Oncologia

#La #ingesta calórica excesiva podría elevar el #riesgo de cáncer de mama

Postado em

Un estudio del grupo Geicam, co-liderado por investigadores del Ciberesp, y publicado en ‘Scientific Reports’, revela que una ingesta calórica excesiva podría aumentar el riesgo de cáncer de mama, mientras que la restricción calórica podría ejercer un efecto preventivo.

Lesiones de cáncer de mama.

Las mujeres españolas con una ingesta calórica por encima de sus requerimientos energéticos individuales presentan un mayor riesgo de padecer un cáncer de mama, mientras que una restricción calórica parece prevenir el riesgo de desarrollar este tumor. Así lo ha puesto de manifiesto un estudio epidemiológico llevado a cabo por investigadores del Instituto de Salud Carlos III pertenecientes al Ciberesp y el grupo Geicam de Investigación en Cáncer de Mama, y financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Estos resultados se publican en la revista Scientific Reports del grupo Nature.

El cáncer de mama, con 32.825 casos nuevos en 2018, es el tumor más frecuente en mujeres españolas. Constituye el 29% de los casos de cáncer en mujeres. Existe clara evidencia de que la obesidad y la ganancia de peso son importantes factores de riesgo de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas.

Sin embargo, la evidencia respecto a la restricción calórica es menos concluyente. Estudios experimentales han mostrado que la limitación de la ganancia de peso por restricción calórica ejerce un efecto preventivo sobre el cáncer de la glándula mamaria.

Asociación entre cáncer de mama e ingesta de calorías

El objetivo de esta investigación, que ha contado con la participación de investigadores de 23 hospitales de 9 Comunidades Autónomas, fue evaluar la asociación entre el riesgo de cáncer de mama y el consumo deficitario o excesivo de calorías en función del índice de masa corporal, la actividad física y la tasa metabólica basal de cada mujer participante. Para ello, se reclutaron 973 mujeres recién diagnosticadas de cáncer de mama (casos) y 973 mujeres sanas (controles) de entre 18 y 70 años.

 

Cada caso se emparejó con un control de edad similar, de la misma ciudad y sin ningún vínculo familiar. Las participantes respondieron un cuestionario de frecuencia alimentaria, a partir del cual se estimó la ingesta media diaria de energía (Kcals/día) durante los 5 años previos a la entrevista, y un cuestionario epidemiológico con información sobre estilos de vida y otra información relevante para el estudio.

Los resultados mostraron que las mujeres con un consumo calórico por debajo de lo esperado, de acuerdo a sus necesidades energéticas individuales, presentaron un menor riesgo de desarrollar un cáncer de mama, siendo este efecto mayor en mujeres premenopáusicas. Por el contrario, las mujeres cuyo consumo calórico excedía el 40% de los valores esperados presentaron casi el doble de riesgo que aquellas participantes con una ingesta energética dentro de los niveles adecuados. Este último efecto fue especialmente pronunciado en mujeres postmenopáusicas y en mujeres con una baja adherencia al patrón de dieta mediterránea.

Riesgo de cáncer de mama en cada subtipo

Además, el estudio ofrece datos sobre el riesgo de cáncer de mama vinculado a la dieta en cada subtipo de tumor.“Los resultados revelan que, por cada 20% de aumento de la ingesta calórica relativa (ingesta observada versus ingesta esperada), el riesgo de desarrollar un tumor de mama con receptores hormonales positivos o un tumor HER2+ se incrementa en un 13%, siendo esta cifra de un 7% en tumores triple negativos”, señala el doctor Miguel Martín, presidente del Grupo Geicam.

Hasta la fecha, este es el primer estudio epidemiológico que explora la asociación entre el riesgo de cáncer de mama y el efecto del consumo excesivo o deficitario de calorías de acuerdo con los requerimientos energéticos individuales de cada mujer. Los autores del estudio, liderado por las doctoras Marina Pollán y Virginia Lope, concluyen que una restricción calórica moderada, en combinación con la realización de ejercicio físico de forma regular, podría ser una buena estrategia para la prevención del cáncer de mama.

