Oncologia

#Un nuevo #marcador sanguíneo del #cáncer de mama puede contribuir al diagnóstico precoz

Postado em

Un artículo en Clinical Traslacional Oncology, firmado por investigadores del Servicio de Oncología del Hospital Juan Ramón Jiménez y la Universidad de Huelva, anuncia la identificación de un nuevo marcador sanguíneo que podría ser clave para diagnosticar el cáncer de mama en las fases tempranas de la enfermedad.

Según ha informado la Junta de Andalucía en una nota de prensa, el estudio ha sido codirigido por el jefe de la Unidad de Oncología del Hospital Juan Ramón Jiménez, Juan Bayo, y el doctor en Biología Celular de la Universidad de Huelva, Francisco Navarro, con la participación del facultativo del Servicio de Análisis Clínicos del centro sanitario, Miguel Ángel Castaño.

Asimismo, ha contado con la colaboración de otros profesionales de estos servicios, de la Unidad de Cirugía de Mama del Hospital Juan Ramón Jiménez y la fundación Fabis.

El objetivo de esta investigación ha sido la búsqueda de un marcador sanguíneo que se elevara en las fases precoces del cáncer de mama y sirviera como complemento al programa de detección precoz. Para ello, se ha estudiado la utilidad de un grupo de los marcadores tumorales que se vienen aplicando de manera habitual, así como otros marcadores experimentales menos conocidos. Asimismo, de manera complementaria se ha realizado un estudio epidemiológico de las participantes.

En este estudio han participado un total de 126 mujeres. De ellas, 63 eran pacientes con cáncer de mama precoz, es decir, con tumores localizados incipientes (microscópicos o de pequeño tamaño) sin afectación axilar, de manera previa a su intervención quirúrgica; y otras 63 eran mujeres sanas. A todas ellas se les realizó una analítica de sangre para estudiar los valores que tenían en un total de diez marcadores (siete de ellos rutinarios -de uso común en el estudio del cáncer- y otros 3 experimentales -al no tener aún un uso definido como marcador tumoral-).

En el análisis de los resultados se encontró la existencia de un marcador muy sensible que se elevó en el grupo de pacientes afectadas de cáncer. Este marcador experimental, denominado 8-OHdG, es un derivado del nucleótido guanosina, producido cuando esta molécula es sometida al proceso químico de estrés oxidativo presente en el inicio de la enfermedad a nivel celular.

Se trata de la primera vez que se estudia este marcador en diagnóstico precoz del cáncer de mama. Otras investigaciones realizadas hasta ahora se centraban en fases más avanzadas de la enfermedad, por lo cual, estos resultados abren un nuevo campo de estudios a nivel internacional al ser un factor de riesgo independiente de la enfermedad y las personas con niveles más elevados de este marcador tienen un 1,5 veces más riesgo de padecer un cáncer de mama que aquellas que tienen los valores más bajos.

Además, en esta misma investigación se ha mejorado aún más la capacidad predictiva del cáncer de mama aportada por este marcador en solitario, con el diseño de un modelo matemático compuesto por otros cuatro marcadores, que eleva las posibilidades de la detección hasta alcanzar un potencial diagnóstico del 92%.

Esta fórmula aporta “un excelente resultado” al ser capaz de predecir la existencia de cáncer de mama en un alto porcentaje de las pacientes en la fase precoz, con una seguridad muy elevada. Por tanto, con una simple extracción sanguínea podría conocerse si una paciente con una mamografía sospechosa tiene o no cáncer de mama. Un resultado analítico que serviría para decidir si procede realizar una biopsia quirúrgica confirmatoria del diagnóstico o simplemente un seguimiento radiológico periódico de manera preventiva.

Por otro lado, en el análisis epidemiológico efectuado a todas las mujeres estudiadas, sanas o con enfermedad, resultaron variables de riesgo significativas para la enfermedad, la edad, la menopausia, la falta de ocupación laboral, un elevado de índice de masa corporal y los niveles bajos de vitamina D, coincidiendo con los grandes estudios epidemiológicos publicados hasta ahora en la comunidad científica.

En la actualidad se está diseñando una investigación a mayor escala que permita definir con más exactitud cuáles son los valores de este marcador en mujeres sanas y en mujeres con la enfermedad, que permitiría su utilización en la práctica clínica diaria.

