ginecologia / obstetricia

#Aumenta el #cáncer de pulmón en #mujeres jóvenes

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El cáncer de pulmón está experimentado un mayor aumento en mujeres jóvenes que en hombres jóvenes en Estados Unidos. Las diferencias de sexo en cuanto al hábito de fumar no explican totalmente este fenómeno entre la población más joven, por lo que es necesario investigar las causas biológicas de este incremento, así como minimizar el tabaquismo.

Cáncer de pulmón mujeres

Las mujeres empiezan a ser un grupo de alto riesgo de cáncer de pulmón. (José Luis Pindado)

Los patrones de tasas de incidencia de cáncer de pulmón, históricamente más altas entre los hombres que entre las mujeres, se han invertido en Estados Unidos entre los blancos no hispanos e hispanos nacidos desde mediados de la década de 1960: las tasas empiezan a ser mayores entre mujeres, y especialmente jóvenes, según un estudio que publica hoy The New England Journal of Medicine. Lo destacable del trabajo es que se hace hincapié en que este hecho no se explica completamente por diferencias de sexo en las conductas de fumar, por lo que se necesitan estudios futuros para identificar las razones de la mayor incidencia en cáncer de pulmón entre las mujeres jóvenes, señala el coordinador del trabajo Ahmedin Jemal, de la Division de Cáncer y Epidemiología y Genética del Instituto Nacional del Cáncer en Rockville (Estados Unidos).

Desvelar otras causas

A pesar de que la prevalencia del tabaquismo entre las mujeres nacidas desde 1965 se ha aproximado, pero en general, no ha superado a la prevalencia entre los hombres, en el estudio, financiado por la Sociedad Americana del Cáncer, se ha observado que las tasas de incidencia específica pasaron a un mayor incidencia entre las mujeres, con respecto a los hombres, entre los hispanos. Por ello, los autores sugieren más estudios encaminados a desvelar las posibles razones, incluidas, las biológicas de este comportamiento, y fundamentalmente en mujeres jóvenes en comparación con hombres jóvenes.

En España, y según datos del Grupo Español de Cáncer de Pulmón, ya se está empezando a vislumbrar una mayor incidencia de cáncer de pulmón en la mujer. Aunque los patrones estadounidenses aún no se han reproducido totalmente, sí podría ser la primera voz de alerta sobre este problema de salud pública.

Mayor susceptibilidad

La controvertida hipótesis de que las mujeres pueden ser más susceptible a los efectos nocivos de los carcinógenos del tabaco se ha estudiado desde la principios de la década de 1990, pero los resultados han sido inespecíficos. Los estudios prospectivos no han replicado los resultados de varios estudios de casos y controles que mostraron un mayor riesgo de cáncer de pulmón entre las mujeres que entre hombres a niveles comparables de exposición a fumar cigarrillos. Sí ha habido, por el contrario, cierta evidencia biológica y genética, aunque limitada, que sugiere una mayor susceptibilidad entre mujeres, incluida una mayor frecuencia de mutaciones en genes controladores críticos, como los oncogenes TP53 y KRAS.

En cualquier caso, este descubrimiento tiene importantes implicaciones para la salud pública. Eso puede presagiar una mayor carga futura de cáncer de pulmón entre las mujeres que entre los hombres a medida que las cohortes más jóvenes envejecen, lo que subraya aún más la necesidad de intensificar las medidas antitabaco para disminuir el tabaquismo entre las mujeres, especialmente la más jóvenes.

 

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#Variaciones en la #microbiota placentaria pueden estar relacionadas con el #nacimiento prematuro (Applied Environ Microbiol)

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  • Noticias Médicas

Un equipo de investigadores de Reino Unido ha encontrado un excedente de bacterias patógenas en placentas de nacimientos prematuros, lo que respalda la hipótesis de que la infección materna puede causar un nacimiento prematuro. La investigación se publica en Applied and Environmental Microbiology.