·#La #obesidad condiciona la respuesta al #tratamiento oncológico

Postado em

Instaurar medidas para disminuir el peso junto a la terapia contra el cáncer favorece la supervivencia

Obesidad y cancer

Hace sólo quince años que la comunidad científica es consciente de la asociación que existe entre obesidad y cáncer. Es preciso acumular más datos pero en estos momentos la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer ha establecido esta relación con trece tumores: colon, mama, esófago, células renales, endometrio, páncreas, hígado, cáncer gástrico, vesícula biliar, ovarios, tiroides, mieloma múltiple y meningioma. Globalmente, la obesidad afecta en un 20% al desarrollo del cáncer, a tenor de las cifras que se han manejado en el Congreso celebrado durante los últimos días por la Sociedad Española de la Obesidad (Seedo) en Vigo.

Sin embargo, la investigación ha dado un paso más y hay estudios que demuestran que, una vez instaurado el cáncer, la obesidad condiciona también la respuesta al tratamiento oncológico. Es preciso realizar un esfuerzo en esta línea de investigación porque los datos por ahora no son concluyentes, aunque sí orientativos. En consecuencia, los expertos recomiendan sumar a la terapia contra el cáncer medidas concretas dirigidas a la reducción del peso corporal. “La obesidad puede influir en la resistencia al tratamiento oncológico: hay que tratar la obesidad, además del cáncer”, ha afirmado Ana Belén Crujeiras Martínez, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS-CHUS).

Globalmente, la obesidad afecta en un 20% al desarrollo del cáncer y se asocia a doce tipos de tumores sólidos y a un cáncer hematológico

El cáncer de mama y el cáncer colorrectal son las dos enfermedades oncológicas que más evidencia han acumulado sobre su asociación con la obesidad. Igualmente, ambos son los tumores en los que más se han analizado los beneficios que en la respuesta a la terapia oncológica tiene el tratamiento de la obesidad, que se traducen en más supervivencia y menos recidiva.

“Cada vez hay más evidencia de que si se controla el peso en las mujeres que han sufrido cáncer de mama y las personas que tuvieron cáncer colorrectal, tienen más años de supervivencia y menos riesgo de muerte”, ha destacado Carlos González Svatetz, investigador emérito de la Unidad de Nutrición y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología y ex coordinador del proyecto EPIC en España. Abundando en este argumento, González Svatetz ha recordado un metanálisis del año 2014 con más de 50.000 casos, en el que se observó que la cirugía bariátrica disminuye el riesgo de cáncer de mama un 45%.

“El médico debe saber que la obesidad es uno de los factores de riesgo evitables importantes, igual que el tabaco”, ha defendido Crujeiras. La tendencia actual a la baja del consumo de tabaco y al alza de la obesidad puede desembocar, en su opinión, en que “la obesidad se convierta en el primer factor de riesgo prevenible”. Por tanto, ha de contemplarse en las consultas: “Hay que calcular el índice de masa corporal (IMC), hacer recomendaciones, igual que se pregunta si el paciente fuma o no y se aconseja que deje de fumar”.

El médico debe saber que la obesidad es uno de los factores de riesgo evitables importantes, al igual que el tabaco, recuerdan los expertos

Todavía no se conocen con exactitud los mecanismos moleculares de la asociación entre obesidad y cáncer, aunque se estudian varias hipótesis. El equipo de investigación que dirige Ana Belén Crujeiras en el IDIS-CHUS trabaja en los efectos de las proteínas que secreta el tejido adiposo en la obesidad y que se relacionan con la inflamación y el estrés oxidativo, lo que favorece el desarrollo tumoral en el cáncer de mama.

Otra hipótesis investigada tiene que ver con los niveles altos de insulina y los factores relacionados con la cascada de señalización. También se está investigando la influencia de los niveles altos de estrógenos en los tumores de la mujer.