En esta segunda fase confirmatoria se prevé medir el estrés oxidativo y, en concreto, el marcador 8-OHdG en pacientes con cáncer de mama en las distintas situaciones clínicas de la enfermedad, como son, el diagnóstico precoz, el inicio del tratamiento, el período de seguimiento o la enfermedad avanzada.

Asimismo, puede ser el inicio de nuevos estudios en otras patologías oncológicas que compartan historia natural y condiciones clínicas que permitan un diagnóstico precoz como son el cáncer de colon o el cáncer de próstata, también con una elevada incidencia.

Anúncios

#Los LIT CD8+ quizá proporcionen un mejor pronóstico a las pacientes con #carcinomas serosos de ovario de grado alto

Postado em

IMPORTANCIA Los linfocitos infiltrantes del tumor (LIT) citotóxicos CD8+ participan en el control inmunitario del cáncer ovárico epitelial; sin embargo, se sabe poco sobre los patrones pronósticos de los LIT CD8+ por histotipo y en relación con otros factores clínicos.

OBJETIVO Definir el papel pronóstico de los LIT CD8+ en el cáncer ovárico epitelial.

DISEÑO, ÁMBITO Y PARTICIPANTES Estudio observacional, prospectivo, de cohortes, multicéntrico, sobre la supervivencia, del Consorcio de Análisis de Tejido Tumoral Ovárico. Se hizo un seguimiento prospectivo de más de 5500 pacientes, 3196 de ellas con carcinomas serosos de ovario de grado alto (CSOGA), durante más de 24 650 años-persona.

EXPOSICIONES Tras el análisis inmunohistoquímico, se identificaron los LIT CD8+dentro de los componentes epiteliales de los islotes tumorales. Se dividió a las pacientes en grupos según el número estimado de LIT CD8+ por campo de gran aumento: negativo (ninguno), bajo (1-2), moderado (3-19) y alto (≥20). Los LIT CD8+ también se evaluaron de forma cuantitativa sin categorizar en un subconjunto de pacientes, y la forma funcional de las asociaciones con la supervivencia se evaluó mediante interpolación con trazadores (B-splines) con penalización.

CRITERIOS DE VALORACIÓN Y VARIABLES PRINCIPALES Tiempo de supervivencia general.

RESULTADOS La muestra final estuvo constituida por 5577 mujeres; la media de edad en el momento del diagnóstico fue de 58,4 años (mediana de 58,2 años). De los 5 histotipos invasivos principales, el mayor grado de infiltración se observó en los CSOGA. Los LIT CD8+ en los CSOGA se asociaron de manera significativa con una mayor supervivencia general; la mediana de la supervivencia fue de 2,8 años en las pacientes sin LIT CD8+, y de 3,0, 3,8 y 5,1 años en las pacientes con un número de LIT CD8+bajo, moderado y alto, respectivamente (P valor para la tendencia = 4,2 × 10−16). También se observó un beneficio en cuanto a la supervivencia en las mujeres con carcinomas endometrioides y mucinosos, pero no en aquellas con otros histotipos. En los CSOGA, los LIT CD8+ fueron favorables independientemente de la extensión de la enfermedad residual después de la citorreducción, del tratamiento de referencia conocido y de las mutaciones patogénicas de BRCA1 en la estirpe germinal, pero no fueron un factor pronóstico en las portadoras de mutaciones del gen BRCA2. La evaluación de los recuentos de LIT CD8+ sin categorizar mostró una forma funcional casi lineal logarítmica.

CONCLUSIONES Y RELEVANCIA Este estudio muestra que la infiltración inmunitaria es específica del histotipo y proporciona datos definitivos que indican una relación dosis-respuesta entre los LIT CD8+ y la supervivencia al CSOGA. El hecho de que el grado de infiltración es un factor pronóstico, y no solo la presencia o ausencia de esta, apunta a que el conocimiento de los factores que promueven la infiltración será la clave para desentrañar la heterogeneidad de los desenlaces en este tipo de cáncer.

#Exercício melhora #lentidão mental experimentada após #cirurgia para câncer de mama

Postado em Atualizado em

Kristin Jenkins

Muitas mulheres com câncer de mama apresentam problemas de memória, concentração e processamento de informações que podem persistir por anos após o tratamento, e isso pode potencialmente ter um papel na vida independente.

