiros, alguns pontos adicionais podem auxiliar no manejo dessa condição. Tempo de evolução, procura por alterações extra-pulmonares ao exame físico, história de uso de drogas intravenosas e o último valor de linfócitos T-CD4 são importantes de serem pesquisados.

 

Quadros agudos são mais sugestivos de pneumonias bacterianas, enquanto evoluções mais subagudas ou crônicas falam a favor de outros diagnósticos, como pneumocistose ou tuberculose, respectivamente. Uso de drogas intravenosas e presença de infecções de pele concomitantes levantam um alerta para etiologia estafilocócica, enquanto os valores de linfócitos T-CD4 indicam o grau de imunossupressão que, quanto mais intensa, maior o risco de infecções oportunistas.

Radiografias de tórax são o exame de imagem inicial recomendado. Embora as características radiológicas de pneumonia bacteriana sejam semelhantes às encontradas na população geral, com consolidação localizada ou lobar, pacientes com HIV apresentam mais frequentemente outros padrões, como alterações bilaterais ou infiltrados reticulonodulares multifocais.

Para pacientes que serão internados, recomenda-se também a coleta de hemoculturas, principalmente nos com menores valores de CD4, que apresentam maior risco de bacteremia. Nos que desenvolvem derrame pleural, toracocentese diagnóstica deve ser considerada para avaliação da necessidade de drenagem pleural.

Tratamento

Geralmente, o tratamento empírico é o mesmo recomendado para a população não infectada com HIV, devendo-se sempre lembrar de estratificar o risco de complicações e de pesquisar a presença de fatores de risco para germes específicos – particularmente P. aeruginosa – ou multirresistentes. Os mais recentes guidelines de pneumonia podem ser utilizados como guia para o tratamento desses pacientes.

Entre as medidas preventivas, há indicação de vacinação anual contra influenza. A vacina pneumocócica também está indicada, com mais evidências de benefício na redução de pneumonia e doença pneumocócica invasiva na população HIV com as vacinas conjugadas em comparação às polissacarídeas.

Recentemente, o Ministério da Saúde incorporou no SUS a vacina PCV-13 para essa população, disponível nos Centros de Referência para Imunobiológicos Especiais mediante encaminhamento.

Embora não haja indicação de profilaxia antibiótica para pneumonia em pacientes com imunossupressão pelo HIV, as evidências sugerem que as profilaxias contra PCP e o complexo Mycobacterium avium apresentam benefício adicional em reduzir a incidência de pneumonias bacterianas.

Contudo, o uso regular de terapia antirretroviral (TARV) é a ferramenta principal para redução na frequência dessas infecções, havendo benefício mesmo em pacientes com contagens de linfócitos T-CD4 mais altas. Outra medida preventiva importante é a interrupção do tabagismo, que deve ser constantemente incentivada.

Autor:

Isabel Cristina Melo Mendes
Isabel Cristina Melo Mendes

Residente de Infectologia no Hospital Universitário Clementino Fraga Filho – UFRJ ⦁ Graduação em Medicina na Universidade Federal do Rio de Janeiro

Referências bibliográficas:

  • Jerry S. Zifodya & Kristina Crothers (2019): Treating bacterial pneumonia in people living with HIV, Expert Review of Respiratory Medicine, DOI:10.1080/17476348.2019.1634546;
  • Murray, JF. Epidemiology of Human Immunodeficiency Virus – Associated Pulmonary Disease. Clin Chest Med 34 (2013) 165–179 http://dx.doi.org/10.1016/j.ccm.2013.02.004