Terapia de grupo y nuevas variantes en las escalas de estadiaje

El estudio ENPE (Estudio Nutricional de la Población Española) indica que más de la mitad de la población adulta de nuestro país tiene sobrepeso y más del 25% obesidad. En el estudio anterior, Enrica, estas cifras fueron del 39,3% y 21,6%. Los datos del ENPE en cuanto a la población infanto-juvenil tampoco son halagüeños: un 25% de sobrepeso y un 11% de obesidad. Además, el tratamiento sigue siendo complejo. Hay pacientes que no responden y otros en los que el impacto de la terapia no se mantiene a largo plazo.

Los expertos reunidos en el congreso de la Sociedad Española de Obesidad (Seedo) en Vigo han abogado por un abordaje multifactorial: “Hay que combinar cambios en los hábitos alimentarios, actividad física, acciones encauzadas a controlar la ansiedad y tratamiento farmacológico”, ha señalado el vicepresidente de la Seedo, Diego Bellido. Pero en el congreso se han dado varias claves que pueden mejorar los resultados, como la terapia de grupo y añadir algunas variantes a las escalas de estadiaje.

En el Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol, el servicio que dirige Bellido ha apostado por la terapia grupaly ha logrado en el grupo de intervención una pérdida media de siete kilos más que en el grupo que ha seguido una dinámica convencional, según los datos aportados por la especialista en Endocrinología y Nutrición Cristina Tejera Pérez. El contenido es eminentemente práctico y la interacción que se produce entre los pacientes aumenta la concienciación. Se enseñan pautas alimentarias y a distinguir los productos con más contenido calórico, cómo cocinar los alimentos, aplicaciones móviles para monitorización, trucos para la actividad física y, muy importante, la manera de paliar la ansiedad: “Mantener las manos ocupadas, comer fruta o palitos de zanahoria o vaciar la nevera de tentaciones”.

Cristina Tejera está desarrollando una investigación con 450 pacientes que será la base de su tesis doctoral y que concluirá con la propuesta de nuevas variantes a las escalas de estadiaje que habitualmente se usan para obesidad -EOSS y AACE- y que se centran en las comorbilidades y el grado funcional. Tejera plantea sumar parámetros de la composición corporal (porcentaje de grasa, masa muscular, etc.) y el consumo de fármacos: “Con este estadiaje los pacientes no sólo bajan peso sino que mejoran su espectro de complicaciones asociadas a la obesidad”.

Por su parte, el vicepresidente de la Seedo ha reiterado la dificultad que supone que los fármacos disponibles contra la obesidad no estén financiados, lo que disuade a los pacientes: “La Administración debe considerar la obesidad como una enfermedad, como la diabetes o la HTA”.

#La #metformina también podría ser útil para el #cáncer de mama triple negativo

Postado em

 La combinación de metformina y hemina abre una nueva posibilidad terapéutica para ciertos tumores de difícil tratamiento, que se utiliza la vía de la proteína BACH1.

El medicamento antidiabético metformina y el derivado de la hemoglobina hemina podrían ser útiles en el cáncer de mama triple negativo, según se desprenden de un estudio llevado a cabo en ratones que se publica esta semana en Nature.

El tumor mamario para el que ahora existen menos opciones terapéuticas podría beneficiarse de este reposicionamiento farmacológico, propuesto por un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago.

“Creemos haber encontrado una manera de tratar el cáncer de mama resistente y sin terapia dirigida al reutilizar dos antiguos medicamentos: metformina y panhematina”, dice la autora principal del estudio, Marsha Rosner, del Departamento de Investigación del Cáncer en la Universidad de Chicago.

Ninguno de los dos fármacos se diseñó inicialmente para tratar el cáncer: la metformina, descubierta en 1922 y utilizada en la clínica desde 1957, se desarrolló para tratar la diabetes tipo 2; disminuye la producción de glucosa en el hígado y aumenta la sensibilidad a la insulina. En 2016, fue el cuarto medicamento más recetado en los Estados Unidos, con más de 81 millones de recetas.

Diversos trabajos han demostrado que, aunque el cáncer es más frecuente en pacientes con diabetes que en personas sanas, los diabéticos que toman metformina tienen menos probabilidades de desarrollar un tumor.