El estudio fue una investigación de bacterias en muestras placentarias tanto pretérmino como sanas. Los científicos de este trabajo también encontraron evidencia de bacterias placentarias en embarazos sanos.

Las muestras provienen del Baby Biobank de Londres, Reino Unido, que está disponible para su uso por investigadores de todo el mundo. Las muestras, de más de 250 mujeres, incluyeron algunos partos prematuros (menos de 37 semanas de gestación). Los investigadores también tomaron muestras de control del medio ambiente para distinguir la contaminación potencial de las bacterias que habían estado presentes durante el embarazo.

“Hubo una clara diferencia en los tipos de bacterias observadas en la placenta, dependiendo de si el niño fue traído al mundo por cesárea o vaginalmente”, comenta la autora Lydia J. Leon, del University College London. Sin embargo, muchas de esas diferencias pueden reflejar la contaminación recogida durante el parto en lugar de las bacterias presentes en la placenta antes del parto, según el informe.

“Observamos un mayor número de bacterias patógenas conocidas, como Mycoplasma y Ureaplasma, en la placenta de mujeres que tuvieron un parto prematuro espontáneo, lo que respalda la asociación largamente observada entre la infección materna y el parto prematuro”, señala Leon.

“Se han detectado previamente como patógenos intrauterinos oportunistas, altamente correlacionados con la incidencia de partos prematuros y abortos espontáneos”, añade. Pero advierte que “gran parte de la señal observada, como en muchos estudios de microbioma, puede ser por contaminación durante la recolección de muestras y los procedimientos experimentales”. Estas posibles contaminaciones se habían identificado y eliminado del análisis, según el estudio.

El nacimiento prematuro se asocia a discapacidades psicológicas y físicas y es la principal causa de morbilidad y mortalidad infantil en todo el mundo. Se sabe que la infección es una causa importante de nacimiento prematuro espontáneo y las investigaciones recientes han implicado variaciones en el microbioma placentario con riesgo de parto prematuro. “Nuestra comprensión del nacimiento prematuro espontáneo es relativamente limitada. Esa fue la motivación para la investigación”, apunta Leon.

“Los avances recientes en técnicas genéticas han hecho que la exploración de todas las especies bacterianas en un solo tejido sea mucho más fácil, sin la necesidad de cultivar bacterias individuales una por una -concluye-. Si comprendemos mejor la participación de las bacterias durante el embarazo, podemos desarrollar un tratamiento más específico para evitar el nacimiento prematuro y salvar vidas”.

 

#La edad de inicio de la #menopausia podría afectar a la #memoria (Neurology)

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Entrar en la menopausia a una edad posterior puede asociarse a un pequeño beneficio para la memoria años después, según un estudio publicado en Neurology.

“Este estudio sugiere que los procesos hormonales de por vida, no solo las fluctuaciones a corto plazo durante la menopausia, pueden estar vinculados con la memoria”, señala la autora del estudio, Diana Kuh, del University College London, Reino Unido.

El estudio incluyó a 1.315 mujeres de la Encuesta Nacional de Salud y Desarrollo del Consejo de Investigación Médica en Reino Unido que habían sido seguidas desde su nacimiento en marzo de 1946. Todas habían realizado tests de habilidades de memoria verbal y velocidad de procesamiento cognitivo a las edades de 43, 53 entre 60 y 64 años, y a los 69 años.

Los científicos recogieron información sobre la edad de la menopausia, bien de manera natural o debido a la extirpación de los ovarios, si tomaron terapia de reemplazo hormonal y otros factores que podrían afectar al pensamiento y la memoria, como capacidad cognitiva de la infancia, formación, tabaquismo y tipo de ocupación. La menopausia, que se define como la edad en el último ciclo menstrual, comenzó en promedio para las mujeres con menopausia natural a la edad de 51 años y medio.