Agora, um dos primeiros estudos de intervenção randomizados e controlados para avaliação dos efeitos da atividade física de moderada a vigorosa na cognição de uma população com câncer mostra que o aumento da atividade física aeróbica dentro de dois anos da cirurgia triplicou as pontuações de processamento cognitivo em sobreviventes de câncer de mama em testes objetivos e de autopontuação.

A velocidade de processamento, determinada por pontuações na subescala Oral Symbol Digit, mostrou uma melhora diferencial em mulheres no grupo do exercício quando comparadas àquelas no grupo controle (b = 2,01; P < 0,05), disse Sheri J. Hartman, do Moores Cancer Center, da University of California-San Diego, em La Jolla, e colaboradores, em um artigo publicado on-line em 19 de setembro no periódico Cancer. Dentre os nove domínios cognitivos examinados, no entanto, melhorias mais significativas foram observadas apenas na velocidade de processamento no braço do exercício em comparação com o braço controle, apontam os autores do estudo.

“Esse estudo fornece um apoio preliminar para a eficácia do aumento da atividade física para melhora da velocidade de processamento e, potencialmente, da cognição autorrelatada em sobreviventes do câncer de mama”, escrevem.

“Com o crescente interesse em testar o potencial da atividade física na melhora da cognição em sobreviventes do câncer, esse e outros estudos provavelmente contribuem com nossa habilidade de realizar recomendações para o número crescente de sobreviventes do câncer quanto a intervenções efetivas para melhorar a cognição”.

Estudo Memory and Motion

Memory and Motion Study avaliou as pacientes no basal e com 12 semanas. A cognição foi medida objetivamente com a Cognitive Toolbox, dos National Institutes of Health, um conjunto de testes que abrange diversas habilidades cognitivas em subescalas, e subjetivamente através do relato de habilidades e problemas cognitivos pelas pacientes usando as escalas do Patient Reported Outcomes Measurement Information System.

O estudo demonstra uma associação clara entre a quantidade de exercício e o grau de melhora em pontuações cognitivas objetivas e autorrelatadas, destacam os autores. Um aumento de 15 minutos no tempo de exercícios diário resultou em um aumento médio de 3,0 pontos na pontuação de Oral Symbol Digit, assim como uma redução de 10,2 pontos no escore padrão de autoavaliação de problemas cognitivos.

De forma semelhante, um aumento de 30 minutos no tempo de exercícios diário foi associado com um aumento médio de 0,84 pontos na pontuação composta da cognição fluida (capacidade de aprendizado e de processamento em situações novas) e uma média de aumento de 1,3 pontos na avaliação de Picture Sequence. De forma geral, mulheres no programa de intervenção com exercícios, que eram previamente sedentárias, aumentaram o tempo semanal de atividade física em cerca de 100 minutos.

O estudo também demonstrou que a quantidade de tempo decorrido desde a cirurgia tem uma diferença crítica no impacto do exercício na cognição, observam os autores. Mulheres que realizaram a cirurgia menos de dois anos antes da intervenção com exercício apresentaram uma melhora significativamente maior na pontuação de Oral Symbol Digit do que as pacientes controle (exercício vs. controle, b = 4,00; P < 0,01). No entanto, mulheres que foram submetidas a cirurgia há mais de dois anos não apresentaram benefícios cognitivos com o exercício (b = -1,19; P = 0,40).

“Este estudo apoia a ideia de que o exercício pode ser uma forma de ajudar a melhorar a cognição entre as sobreviventes do câncer de mama”, disse Sheri, que é professora-assistente no Departamento de Medicina de Família e Preventiva do Moores Cancer Center, na University of California, San Diego, em uma declaração à imprensa.

“Este é um estudo preliminar, mas parece que a intervenção mais próxima ao diagnóstico pode ser importante para se ter um impacto, e essa é a população que podemos ter como alvo”, acrescentou ela. Ela observou que sobreviventes do câncer de mama geralmente relatam que seus processos de pensamento ficaram mais lentos com o tratamento.