El otro fármaco, la hemina, es aún más antiguo. Se cristalizó por primera vez a partir de la sangre en 1853.Ahora se usa para tratar los trastornos de la síntesis del hemo, como las porfirias. “Por lo que sabemos”, apunta Rosner, “esta es la primera vez que se usan combinados los dos medicamentos”.

Los investigadores han visto que la principal diana anticancerígena para la hemina es el factor de transcripción BACH1. Esta proteína a menudo aparece sobrexpresada en el cáncer de mama triple negativo y se sabe que participa activamente en la metástasis. Afortunadamente, BACH1 “no es esencial”, señalan los autores del trabajo, “y por lo tanto puede inhibirse con pocos efectos secundarios”.

La proteína BACH1 regula la transcripción de la información genética del ADN al ARN mensajero. “Cuando las células tumorales se topan con la hemina, el nivel de BACH1 disminuye, lo que produce un cambio de vías metabólicas de las células del cáncer”, explica el coautor del estudio Jiyoung Lee. “Esto explica que los tumores que son vulnerables a la metformina supriman la respiración mitocondrial. Así, la combinación de la hemina y la metformina puede suprimir el crecimiento tumoral, y es lo que hemos validado en modelos murinos de tumores“.

Con esta estrategia terapéutica, los científicos confían en poder llegar a tres poblaciones distintas de pacientes con cáncer de mama triple negativo: “Los pacientes con niveles bajos de BACH1 y una expresión de genes mitocondriales elevada probablemente responderían solo a la metformina. Para los pacientes con nivel alto de BACH1 y expresión baja de genes mitocondriales, predeciríamos la resistencia a la metformina. Sin embargo, nuestro trabajo sugiere que al añadir el tratamiento con hemina, los sensibilizaría a la metformina. El tercer grupo está en un punto intermedio. No estamos muy seguros de su nivel de resistencia a la metformina, pero anticipamos que también responderían al tratamiento combinado”, enumera otro de los autores, Joseph Wynne.

Los hallazgos, señalan los autores, podrían extenderse más allá del cáncer de mama. La expresión de BACH1 aparece elevada en muchos otros cánceres, incluidos los de pulmón, riñón, útero, próstata y leucemia mieloide aguda.

#Adeus mamografia: vêm aí os testes ao sangue para detetar o cancro da mama

Postado em Atualizado em

Nos últimos tempos, vários centros de investigação estão na corrida para criar testes ao sangue para detetar marcadores de cancro da mama antes de este ser visível na mamografia. A Universidade de Heidelberg anuncia ter um teste pronto para entrar no mercado ainda em 2019.

“Esta técnica é muito menos penosa para as mulheres. Não dói nem implica exposição à radiação.”

Sarah Schott, do Hospital Universitário de Heidelberg, na Alemanha, está convicta de que o teste que a sua equipa desenvolveu estará disponível no mercado ainda este ano e poderá com grande vantagem substituir a mamografia na deteção do cancro da mama, pelo menos nas mulheres com menos de 50 anos.

Descrito pelos investigadores como “uma biopsia líquida” e “não invasiva”, o teste, intitulado HeiScreen, já detetou 15 tipos diferentes de células de cancro da mama e tem ainda a vantagem de identificar o cancro antes de este ser visível através das técnicas de raios X ou ecografia. É também mais económico, requerendo apenas alguns mililitros de sangue e podendo ser feito em qualquer laboratório.

Para desenvolver o teste, que também deteta novas metástases de cancros em recidiva, mais de 900 mulheres foram testadas ao longo de um ano, 500 das quais com cancro da mama.

Ainda de acordo com o Hospital Universitário de Heidelberg, o teste é particularmente adequado a mulheres abaixo dos 50 e para aquelas que têm um historial familiar de cancro da mama. O nível de fiabilidade do HeiScreen para mulheres abaixo dos 50 é de 86%, bastante mais elevado que o de outro teste similar ao sangue já existente, o CancerSEEK, que apresenta apenas 70% de sucesso na deteção do cancro. Em mulheres acima dos 50, a fiabilidade do HeiScreen desce para 60%.

Para desenvolver o teste, que também deteta novas metástases de cancros em recidiva, mais de 900 mulheres foram testadas ao longo de um ano, 500 das quais com cancro da mama.