#Novas diretrizes mundiais: grandes mudanças para o tratamento da asma

Postado em

Resultado de imagem para asma

As novas recomendações para o tratamento da asma da iniciativa global contra a asma (Gina, sigla do inglês, Global Initiative on Asthma) essencialmente rompem com anos de prática clínica. “Nossa principal recomendação é contra o uso de medicamentos de alívio rápido – os agonistas beta de ação rápida (saba, do inglês Short-Acting Beta-Agonists) – que têm sido o tratamento de primeira linha da asma há 50 anos”, disse a Dra. Helen Reddel, Ph.D., médica do Woolcock Institute of Medical Research, na Austrália, e presidente da comissão científica da Gina. Por questões de segurança, os agonistas beta isoladamente deixaram de ser recomendados para o alívio rápido dos sinais e sintomas da asma, de acordo com o guia de bolso de 2019 da iniciativa global contra a asma. As diretrizes afirmam que “a iniciativa global contra a asma recomenda que todos os adultos e adolescentes com asma façam controle terapêutico com corticoide inalatório para reduzir o risco de exacerbação grave e para controlar os sintomas”. Na asma leve, a iniciativa recomenda baixas doses de formoterol SOS – um agonista beta – e, se não houver formoterol disponível, então usar baixas doses de corticoide inalatório sempre que tomar um agonista beta. Um paradoxo para os pacientes “O paradoxo que precisamos explicar que é o agonista beta pode salvar sua vida, mas também pode matar”, disse a Dra. Helen ao Medscape. Até agora, baixas doses diárias de corticoide inalatório têm sido recomendadas para a prevenção da asma leve, junto com o tratamento de resgate com um agonista beta, quando necessário (J Asthma Allergy. 2010;3:169-176). Mas poucos pacientes com asma leve têm boa adesão a um esquema diário, explicou Dra. Helen. “Baixas doses diárias são muito eficazes, e reduzem as internações hospitalares em um terço, resultando em metade do número de óbitos”, disse Dra. Helen para um auditório lotado no congresso da European Respiratory Society 2019. No entanto, “a adesão é de apenas 25% a 35%, sendo muito menor na Austrália”. Os pacientes preferem fazer alguma coisa só quando precisarem, em vez de usar o tratamento de manutenção como profilaxia. “Eles pensam: ‘está sob controle’, mas nós sabemos que isso aumenta o risco de morte.” “Essas mudanças não são precipitadas”, assegurou a Dra. Helen, explicando que são consequência de um longo histórico de advertências, como descrito no resumo das mudanças ( Eur Respir J. 2019;531901046 ). Construindo as novas recomendações aos poucos Dois trabalhos anteriores soaram o alarme de que os agonistas beta isoladamente podem fazer mais mal do que bem, depois da moda da isoprenalina e do fenoterol para a asma nos anos 1960 e 1970. Um estudo de 1994 mostrou que o risco de morte por asma aumenta drasticamente quando o paciente usa 1,4 bombinha de 20.000 μg por mês de agonistas beta inalatórios (Am J Respir Crit Care Med. 1994;149[3 Pt 1]:604-610). E um estudo de 2001 mostrou que a nebulização com broncodilatadores ou esteroides orais tem uma probabilidade significativamente maior de causar morte por asma (Am J Respir Crit Care Med. 2001;163:12-18). Na verdade, o sangue dos pacientes que morreram tinha concentrações de salbutamol 2,5 vezes maior do que o de pessoas usadas como controle. Em 2014, a iniciativa global contra a asma começou a preconizar o uso da profilaxia, dizendo que o tratamento com agonistas beta deve ser restrito aos pacientes com asma cujos sintomas ocorrem menos de duas vezes por mês e que não têm fatores de risco de exacerbação, mas observou que é necessário ter mais evidências. A Dra. Helen participou de dois estudos subsequentes avaliando esta questão. Em 2018, um estudo mostrou uma redução de 64% das crises graves com a combinação do corticoide budesonida e o formoterol, em comparação com a terbutalina, um agonista beta de ação rápida (N Engl J Med. 2018;378:1865-1876). Outro estudo de 2018 mostrou que a combinação budesonida + formoterol SOS não foi inferior à budesonida como tratamento de manutenção para os pacientes com crises graves (N Engl J Med. 2018;378:1877-1887). Desde então, mais estudos têm mostrado que a combinação de corticoides inalatórios e formoterol SOS promove o alívio dos sintomas com eficácia. “Publicamos as diretrizes em abril, com evidências provenientes de 7.000 pacientes, disse Dra. Helen ao Medscape. “E agora temos dados sobre aproximadamente 10.000 pacientes.” Essas diretrizes ajudarão a contornar alguns excessos no uso para alívio e a subutilização da prevenção. Um recente estudo feito na Nova Zelândia mostrando que a budesonida + formoterol SOS é melhor que baixas doses de manutenção com budesonida + medicamento de alívio inalatórioSOS (Lancet. 2019;394:919-928) fornece evidências que embasam as novas recomendações.

Este estudo será apresentado no congresso por uma das pesquisadoras, a Dra. Christina Baggott, médica do Medical Research Institute of New Zealand.

 

#Portugues.medscape.com Madri, Espanha

#Identificada ativação dos miofibroblastos que dão origem à fibrose

Postado em Atualizado em

Um estudo da Faculdade de Medicina Lewis Katz da Universidade Temple, EUA, descreve o canal de sinalização pelo qual a redução de cálcio na mitocôndria funciona como regulador dos miofibroblastos e fibrose.

Em caso de danos nos tecidos, os fibroblastos são células “chamadas” para a reparação e que dão origem às células miofibroblastos.

Os investigadores descobriram que quando os níveis de cálcio na mitocôndria descem, o metabolismo celular altera-se e um metabolito de nome α-cetoglutarato torna-se sobrerregulado.

Esta sobrerregulação do α-cetoglutarato altera o ADN celular, modificando a expressão genética da conversão dos fibroblastos em miofibroblastos que fazem a fibrose.

A formação de miofibroblastos está associada à cicatrização intensa de danos e feridas. Contudo, a persistência destas células dá origem a doenças como cirrose, fibrose pulmonar ou insuficiência cardíaca.

John W. Elrod, investigador, conclui que este estudo permitiu perceber a origem da fibrose: “a acumulação de células fibrosas resulta diretamente da reprogramação genómica dependente do cálcio na mitocôndria e que envolve o α-cetoglutarato. Este, por sua vez, altera a estrutura da cromatina”.

Elrod acrescenta ainda que é a primeira vez que sinais extracelulares que modificam diretamente a função mitocondrial são relacionados com alterações no núcleo das células para a produção de miofibroblastos.

“Esperamos que os caminhos de sinalização que identificámos como essenciais para a formação das miofibroblastos possam ser manipulados para tratar as doenças fibróticas”.

 

 

BancodaSaúde