Mesmo para pacientes com câncer de mama que não foram submetidas à quimioterapia, até 75% apresentaram um declínio cognitivo que reduz a velocidade de processamento da informação, assim como memória e concentração. Como existem boas evidências de que o exercício pode melhorar a cognição em adultos mais velhos com câncer, os pesquisadores tinham esperança de que o exercício poderia fazer o mesmo para sobreviventes de câncer de mama, disse Sheri ao Medscape. “Estamos felizes em observar algumas evidências de que fez”, disse ela.

A média de idade das sobreviventes do câncer de mama no estudo foi de 57 anos, e as participantes foram diagnosticadas com câncer de mama em média 2,5 anos antes do recrutamento. As participantes foram predominantemente brancas não-hispânicas e com ensino superior completo; 61% tinham câncer de mama em estágio I, 53% receberam quimioterapia, e 70% estavam recebendo um inibidor de aromatase ou tamoxifeno.

Um total de 43 mulheres foram aleatoriamente alocadas para uma intervenção com um programa de atividade física desenhado de acordo com seus interesses e habilidades específicas; 44 foram alocadas para o grupo controle que recebeu informações por e-mail sobre temas como saúde da mulher, alimentação saudável, redução de estresse e saúde mental geral.

Todas utilizaram um acelerômetro pelos primeiros sete dias do estudo de 12 semanas, e então novamente pelos últimos sete dias. As mulheres no braço do exercício usaram um rastreador de atividade Fitbit One, e foram instruídas a participar de no mínimo 150 minutos de atividade física de moderada a vigorosa por semana. Após analisar os dados sobre o nível de atividade das participantes, os pesquisadores forneceram feedback e apoio às mulheres no grupo do exercício por telefone e por e-mail.

Os médicos podem ter um papel importante ajudando sobreviventes do câncer de mama a melhorar a turvação mental e a cognição ao informá-las sobre os benefícios do exercício, disse Sheri. “Muitas pacientes não sabem que aumentar os níveis de atividade física pode possivelmente ajudar com a lentificação do pensamento que elas experimentam depois do tratamento contra o câncer”, explicou.

Sabendo que ter motivação para fazer exercícios pode ser um problema para todos, tenham câncer ou não, os autores sugerem que, ao oferecer um programa de exercícios com apoio, as sobreviventes de câncer de mama “têm maior probabilidade de fazer as difíceis mudanças comportamentais que levam a um aumento na atividade física”.

O próximo passo em relação à pesquisa será conduzir um estudo mais longo por em um grupo maior e mais diversificado de sobreviventes de câncer de mama, disse Sheri ao Medscape.

“Estamos interessados em avaliar se ser ativo por mais tempo resulta em benefícios para mais áreas da cognição. Também gostaríamos de testar isso com sobreviventes de outros tipos de câncer, para saber se aumentar o exercício poderia ajudar a mais sobreviventes da doença”.

O estudo foi financiado pelo National Cancer Institute dos National Institutes of Health. Os autores declararam não possuir conflitos de interesses relevantes.

Cancer. Publicado em 19 de setembro de 2017. Resumo

#Problemas graves de saúde afligem sobreviventes de #câncer na infância

Postado em

Kristin Jenkins

A avaliação mais extensa feita até agora sobre condições crônicas de saúde em sobreviventes de câncer na infância, e a primeira a quantificar a morbidade absoluta e excessiva revela que, aos 50 anos de idade, quase todos os pacientes desta população de alto risco apresentam duas vezes mais problemas graves de saúde do que o público em geral.

O uso de um novo modelo estatístico para caracterizar retrospectivamente a incidência cumulativa e o fardo de 168 condições crônicas de saúde graduadas em 3010 sobreviventes ao câncer do estudo St Jude Lifetime Cohort Study (SJLIFE) mostram que 99,9% sofrem de condições crônicas de saúde até os 50 anos de idade, diz uma equipe de pesquisa liderada pelo Dr. Nickhill Bhakta, do Departamento de Medicina Pediátrica Global no St Jude Children’s Research Hospital, Memphis, Tennessee.

Na meia-idade, 96% dos sobreviventes tinham uma média de 17 condições crônicas de saúde, cinco das quais eram graves ou incapacitantes (grau 3), apresentavam risco de vida (grau 4) ou eram fatais (grau 5), informam os autores do estudo. Os achados foram publicados on-line em 7 de setembro no Lancet.