Segundo a Organização Mundial de Saúde, o cancro é a segunda causa de morte mais frequente na Europa, com mais de 3,7 milhões de novos casos e 1,9 milhões de mortes anualmente. O cancro da mama mata mais mulheres que qualquer outro tipo de cancro; em 2018, cerca de 627,000 morreram de cancro da mama em todo o mundo. A deteção precoce do cancro cria mais hipóteses de sobrevivência, por encaminhar logo as pacientes para tratamento. Se for descoberto precocemente, como no estágio 2, a hipótese de sobrevivência para este tipo de cancro é de 93 a 100%; a percentagem cai para 72% quando adoença é descoberta no estágio 3 e para 22% no estágio 4..

Em Portugal, há em média seis mil novos casos de cancro da mama anualmente, mas o país está no pelotão da frente no que respeita à taxa de sobrevivência, ao lado da Suécia e da Noruega, de acordo com um estudo recente da Lancet. “Estamos a falar de uma taxa de sobrevivência global de 85% aos cinco anos. São notícias muito boas, que devem servir para encorajar as pessoas a continuarem alerta, a terem consciência de que é uma doença que se pode tratar”, disse à TSF, a propósito do dito estudo, o oncologista Joaquim Abreu de Sousa. Na base desta taxa de sucesso no tratamento estarão, de acordo com Carlos Oliveira, presidente do Núcleo Regional do Centro da Liga Portuguesa Contra o Cancro, em declarações à Lusa, os rastreios iniciados nos anos 1990. Mas, ainda assim, este investigador prevê que em Portugal, até 2030, o cancro da mama cresça 17%.

Em Portugal, há em média seis mil novos casos de cancro da mama anualmente, mas o país está no pelotão da frente no que respeita à taxa de sobrevivência.

O último relatório da OCDE sobre saúde, publicado em novembro, prevê que Portugal terá uma das mais baixas taxas de incidência dos 36 países da organização, mas mesmo assim com 50 mil novos casos em 2018, ou seja, cerca de 492 por 100 mil habitantes. Esta previsão está alinhada com as estimativas divulgadas em setembro pela Agência Internacional para a Investigação do Cancro, que apontava para um número de novos casos de cancro em Portugal acima dos 58 mil, com as mortes resultantes estimadas em cerca de 29 mil. Em termos europeus, a OCDE prevê novos 400 mil casos de cancro da mama.

Um estudo realizado em 2017 no Reino Unido, envolvendo 13.000 mulheres, descobriu que o rastreio através de mamografia “perde” mais de dois mil casos de cancro de mama por ano.

#Comment savoir si on a un cancer ?

Postado em

Comment savoir si on a un cancer ?

 

 

Nous connaissons pratiquement tous quelqu’un qui a eu un cancer. Le plus souvent, personne ne l’a vu venir, au mieux vous vous êtes dit, tiens, il y a quelque chose qui ne va pas. Y a-t-il des signes qui doivent vous inquiéter ? Peut-on apprendre à trouver des indices chez l’autre et chez soi-même qui pourraient sauver la vie, faire gagner du temps sur la maladie ?

Oui, il en existe quelques uns, ceux que les médecins utilisent pour suspecter un cancer. La plupart de ces signes ne sont pas compliqués, ne nécessitent pas de matériel médical. Vous pouvez vous aussi agir à votre niveau pour gagner du temps sur la maladie.

1. Le cancer, ça fait peur

A l’heure actuelle, il est impossible de ne pas avoir peur du cancer ou de ne pas y avoir pensé. Le cancer est devenu célèbre car il est à quasi égalité dans le classement des causes de mortalité, avec les maladies cardio-vasculaires (AVC, infarctus etc.). Il peut toucher tout le monde.