Para la prueba de memoria verbal, se les pidió a los participantes que recordaran una lista de 15 elementos tres veces, con una puntuación máxima de 45. A la edad de 43 años, los participantes recordaron un promedio de 25,8 palabras. A la edad de 69 años, un promedio de 23,3 palabras. El estudio encontró que entre 846 mujeres que experimentaron la menopausia de forma natural, las mujeres que tuvieron la menopausia tardía registraron puntuaciones más altas de memoria verbal, recordando 0,17 palabras adicionales por año. Después de que los investigadores ajustaron por otros factores que podrían afectar a la memoria, la diferencia fue de 0,09 palabras adicionales por año.

“La diferencia en las puntuaciones de la memoria verbal para una diferencia de 10 años en el inicio de la menopausia fue pequeña, recordando solo una palabra adicional, pero es posible que este beneficio se traduzca en un menor riesgo de demencia años después -apunta Kuh-. Se necesitan más investigaciones y seguimiento para determinar si ese así”.

Kuh señala que la relación entre la edad en la menopausia y las puntuaciones de memoria no se vio afectada por el uso de la terapia hormonal. Para 313 mujeres que experimentaron la menopausia debido a la cirugía, la relación entre la edad en el momento de la intervención quirúrgica y las puntuaciones de memoria ya no estaba presente después de que los investigadores ajustaran por otros factores que podrían afectar a la memoria.

En la prueba sobre cómo de rápido podían las mujeres procesar la información, no hubo relación entre la edad en la menopausia y las puntuaciones de las pruebas. “Esta diferencia puede deberse al papel del receptor de estrógeno, que regula el gen que codifica el factor neurotrófico derivado del cerebro, que ayuda a solidificar la formación y el almacenamiento de la memoria”, apunta Kuh.

#Analgesia de parto: estado de arte ou medicina baseada em evidências?

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analsegia de parto

Analgesia de parto: estado de arte ou medicina baseada em evidências?

Todo ano, centenas de novos anestesiologistas, formados em um dos 84 centros de ensino e treinamento espalhados pelo país, entram no mercado de trabalho para atender a uma grande variedade de clínicas. Muitas vezes, afortunadamente, eles seguirão uma linha de cuidado semelhante à que viveram durante os três anos de especialização. Muitas vezes, não, e o melhor caminho para desenvolver a melhor assistência é adquirir boas referências, através de busca ativa por uma bibliografia adequada ou através da opinião de colegas mais experientes.

Em um contexto no qual a anestesia obstétrica é uma rotina, quando não exclusiva, ao menos semanal, de grande parte dos colegas, é fundamental a (no mínimo) familiaridade com alguma técnica de analgesia de parto. O parto vaginal, ao contrário de sua via cirúrgica, não depende de um profissional anestesiologista para ocorrer, o que leva a um baixo índice de solicitações deste profissional, mesmo quando existe a disponibilidade, e, consequentemente, as oportunidades de se aumentar conforto e segurança para as gestantes são reduzidas. Um período de aprendizado rico em cesarianas, mas pobre em analgesia de parto torna o anestesiologista experiente em obstetrícia, mas pode trazer resultados ruins quando ele, por inexperiência, interrompe o trabalho de parto ou aumenta o grau de sofrimento das pacientes, através de procedimentos dolorosos ou eventos adversos relacionados a drogas administradas no processo.

Tendo em vista as melhores práticas anestésicas, diferentes escolas sumarizam basicamente quatro vias não exclusivas de analgesia de parto: espinhal, epidural, venosa e inalatória.

A Sociedade Americana de Anestesiologia, através de seu próprio sítio virtual, exibe uma publicação com diretrizes para anestesia obstétrica, publicada em 2016, e pode ser uma orientação inicial para o profissional inexperiente, pois traça todas as possibilidades de atuação nos diferentes momentos do parto. Essa publicação endossa como padrão-ouro de analgesia a via epidural, seja com a presença constante do médico que aplica, seja através da administração controlada pelo paciente, especialmente, no período inicial e na fase ativa, porém, com eficácia diminuída no período expulsivo, quando pode ser indicada a via espinhal de analgesia, em decorrência da dilatação cervical que a mesma promove.