Um segundo câncer foi diagnosticado em 37% dos sobreviventes até os 50 anos de idade. A maioria das outras condições crônicas de saúde envolveu distúrbios da coluna vertebral e doença pulmonar. Em comparação, foi observada uma média de nove condições crônicas de saúde em 277 pessoas controle pareadas da comunidade até os 50 anos de idade, com duas condições de graus 3 a 5 em severidade (P<0,0001).

Este fardo cumulativo de doenças continua a ser “o verdadeiro preço da cura”, dizem o Dr. Bhakta e colegas. “Nossos achados têm implicações abrangentes para os cuidados de saúde, a pesquisa clínica e as políticas de saúde. Para os médicos, os padrões complexos de condições crônicas de saúde que contribuem para a carga cumulativa em diferentes subgrupos de sobreviventes destacam as necessidades de cuidados especializados a essa população, que ultrapassa os cuidados normalmente previstos na prática rotineira”.

A taxa de sobrevivência de 10 anos para pacientes com câncer pediátrico é agora superior a 80%, e a sobrevivência em longo prazo está aumentando. Atualmente, existem mais de 400 mil sobreviventes ao câncer infantil nos Estados Unidos.

Esperamos que esses achados se traduzam em melhores cuidados para os sobreviventes.Dr. Nickhill Bhakta

Este estudo “destaca a complexidade das necessidades médicas desses pacientes, e esperamos que essas descobertas se traduzam em melhores cuidados para os sobreviventes, tanto em termos de gerenciamento de problemas de longo prazo como doenças cardiovasculares e cânceres secundários, quanto em termos de aumento da vigilância sobre os problemas de saúde mais imediatos e agudos que muitas vezes podem deixar de ser tratados”, disse o Dr. Bhakta em uma declaração à imprensa.

Comparando os sobreviventes à população em geral

Os pesquisadores coletaram retrospectivamente os dados do estudo SJLIFE sobre todos os sobreviventes de câncer pediátrico que viveram por pelo menos 10 anos após o momento do diagnóstico inicial, e que tinham 18 anos ou mais em 30 de junho de 2015. (O estudo de coorte em curso foi iniciado em abril de 2007.) Os sobreviventes foram pareados com participantes controle da comunidade do SJLIFE em blocos de idade de cinco anos em cada sexo. A análise incluiu 21 variáveis de exposição ao tratamento.

Usando um novo modo estatístico que coloca condições múltiplas e recorrentes em uma única métrica, eles identificaram padrões de doenças e detalharam as características da morbidade específica da condição em diferentes subgrupos de sobreviventes.

“Nossos dados vão muito além e fornecem um panorama abrangente de morbidade”, escrevem os autores do estudo. “Em contextos clínicos e de pesquisa, profissionais de saúde em geral e pesquisadores podem usar as informações que fornecemos para abordar os riscos como parte do atendimento ao paciente, avaliar os trade-offs entre exposições e diferentes condições crônicas de saúde para auxiliar o projeto de futuros ensaios clínicos e informar o desenvolvimento de diretrizes de seguimento”.

As análises ajustadas mostram que a carga cumulativa de mortalidade e a frequência e a gravidade das condições crônicas de saúde são afetadas por uma série de fatores, incluindo a idade no diagnóstico, a época e o tipo de tratamento – particularmente quando este envolve doses mais altas de radiação no cérebro e no tórax.

O fardo cumulativo das condições crônicas de saúde de graus 1 a 5 aos 50 anos de idade foi maior nos sobreviventes de neoplasias malignas do sistema nervoso central (SNC) e menor em sobreviventes de tumores de células germinativas (uma média de 24 vs 14 condições de saúde, respectivamente), mostrou o estudo.

“Sobreviventes não são todos iguais”

Esses dados fornecem evidências de que “os sobreviventes não são todos iguais”, disse o Dr. Bhakta ao Medscape. “Enquanto esperávamos alguma heterogeneidade, não imaginávamos que as diferenças fossem tão grandes de forma que cada subgrupo fosse distinto um do outro”, explicou. Um único algoritmo “que serve para todos” não pode ser aplicado para gerenciar esses pacientes de maneira eficaz, acrescentou, observando: “A entrega de cuidados de qualidade é difícil, e requer muito trabalho”.