Seulement voilà, tout le monde en parle, y pense, mais on voit régulièrement des gens arriver chez leur médecin ou même à l’hôpital avec des cancers déjà très avancés et qui “sautent aux yeux”. Par exemple, une femme qui se rend chez son généraliste pour une toute autre raison et chez laquelle on découvre une “bosse” de 3 cm sur son sein. N’importe qui aurait pensé à un cancer, mais… le cancer ça fait peur. Personne n’a envie de s’entendre dire “… vous avez un cancer” parce que tout le monde pense encore qu’avoir un cancer, ça veut dire “je vais mourir bientôt”. Alors plutôt que d’aller voir un médecin, on préfère se dire“non mais c’est peut-être pas ça”, “j’irais consulter plus tard, quand j’aurais le temps…”, “ça ne me fait pas mal, ça ne peut pas être grave” etc. Toutes les raisons sont bonnes pour fuir la réalité.

Pourtant, prendre son courage à deux mains et pousser la porte du médecin, ça peut littéralement vous SAUVER LA VIE ! Et ne vous dites pas, j’ai déjà trop attendu, ça ne sert plus à rien d’y aller maintenant. Non ! Il est toujours temps de gagner du temps tant que l’on est en vie.

Malheureusement, ce ne sont pas toujours ceux qui ont le plus besoin d’aller consulter qui vont lire ce type d’article, au contraire ! La fuite et l’éloignement de toute pensée qui conforterait la peur est souvent le premier réflexe. Heureusement, vous qui allez lire cet article, au moins dans les grandes lignes, vous pourrez transmettre votre savoir et vos conseils à ceux ou celles qui sont vos proches et qui vous confieront leurs doutes. Vous pourrez alors les encourager à consulter si vous êtes alerté par ce qu’ils vous décrivent. N’hésitez pas à les accompagner chez le médecin. En plus d’être une preuve d’amour, vous pourrez ainsi offrir un soutien inestimable à cette personne.

2. Soyez attentif si vous remarquez…

Que vous ou un proche perdez du poids sans effort

5 à 10% de votre poids habituel en moins de 6 mois. Ne vous dites pas, trop bien ! Dites-vous c’est étrange si, vous n’avez pas fait de régime, vous n’avez pas totalement remplacé votre mode de vie télé-voiture par course à pied-VTT. C’est généralement le signe que votre organisme utilise ses réserves d’énergie car il mène un combat intérieur, peut-être contre un cancer.

Une fatigue persistante

Vous vous faites la réflexion que vous êtes souvent fatigué ces derniers mois ou qu’un proche l’est. Posez vous des questions si votre emploi du temps n’est pas plus surchargé que d’habitude, et si il vous arrive d’avancer vos heures de coucher ou de faire facilement des siestes, ce qui n’était pas le cas avant.

Une diminution de l’appétit

Vous n’avez pas faim ce qui contraste avec vos habitudes alimentaires. Même les aliments que vous aimiez mangé ne vous disent plus rien.

Une sensation de fièvre persistante sur plusieurs semaines sans raison

Premier réflexe, prenez votre température avec un thermomètre rectal si possible. La fièvre n’est pas à 40°C dans ce genre de cas, mais oscille plutôt entre 38 – 38,5°C. Si il y a une petite fièvre mais qu’elle ne dure que quelques jours, ne vous alertez pas. Au-delà de quelques semaines ou si elle revient régulièrement, restez vigilant pour voir si d’autres signes ne s’y ajoutent pas.

Des boules à certains endroits stratégiques

Deux localisations possibles. Sur les organes comme le sein par exemple ou alors une masse que vous sentez dans le ventre. Dans ces cas, c’est la tumeur qui est directement palpée.

Plus courant, vous pouvez avoir des ganglions qui vont réagir et “être activés” ce qui va les faire augmenter de taille. Attention, ils sont très réactifs, et peuvent s’activer pour une foule de raisons “pas graves”. Les ganglions les plus souvent sentis sont ceux sous les bras, dans le pli entre la jambe et le ventre (pli inguinal ou pli de l’aine), sur le cou, ou dans le creux juste en arrière de la clavicule (creux sus-claviculaire). Alertez vous seulement si ils restent gonflés plus de quelques semaines de suite, disons un mois pour donner un chiffre. Si le fait de les toucher déclenche une douleur, rassurez-vous, ce n’est probablement pas un cancer, mais plutôt une infection.