Historicamente, o neuroeixo é a via de preferência para assistência a esses procedimentos, porém, apesar da eficácia em reduzir ou abolir a dor, tanto a via espinhal quanto a epidural podem interromper a progressão do trabalho de parto, pois este depende de uma complexa interação entre liberação hormonal, musculatura lisa uterina e musculatura esquelética, especialmente de membros inferiores. Ao produzir diminuição de força ou bloqueio motor nessas fibras, essa interação pode ser prejudicada tão intensamente a ponto de causar parada de progressão do feto e comprometer a atuação da futura mãe no processo, o que, consequentemente, leva à alteração da via vaginal pela cirúrgica. Tendo em vista este potencial, além dos riscos subjacentes aos bloqueios, alguns autores estudaram as seguintes vias alternativas de analgesia: inalatória e venosa.

A via inalatória com Óxido Nitroso foi estudada com sucesso, principalmente na fase ativa do trabalho de parto, com resultados de eficácia inferiores à epidural contínua, e maior incidência de náuseas e vômitos, porém com menor taxa de conversão para cesariana, sendo pouco indicada no período expulsivo, apesar de ser superior ao placebo nesse contexto. Essa técnica é realizada através da inalação de mistura não hipóxica (concentração de oxigênio mínima de 25%) de óxido nitroso e oxigênio, de maneira contínua ou de válvulas de auto-demanda pela paciente e pode ocorrer tanto no ambiente de centro cirúrgico ou na acomodação de internação, sendo que o uso de dispositivos que liberam uma concentração fixa não hipóxica foram avaliados quanto à sua segurança e foram aprovados para uso sem a necessidade de monitorização hemodinâmica contínua.

A via venosa de administração é frequentemente utilizada pelos próprios obstetras, para veicular medicações como escopolamina e dipirona, que podem atenuar as dores do processo, e são úteis no contexto em que o profissional responsável pela analgesia não está disponível, mas pode ser utilizada para administração de opioides, que são especialmente mais eficazes em produzir analgesia. Poucos estudos consideraram fentanil e sufentanil venosos com esta finalidade, mas o remifentanil, pelo seu perfil farmacológico, tornou-se uma opção francamente viável e foi estudado isoladamente ou em comparação com a via epidural de administração. Foi avaliado no contexto de analgesia controlada pela paciente e também o uso anestésico, isoladamente ou em comparação com diferentes vias e drogas e concluiu-se que ele pode apresentar eficácia similar à epidural, na fase inicial, na fase ativa e no período expulsivo, com um perfil baixo de eventos adversos, menor taxa de conversão para cesarianas, mas a taxa de satisfação das gestantes em comparação com epidural foi conflitante, melhor em alguns estudos e pior em outros. Estudos maiores explorando segurança e eficácia ainda são extremamente necessários para a inclusão desta via como consagrada ao lado da tradicional.

Quando o jovem profissional se depara com o desafio de precisar realizar analgesia de parto e inevitavelmente apresentar pouca ou nenhuma experiência, o natural é ser orientado por colegas mais antigos ou mesmo pelo próprio obstetra que indicou o procedimento, e, invariavelmente, concluir que é mais prático realizar o bloqueio espinhal com baixo volume e concentração de anestésico local, associado ou não a fentanil no período próximo ao período expulsivo e torcer para que o bloqueio motor seja pequeno e não comprometa essa fase. Porém, o arsenal disponível para a ocasião pode ser bastante amplo, e decidir a via mais adequada demanda o conhecimento dos limites da instituição, da equipe, da paciente, além de estudo aprofundado sobre o tema e, logicamente, experiência com esse cuidado.

As informações que geram evidências em medicina devem ser interpretadas com cuidado antes de serem adaptadas à prática diária, e a pouca valorização delas em prol da experiência pessoal pode tornar qualquer debate técnico em um “como eu faço”, que, se por um lado, pode perder em validade científica, é rico em detalhes que só o estado de arte pode promover. Por esta razão que o bom anestesiologista deve sempre se preocupar em avaliar a qualidade do serviço que ele oferece, seja por refino bibliográfico ou próprio.