Foram observados dois padrões distintos de morbidade: os efeitos de início precoce da terapia do câncer e as condições médicas tardias que se desenvolveram mais rapidamente nos sobreviventes durante o envelhecimento do que nos controles pareados da comunidade. Por exemplo, os sobreviventes de doenças malignas do SNC apresentaram maior probabilidade de experimentar perda auditiva ou neuropatias logo após o tratamento, enquanto os sobreviventes de câncer hematológico tiveram maior probabilidade de apresentar problemas cardiovasculares cumulativos e cânceres secundários na idade adulta.

“O risco aumentado de doenças em sobreviventes ocorre em todas as idades, não apenas após a cura”, disse o Dr. Bhakti ao Medscape. “A magnitude desta diferença em relação a um grupo controle da população geral, quando levadas em consideração todas as medidas de doença, foi impressionante e inesperada”.

Estes resultados também destacam várias novas vias de estudo, disse o Dr. Bhakta. Elas incluem o reconhecimento precoce de subgrupos de sobreviventes que se beneficiarão da intervenção precoce; o tratamento de doenças que causam problemas de saúde que os pacientes dizem ter os piores efeitos sobre a qualidade de vida; e a determinação de como oferecer cuidados de saúde efetivos para essa população.

Embora o padrão global atual para o gerenciamento de sobreviventes de câncer na infância inclua clínicas de cuidados de sobrevivência adjuvantes, e uma estreita adesão às diretrizes de sobrevivência nas configurações de atenção primária à saúde, é necessário fazer mais, dizem os autores do estudo.

“A combinação de baixo acesso aos serviços e as elevadas taxas de problemas de saúde que encontramos em nossa análise destacam a necessidade de um melhor atendimento na sobrevivência, incluindo o acesso a serviços especializados”.

Nos Estados Unidos, sobreviventes de câncer na infância com condições crônicas e graves de saúde são muitas vezes incapazes de trabalhar, são excluídos do seguro saúde, e não têm acesso a cuidados médicos. “Os sobreviventes de câncer na infância experimentam múltiplas condições preexistentes e são um grupo complexo, com exposições a vários tipos diferentes de modalidades de tratamento que podem causar uma grande quantidade de doenças de longo prazo”, disse o Dr. Bhakta ao Medscape.

“Garantir o acesso a provedores de cuidados de saúde que estão confortáveis com os detalhes do rastreamento e com o cuidado desses sobreviventes é fundamental. É importante considerar como oferecer esse cuidado da melhor forma possível, e garantir que isso seja feito eficientemente”.

Em um comentário anexo, Miranda M. Fidler, PhD, da International Agency for Research on Cancer em Lyon (França), e Michael M. Hawkins, DPhil, diretor do Center for Childhood Cancer Survivor Studiesna University of Birmingham (Reino Unido), concordam que mais pesquisas são necessárias sobre cuidados especializados.

“Dado os numerosos e diversos perfis de morbidade na população de sobreviventes de câncer na infância, a entrega especializada de cuidados de saúde, particularmente para os sobreviventes identificados em maior risco, poderia claramente levar a melhorias, e pesquisas adicionais sobre a eficácia e os custos estão justificados”.

Os editorialistas observam que os achados do estudo atual podem não ser generalizáveis para pacientes tratados com terapias mais novas. Eles apontam para pesquisas que demonstram diminuição dos riscos de morbidade e mortalidade em pacientes submetidos a tratamentos mais recentemente.

Dr. Bhakta e colegas reconhecem este ponto no trabalho, observando que em seu estudo, a maioria dos sobreviventes foi diagnosticada entre 1980 e 1994, e que os sobreviventes que foram diagnosticados mais recentemente teriam sido tratados com terapias de câncer modernas e direcionadas, que podem estar associadas a menos condições crônicas de saúde.

Os editorialistas também destacam outra limitação: existe um potencial de viés da população controle da comunidade, que era pequena e não foi escolhida aleatoriamente.

Este conjunto de dados verdadeiramente importantes mostra de forma extraordinária o quão complicado é cuidar de sobreviventes de câncer.Dr Torunn Yock

Observando que a maioria dos sobreviventes foi diagnosticada entre 1980 e 1994, o Dr. Bhakta e colegas reconhecem que as terapias de câncer modernas e direcionadas poderiam possibilitar que pacientes com câncer pediátrico que foram diagnosticados mais recentemente experimentassem menos condições crônicas de saúde.