3. Les signes particuliers pour les 4 cancers les plus fréquents

 Sein

Examinez-vous les seins régulièrement comme il est recommandé de le faire, une fois par mois (sous la douche par exemple, la peau glisse mieux). Si vous sentez une petite boule, essayez de rester calme et si possible attendez deux semaines au moins surtout si vous n’êtes pas ménopausée. Avec le cycle hormonal la texture des seins varie et il est possible que cette petite masse que vous avez palpée disparaisse à la fin de votre cycle. Dans ce cas, c’est probablement un petit kyste ou une autre lésion non inquiétante qui suit le cours de vos hormones.

En revanche si la masse est assez grande et persiste plusieurs semaines après votre découverte, n’attendez pas plus pour aller consulter votre gynécologue ou autre médecin compétent. Une mammographie sera pratiquée pour tirer cette affaire au clair. Une fois de plus, toute masse peut être autre chose qu’un cancer.

La texture de votre sein peut aussi changer, avec une rétraction de la peau comme si elle était attirée vers “l’intérieur”. Autre signe, un aspect d’eczéma du mamelon (Paget) qui est une forme particulière de présentation. Ca ressemble à une inflammation de la peau qui devient rouge et douloureuse.

Poumon

Si vous fumez, pensez-y. Si vous ne fumez pas, pensez-y quand même !

Les signes les plus classiques et faciles à repérer sont le fait de cracher du sang, d’avoir une modification de la voix (vous avez du mal à parler, voix étouffée, bitonale…), d’avoir un hoquet qui persiste des semaines.

Prostate

Pensez-y si vous êtes un homme. Les femmes n’ont pas de prostate. Les signes ne sont pas très « évidents » car la prostate est plutôt cachée et n’a pas d’activité visible à l’œil nu.

Le signe le plus souvent retrouvé est un problème pour uriner (dysurie) car la prostate est traversée par l’urètre (qui relie la vessie à l’extrémité du pénis), mais d’autres causes telles que l’HBP (hypertrophie bénigne de la prostate) peuvent créer le même symptôme. Il est également possible de retrouver du sang dans vos urines.

Voies aérodigestives supérieures

Ces cancers sont généralement causés par des années d’alcool + tabac. Ils concernent la bouche, la gorge (l’oesophage, le pharynx), les cordes vocales.

Y penser si vous avez des problèmes pour avaler, pour boire ou manger ou les deux ; si “ça ne passe pas” (dysphagie). La sensation d’avoir quelque chose de coincé dans la gorge, quelque chose qui chatouille en permanence peut aussi être un signe si cela ne s’améliore pas en quelques jours.

Pour la bouche vous pouvez avoir une plaie qui ne guérit pas après plusieurs semaines sur la langue ou à l’intérieur des joues, sur le palais ou les gencives.

Une toux persistante plusieurs semaines, voire mois peut aussi être un signe, surtout si cela ne vous arrivait jamais avant. Votre voix peut aussi être modifiée (comme pour le cancer du poumon), elle peut être étouffée ou vous pouvez avoir du mal à la contrôler. Les ganglions gonflés au niveau du cou sont assez évocateurs si ils sont associés aux autres signes.

4. En résumé

La combinaison de plusieurs de ces signes est surtout ce qui doit alerter.

Si vous présentez un ou plusieurs de ces symptômes surtout ne vous dites pas, “ça y est, c’est un cancer, je suis foutu(e) !”. Ces signes ne sont pas “infaillibles” et peuvent aussi se retrouver dans d’autres maladies moins graves ou pas graves du tout. Pour cette raison allez voir votre médecin ! Son expérience et sa capacité à combiner toutes les informations pour en extraire le diagnostic feront la différence entre angoisse à rassurer et bonne initiative de votre part. C’est votre santé qui est en jeu, vous avez à ce stade tous les pouvoirs sur votre avenir. En cas de doute, parlez-en à des amis si vous n’avez peur d’aller chez votre médecin, demandez à quelqu’un en qui vous avez confiance de vous accompagner pour vous rassurer. Mais surtout évitez de trop réfléchir, agissez même si vous avez peur de ce qui peut vous attendre.