Autor:

Referências:

  • Sociedade Americana de Anestesiologia (www.asahq.or), em Practice Guidelines for Obstetric Anesthesia
  • Sociedade Brasileira de Anestesiologia (www.sbahq.org)
  • Acta Anesthesiol Scand. 2005 Aug; 49 (7): 1023-9
  • Anaesthesia. 2017 Sep; 72 (9): 1155-1156
  • Electron Physician. 2017 Dec 25; 9 (12): 6002-6009
  • Clinical Medicine Insights (Efficacy and Safety of Remifentanil as an Alternative Labor Analgesic).
  • Rev Bras Anestesiol 2010; 60: 3: 334-346
  • Korean J Anesthesiol 2017 August 70(4): 412-419

#Les #vitamines et #minéraux durant la #grossesse

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Les vitamines et minéraux durant la grossesse

Même si l’ensemble des vitamines et des minéraux contribue au bon fonctionnement du corps humain, on sait maintenant que 4 micronutriments sont prioritaires pour la femme enceinte : l’acide folique, le fer, le calcium et la vitamine D. On les appelle micronutriments parce que le corps n’en utilise que de très faibles quantités. Ils jouent un rôle de premier plan au cours de toutes les étapes de la croissance de l’embryon et du foetus.

Les suppléments de vitamines et minéraux

La prise quotidienne d’un supplément prénatal de vitamines et de minéraux est conseillée aux femmes enceintes. Parfois, l’alimentation ne fournit pas suffisamment de certains éléments nutritifs dont le rôle est crucial durant la grossesse. La multivitamine aide à combler les manques qui pourraient se produire au cours des 9 mois de grossesse. Avoir une alimentation saine est toutefois primordial. La multivitamine est loin d’offrir autant de bienfaits que les aliments.

La multivitamine devrait contenir de 0,4 mg à 1 mg d’acide folique, ainsi que du fer (de 16 mg à 20 mg). Les quantités peuvent varier, selon les recommandations de votre médecin. On recommande aux femmes qui planifient de devenir enceintes de commencer à prendre de l’acide folique avant le début de leur grossesse.

La Société des obstétriciens et gynécologues du Canada souligne qu’il est possible qu’une femme enceinte doive prendre, en plus des multivitamines prénatales, des suppléments de calcium, de vitamine D ou de fer, selon son alimentation et son état de santé. Discutez-en avec votre médecin.

L’acide folique (vitamine B9)

Cette vitamine est importante, surtout en début de grossesse. De nos jours, les médecins recommandent même aux femmes qui prévoient une grossesse de prendre une multivitamine contenant de l’acide folique deux à trois mois avant de concevoir l’enfant. L’acide folique est particulièrement utile lorsque de nouveaux tissus doivent être formés. C’est pourquoi l’embryon en a besoin dès le premier jour. Il contribue entre autres à la formation des cellules du sang, du cerveau et du système nerveux.

Une carence en acide folique peut causer un retard de croissance, une malformation congénitale ou une anomalie du tube neural (par exemple, le spina-bifida). Les besoins quotidiens en acide folique de la femme enceinte varient de 0,4 mg à 1,0 mg par jour. Au Canada et aux États-Unis, de l’acide folique est ajouté à la farine blanche, à la semoule de maïs et aux pâtes alimentaires.

Les aliments qui en contiennent le plus

  • Les légumes vert foncé (épinards, asperges, choux de Bruxelles, brocolis, laitue romaine, etc.).
  • Les légumineuses (haricots rouges, haricots de soya, pois chiches et lentilles).
  • Les farines enrichies et les pâtes alimentaires (celles fabriquées au Canada ou aux États-Unis seulement; les pâtes faites en Italie ne sont pas enrichies.).
  • Les fruits orangés (oranges et jus d’orange, mandarines, cantaloup).