Quando solicitado a comentar, Dr. Torunn I. Yock, MCH, diretor de oncologia de radiação pediátrica do Massachusetts General Hospital, e professor-associado da Harvard Medical School, em Boston, também ressaltou a importância do atendimento especializado. “Este conjunto de dados verdadeiramente importantes mostra de forma extraordinária o quão complicado é cuidar de sobreviventes de câncer”, disse ele ao Medscape.

“Se faz necessária a existência de clínicas especializadas em sobrevivência de câncer que usem diretrizes com base nesses dados, para rastrear efeitos tardios severos e fornecer uma intervenção precoce. Esperamos que dados como estes forneçam suporte para apoiar a determinação dos americanos de se comprometerem com um nível mais completo de cobertura de saúde,” acrescentou o Dr. Yock.

Os achados fornecem um contexto clínico importante, disse ele. Estudos anteriores demonstraram uma alta taxa de condições crônicas médicas em sobreviventes de câncer na infância, mas esses estudos não compararam essa taxa com as taxas de problemas crônicos de saúde em adultos em envelhecimento que não foram expostos a terapias contra o câncer, explicou.

“Agora sabemos que a carga é muito maior em nossos sobreviventes de câncer, e os riscos dependem dos tratamentos que receberam, da idade e da época em que foram tratados”.

Este estudo e outros demonstram que a radioterapia é uma das principais causas de maior morbidade em sobreviventes de câncer – mesmo na era moderna do planejamento de radiação em 3D baseado em tomografia, observou o Dr. Yock. “Um próximo passo importante”, disse ele ao Medscape, “seria aplicar o mesmo rigor à coleção de efeitos tardios em sobreviventes de câncer na infância revisando os planos 3D para ter a dosimetria exata para cada órgão e correlacionar isso com efeitos tardios. Nesta era de radioterapia de prótons e modulação de intensidade, somos mais capazes do que nunca de poupar os tecidos normais de uma radiação desnecessária”.

Projetos como o Pediatric Proton Consortium Registry, no Massachusetts General Hospital, estão realizando um arquivamento central de planos de tratamento 3D e coletando dados de efeitos tardios para este propósito, disse o Dr. Yock.

“Seria muito útil reunir esses esforços para que possamos continuar desenvolvendo tratamentos melhores e que causem menos morbidade para nossos pacientes com câncer pediátrico e incluir a moderna radioterapia baseada em fótons”.

Este estudo recebeu verba para pesquisa de US National Cancer InstituteSt Baldrick’s Foundation, e American Lebanese Syrian Associated Charities. Os autores do estudo e do do comentário anexo declararam não possuir nenhum conflito de interesses relevante. Dr. Yock informou relações com IBAProtom, e Mim-Cloud.

Lancet. Publicado on-line em 7 de setembro de 2017. Resumo, Comentário

#La mejor supervivencia del #cáncer de mama avanzado da lugar a una mayor incidencia de #metástasis cerebrales

Postado em

El cáncer de mama es la segunda causa de metástasis cerebrales tras el de pulmón, ya que se da en entre un 10 y 15% de pacientes, aunque su incidencia ha aumentado en los últimos años debido a la mejoría de la supervivencia de las pacientes con la enfermedad avanzada.
Así lo asegura el Instituto Oncológico Baselga con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama , que se celebra el próximo 19 de octubre, recordando que recientemente han participado en un estudio que puede abrir un nuevo camino en el abordaje de estos tumores.
Hasta hace poco tiempo, la presencia de metástasis cerebrales en una paciente con cáncer de mama se asociaba a un pronóstico infausto. Sin embargo, la mejoría de las técnicas diagnósticas junto con los avances en neurocirugía, radioterapia y oncología médica han abierto una nueva etapa mucho más esperanzadora para estas pacientes.
“La aparición de nuevos tratamientos que son capaces de atravesar la barrera que protege al cerebro e impide la llegada de una gran cantidad de fármacos, junto a la cirugía guiada por navegadores y a una radiocirugía más precisa han revolucionado de manera extraordinaria el manejo clínico de estas”, ha explicado el director del Servicio Médico de Barcelona y director del programa de investigación del Instituto Oncológico Baselga, José Pérez.
De hecho, este experto asegura que estos avances han logrado que “muchas de las pacientes vivan muchísimos años, incluyendo un porcentaje de mujeres cada vez mayor que pueden llegar a ser largas supervivientes”.
Esta mejoría pronóstica también ha propiciado que se diseñen estudios clínicos específicos en pacientes con cáncer de mama con metástasis cerebrales, abriendo así las posibilidades terapéuticas de una manera muy notoria.
Anteriormente, estas pacientes no se incluían en estudios clínicos dado su mal pronóstico, aunque “la esperanza de vida en los casos de cáncer de mama metastásico con afectación cerebral está mejorando, y lo que es más importante, paralelamente, se acompaña de una mejoría significativa en la calidad de vida”, ha puntualizado Javier Román, jefe de servicio del Instituto Oncológico Baselga en el Hospital Ruber Internacional .