C’est pour vous permettre d’éviter les “si j’avais su”, “je sentais bien que quelque chose n’était pas normal chez moi” et toutes ces phrases qui nous font regretter le passé que je vous transmets cet article. Agissez pour vous, et pour ceux que vous aimez.

Ce que vous pouvez faire maintenant : transmettez cet article aux personnes à qui vous tenez et pour lesquelles vous ne voudriez pas qu’elles se disent ”si j’avais su”.

Jean-Marc Dupuis.

via la lettre gratuite Santé Nature Innovation !

#New class of drug puts cancer cells to sleep

Postado em

© KATERYNA KON/SCIENCE PHOTO LIBRARY/Getty

© KATERYNA KON/SCIENCE PHOTO LIBRARY/Getty

 

A new type of drug compound that puts cancer cells into a permanent sleep without damaging the cells’ DNA has shown promise in animal models of blood and liver cancers.

A team that included scientists from the University of Melbourne screened 243,000 compounds, looking for drugs that block KAT6A, a protein that when genetically depleted dramatically extends the life span of mice with lymphoma.

The researchers found one, which they chemically optimized to create two potent, selective inhibitors of KAT6A and KAT6B, enzymes that regulate the cell cycle by affecting when DNA is wound tightly on its spools.

The drugs selectively targeted liver cancer cells in zebrafish and arrested the progression of lymphoma in mice, with few side effects and little impact on healthy tissue. If human clinical trials give similar results, the compounds could offer “an entirely new weapon for fighting cancer,” said the University of Melbourne’s Tim Thomas in a press release.

Supported content

Nature 

#Biomarcador pode detetar cancro da mama que não necessite de quimioterapia

Postado em

Fonte de imagem: Medscape

Um novo estudo identificou um biomarcador que poderá prognosticar corretamente que pacientes com cancro da mama HER2 positivo (receptor tipo 2 do factor de crescimento epidérmico humano em excesso, que promove o crescimento cancerígeno) poderão receber apenas terapêutica dirigida antiHER2, sem necessitar de adicionar quimioterapia convencional.

Uma equipa de investigadores do Centro do Cancro Johns Hopkins Kimmel, EUA, analisou 83 mulheres com cancro da mama RE (Recetor de Estrogénio) negativo e HER2 positivo, que tinham sido recrutadas em várias instituições clínicas nos EUA.

15 dias antes e após terem recebido o primeiro ciclo de tratamentos, as doentes foram submetidas a Tomografia por Emissão de Positrões (PET) com marcadores radioativos para detetar o consumo de glicose pelas células cancerígenas.

As doentes receberam um total de quatro ciclos de pertuzumab e de trastuzumab, durante 12 semanas, sem quimioterapia. Estes dois anticorpos monoclonais são frequentemente utilizados no tratamento do cancro da mama HER2 positivo, mas em combinação com quimioterapia.

Como se sabe, os fármacos quimioterápicos apresentam efeitos secundários de toxicidade, afetando também as células saudáveis.

A equipa pretendia determinar se as alterações iniciais observadas nos exames PET, efetuados nos primeiros estádios de terapêutica dirigida antiHER2, poderiam ajudar a identificar os tumores que desapareceriam completamente após a terapia antiHER2.

Duas semanas depois do início do tratamento, os investigadores descobriram que conseguiam prognosticar quais os pacientes a receberem terapêutica dirigida antiHER2 não iriam requerer quimioterapia.

Em aproximadamente 56% dos casos (44 doentes), foi identificado um biomarcador preditivo que poderá constituir uma potencial ferramenta de avaliação das respostas iniciais.

Segundo Roisin Connoly, investigadora líder deste estudo, a alteração no consumo de açúcar observada nos exames PET entre o início e duas semanas após começar o tratamento, assim como o valor apurado às duas semanas, ofereciam a melhor capacidade de prognóstico da resposta à terapêutica dirigida antiHER2.

Os níveis de açúcar elevados às duas semanas de tratamento indicarão que o tumor provavelmente não responderá totalmente ao tratamento e necessitará de quimioterapia, explicou a autora.

 

BS