Le fer

Le fer se retrouve dans les globules rouges du sang. Il permet notamment aux globules rouges de capter l’oxygène dans les poumons et de le transporter dans tout le corps, et au foetus par le placenta. Les femmes enceintes ont besoin de plus de fer, car leur volume de sang augmente. De plus, elles doivent en fournir à leur futur bébé. Les réserves en fer du bébé à la naissance durent pendant les 6 premiers mois de sa vie.

Une carence en fer peut causer de l’anémie. Elle peut provoquer de la fatigue et un essoufflement plus rapide à l’effort. La carence peut être détectée par un test sanguin. Les femmes végétariennes et celles qui ont des grossesses rapprochées ou multiples risquent davantage de manquer de fer.

 

Les aliments qui en contiennent le plus

  • Les viandes rouges (bœuf, veau, agneau, gibier)
  • La volaille (poulet, dinde)
  • Les poissons et les fruits de mer (ex. : palourdes en conserve, huîtres cuites).

Les aliments d’origine végétale (légumes, légumineuses, céréales à déjeuner enrichies et noix) contiennent aussi du fer, mais en plus petite quantité. Le corps l’absorbe aussi moins facilement que le fer d’origine animale.

Fer, nausées et vomissements
La Société des obstétriciens et gynécologues du Canada recommande aux femmes enceintes souffrant de nausées et vomissements de cesser de prendre leurs multivitamines prénatales si elles contiennent du fer, car cette substance augmente parfois les nausées. Ces multivitamines peuvent être remplacées sans danger par un supplément d’acide folique ou par des vitamines prénatales à faible teneur en fer. En effet, les besoins en fer de la femme enceinte n’augmentent généralement pas pendant le premier trimestre.

La vitamine C

Pour bien absorber le fer des aliments, le corps a besoin de vitamine C. Les tomates, les poivrons, les brocolis et les oranges et autres agrumes sont de bonnes sources de vitamine C.

Le calcium

Le fœtus a besoin du calcium pour fabriquer son squelette. Il sert à construire les os et les dents. Si l’alimentation de la femme enceinte n’est pas suffisamment riche en calcium, le futur bébé le puisera directement dans les réserves de la mère. Le calcium aiderait aussi à maintenir une bonne tension artérielle durant la grossesse.

Les aliments qui en contiennent le plus

  • Les produits laitiers (laits, yogourts, fromages, etc.).
  • Boire chaque jour 2 tasses de lait ou d’une boisson de soya enrichie. Manger du tofu enrichi de calcium, du fromage, du yogourt enrichi, jus d’orange enrichi de calcium.
  • Les légumes verts (épinards, chou vert et chou chinois, cresson, fenouil, etc.), les légumineuses, comme les haricots blancs et doliques à œil noir, et certains fruits (orange, rhubarbe, figues et mûres, par exemple) en contiennent aussi mais en moins grande quantité.

La vitamine D

  • La vitamine D agit en tandem avec le calcium. Elle permet d’assimiler le calcium et de le fixer sur les os. Elle participe aussi à la croissance des cellules et au fonctionnement du système immunitaire. Des taux de vitamine D adéquats durant la grossesse procurent des bienfaits sur la femme enceinte et son enfant pour toute la vie. Bien que plusieurs aliments en contiennent ou en soient enrichis, c’est le soleil qui en est la principale source. C’est pourquoi les populations vivant dans les pays nordiques, comme le Canada, ont souvent un taux insuffisant de vitamine D durant les mois d’hiver. Il se peut donc que même si vous consommez des aliments qui contiennent de la vitamine « soleil », il vous soit recommandé de prendre des suppléments.

Les aliments qui en contiennent le plus

  • Plusieurs aliments sont enrichis de vitamine D : le lait de vache (0 % à 3,25 % MG), certaines boissons de soya, certains yogourts, la margarine, le lait de chèvre et certains jus d’orange enrichis de calcium. Le fromage n’est pas enrichi de vitamine D.
  • Le saumon, le thon rouge ou en conserve, les sardines en conserve et autres poissons.
  • Le foie de bœuf.
  • Le jaune d’œuf.