#Una combinación de #fármacos mejora el #tratamiento del #cáncer de ovario

Postado em

 

Estudio publicado por investigadores españoles del Centro Regional de Investigaciones Biomédicas (CRIB) de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Un grupo de investigadores del Centro Regional de Investigaciones Biomédicas (CRIB) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y del Hospital Universitario de Albacete (CHUA) han descubierto cómo la combinación de inhibidores de dos moléculas, auroras kinasas y CHEK1, aumenta la muerte de las células tumorales, afectando también a la población de células madre iniciadoras de tumores.
Además, según se desprende de la investigación, la combinación de estos inhibidores con fármacos quimioterápicos usados en el tratamiento actual del cáncer de ovario, como los taxanos y los platinos, aumenta la respuesta del tumor al tratamiento. El estudio ha sido publicado en Molecular Cancer Therapeutics , según ha informado en nota de prensa la citada universidad.
Este trabajo, firmado por Ana Alcaraz como primera autora, también prueba que altos niveles de dos genes, AURKA y CHEK1, en tumores de pacientes de ovario correlacionan con una peor evolución de la enfermedad y una menor supervivencia.
“Estos dos genes se encuentran también amplificados en cáncer de ovario, lo que apoya su potencial como dianas terapéuticas en estos tumores”, han indicado los investigadores, a la vez que sostienen que los resultados del estudio apuntan a AURKA y CHEK1 como biomarcadores potenciales en cáncer de ovario y abren además la puerta a una nueva opción terapéutica para los tumores ginecológicos
La investigación ha sido dirigida por Alberto Ocaña, médico oncólogo del CHUA e investigador del grupo Oncología Traslacional del CRIB, y se ha llevado a cabo en colaboración con investigadores del grupo de Fisiología y Dinámica Celular del CRIB, dirigido por el profesor de la UCLM Juan Llopis, y del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, en colaboración con Atanasio Pandiella.
Este estudio se ha llevado a cabo gracias a financiación de entidades como: la Asociación Costuras en la Piel en Apoyo a la Unidad de Investigación de Cáncer en Albacete -ACEPAIN-; la Fundación CRIS CANCER, de Madrid) y la Diputación de Albacete, además de otras instituciones como: el Instituto de Salud Carlos III; el Centro de Investigación Biomédica en Cáncer -CIBERONC- y la Universidad de Castilla-La Mancha.

#No clear evidence of #clinical benefit with most #new cancer drugs

Postado em

 

Study prompts calls to raise the evidence bar for approval of new cancer drugs.
The majority of cancer drugs approved in Europe between 2009 and 2013 entered the market without clear evidence that they improved survival or quality of life, according to a study published by the BMJ Even where drugs did show survival gains over existing treatments, these were often marginal, the results show. According to the study authors, many of the drugs were approved on the basis of indirect measures, raising serious questions about the current standards of drug regulation.
The researchers, based at King’s College London and the London School of Economics say: “When expensive drugs that lack clinically meaningful benefits are approved and paid for within publicly funded healthcare systems, individual patients can be harmed, important societal resources wasted, and the delivery of equitable and affordable care undermined.”
The research team analysed reports on cancer approvals by the European Medicines Agency (EMA) from 2009 to 2013. Of 68 cancer indications approved during the study period, 57 per cent were based on a surrogate endpoint, without evidence that they extended survival or improved quality of life. At five years follow-up, only 51 per cent of new therapies had shown survival or quality of life benefit over existing treatments or placebo.