Et les oméga-3?

Les bienfaits des oméga-3 chez les femmes enceintes sont de mieux en mieux démontrés. Ces bons gras contribuent à la fois à la santé de la femme enceinte et à celle du fœtus. En effet, ils participent au développement du cerveau et des yeux du futur bébé. De plus, il a été montré qu’ils aident la mère à garder un bon moral tout au long de la grossesse et après la naissance. De façon générale, on dit que la population ne mange pas suffisamment de gras oméga-3. C’est pourquoi on recommande aux femmes enceintes de manger 1 ou 2 repas de poisson gras par semaine (au moins 150 g de poisson cuit au total).

Aucune étude n’a toutefois démontré que la prise de suppléments d’oméga-3 durant la grossesse avait des bienfaits sur la santé du fœtus ou de la mère. Prendre des suppléments d’oméga-3 durant la grossesse n’est cependant pas risqué.

Les aliments qui en contiennent le plus

  • Les poissons gras, comme le saumon, le maquereau, les sardines. Les poissons en conserve en renferment aussi.
  • D’autres aliments peuvent apporter des oméga-3, comme les noix de Grenoble, l’huile de canola et les graines de lin. Par contre, ces aliments d’origine végétale fournissent moins d’oméga-3 que les poissons gras, car ils sont moins bien assimilés par le corps.

 

Naitre et grandir.com

Révision scientifique : Stéphanie Côté, nutritionniste, Extenso
Recherche et rédaction : Équipe Naître et grandir

 

#Very obese women should lose weight during #pregnancy

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  • Noticias Médicas Univadis

Contrary to current recommendations, a new study suggests that very obese women should lose weight during pregnancy.

Researchers examined data on consecutive singleton term live births delivered at the maternity unit of the University South Reunion Island over a 16.5-year period from 2001 to 2017. They recorded pre-pregnancy body mass index (BMI), weight gain, and weight of the baby, for 52,092 women who gave birth at full term.

They found that only women with a normal BMI had a balanced risk of having a small or large for gestational age infant (both 10% risk); a crossing point they called the maternal foetal corpulence symbiosis (MFCS). They then examined how this MFCS shifted with BMI and weight gained during pregnancy and pinpointed the optimal weight gain/loss for each BMI category.

The researchers said that while widely used 2009 recommendations from the Institute of Medicine are adequate for normal and over-weighted women, a woman with a BMI of 17 should gain about 22kg instead of the recommended 12.5-18kg. An obese woman with a BMI of 32 should gain 3.6kg instead of the recommended 5-9kg, while women with a BMI of 40 should lose 6kg.

#Could higher levels of #anxiety increase #fracture risk?

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A new study has found that anxiety levels are linked with the bone mineral density (BMD) of the lumbar spine and femoral neck as well as an enhanced Fracture Risk Assessment Tool (FRAX)-derived fracture risk among postmenopausal women.

The study included 192 postmenopausal women referred to the Outpatients Clinic for the Prevention and Treatment of Osteoporosis at the Department of Clinical and Experimental Medicine, University Hospital of Messina, Italy, between January 2017 and April 2017. The participants were divided into tertiles according to anxiety levels using the Hamilton Anxiety Rating Scale (HAMA).

The authors found participants with the lowest HAMA scores (HAMA-1) showed a lower probability of fracture than did participants with the highest scores (HAMA-3) and the same trend was observed when comparing the HAMA-2 and HAMA-3 tertiles. A higher prevalence of vertebral fractures was observed in HAMA-3 than in HAMA-1, but the difference was not significant.

Presenting their findings in Menopause, the authors said further prospective studies aimed at investigating fracture incidence according to anxiety levels are needed. “Physicians should consider fracture risk assessment in postmenopausal women with anxiety,” they concluded.