Odontologia

La sensibilidad dental aumenta entre los jóvenes por el consumo excesivo de bebidas acidogénicas

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También por el uso de productos de blanqueamiento dental sin supervisión odontológica.

También por el uso de productos de blanqueamiento dental sin supervisión odontológica.

La sensibilidad dental ha aumentado entre los jóvenes por el consumo excesivo de bebidas acidogénicas y por el uso de productos de blanqueamiento dental sin supervisión odontológica.

Esta se origina cuando la dentina, que habitualmente está protegida por la encía, el cemento radicular y el esmalte del diente, queda expuesta a estímulos externos permitiendo que el calor, el frío o los ácidos de algunas bebidas y alimentos se reflejen en los nervios y células del diente, provocando un dolor intenso, localizado y de corta duración, ha explicado la odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental, Patricia Zubeldia.

La sensibilidad dental suele estar relacionada con los hábitos diarios de higiene bucodental de los pacientes aunque detrás de la sensibilidad dental se pueden esconder otros problemas dentales más graves como son las caries que al atravesar el esmalte, llega hasta la dentina y ocasiona una gran sensibilidad ante los productos fríos, calientes o ácidos.

También se relaciona con los empastes desgatados que se produce cuando un diente que ha tenido caries se empasta y este empaste se puede ver desgastado o por un cepillado agresivo o por la erosión causada por productos particularmente ácidos o por el acto de rechinar y apretar los dientes. En esos casos, la dentina vuelve a verse expuesta provocando la sensación de dientes sensibles.

Las enfermedades de las encías también causan esta sensibilidad dental ya que el tejido de las encías se inflama y se debilita debido a la gingivitis o la periodontitis y es posible que se pueda sentir sensibilidad dental.

Las encías retraídas es otra causa que viene dada porque la dentina queda expuesta a las agresiones externas y por tanto, especialmente sensible a ellas. Al igual que ocurre con el esmalte dental desgastado que deja a la dentina sin protección debido al cepillado agresivo con una pasta muy abrasiva. Por último, el bruxismo o la excesiva fuerza de masticación provocan este desgaste dental.

La higiene bucal es la clave ya que, cepillado adecuado y sobre todo la limpieza con seda dental son dos elementos que ayudan a prevenir infecciones en las encías que pueden provocar sensibilidad dental.

“Es preferible usar un cepillo suave para dientes sensibles, productos dentales con flúor y sobre todo evitar alimentos o compuestos de tipo ácido que puedan desgastar el esmalte de los dientes”, ha explicado Patricia Zubeldia.

También se recomienda acudir al dentista cada 6 meses y, especialmente, si se nota algún dolor localizado o sangrado de encías.

Una mala salud bucodental puede agravar lesiones musculares y articulares en los deportistas

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Ya sean amateurs o profesionales.

La odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental, Patricia Zubeldia, ha avisado de que una mala salud bucodental puede agravar lesiones musculares y articulares en los deportistas, ya sean amateurs o profesionales.

De hecho, según datos del ‘Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2016’, los deportistas tiene mayor predisposición a sufrir dolor o dificultad articular para abrir o cerrar la boca, en comparación con el resto de la población. Además, tienen un mayor riesgo de sufrir caries y desgaste dental debido a la deshidratación por la práctica deportiva, la ingesta de hidratos de carbono y de productos ricos en glucosa como las bebidas azucaradas o las isotónicas.

“Una infección dentaria puede ser peligrosa para los deportistas debido a que las bacterias que se encuentran en la cavidad oral pueden pasar al torrente sanguíneo, dando lugar a infecciones o agravando lesiones en otras partes del cuerpo, provocando episodios de fatiga, inflamación articular o, incluso, desgarros musculares”, ha comentado la experta.

Asimismo, prosigue, el estrés que viven los deportistas en el momento de una actividad deportiva intensa, combinado con el trabajo físico, también favorece que los dientes se aprieten con mayor fuerza de lo habitual, provocando bruxismo.

En concreto, según datos del ‘II Estudio de Salud Bucodental de Sanitas’, el 23,1% de los deportistas ha tenido que acudir al dentista en el último año por este motivo. Si el acto de apretar y rechinar los dientes se da de manera continuada puede ocasionar daños en la dentadura del deportista, incluso dar lugar a cefaleas y, en última instancia, a dolores musculares que limitan o influyen en el rendimiento deportivo.

Ahora bien, dependiendo del tipo de deporte que se practique también varía el riesgo y tipo de afecciones bucodentales que pueden padecer los deportistas. Por ejemplo, los nadadores sufren una mayor agresión en su dentadura e incluso coloración amarillenta por los agentes químicos usados en las piscinas; los montañistas, buceadores o pilotos pueden padecer un mayor dolor dentario, especialmente si tienen caries, debido a los cambios de presión atmosférica (barodontalgia), y los jugadores de fútbol, baloncesto o balonmano tienen más riesgo de padecer traumatismos dentales.

Para prevenir estas lesiones articulares y musculares, la experta ha destacado la importancia de realizar revisiones periódicas así como insistir en la higiene oral después de cada comida y, en especial, antes de irse a dormir. Además, ha aconsejado que cepillarse los dientes tras una carrera por ejemplo, debido a la ingesta de geles ricos en glucosa y de bebidas isotónicas.

“También es aconsejable cuidar la alimentación con una dieta equilibrada y reducir el consumo de azúcar. Especialmente en el caso de atletas de maratones o de larga distancia, que suelen consumir geles energéticos, ricos en glucosa que, combinados con bebidas con un pH bajo y la deshidratación por la actividad deportiva, pueden dar lugar al aumento de las caries y los desgastes dentarios”, ha zanjado Zubeldia.

Gengivite e perda dentária predizem aumento da mortalidade em mulheres mais velhas: estudo WHI

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Marcia Frellick

BUFFALO, NY — Um grande estudo com mulheres na pós-menopausa sugere que a periodontite e a perda dentária predizem um risco de morte significativamente aumentado, mas não necessariamente um aumento do risco da doença cardiovascular.[1]

O autor principal Dr. Michael J. LaMonte (University at Buffalo, NY) disse ao Medscape que estes resultados, se confirmados em estudos prospectivos, poderiam ter implicações substanciais para a saúde pública de forma que poderiam sustentar uma triagem oral intensiva na meia-idade, especialmente para mulheres.

O rastreio da saúde oral, particularmente, poderia potencialmente se tornar tão importante quanto o colesterol ou a pressão arterial elevada para o prolongamento da vida, disse ele.

Pesquisas prévias haviam sugerido uma conexão entre perda dentária, como marcador para doença periodontal, e um aumento no risco de mortalidade na população em geral. Mas estudar as mulheres em particular foi importante, disse o Dr. LaMonte, porque a menopausa afeta negativamente a saúde oral e porque até 2035, pessoas com 65 anos ou mais vão se tornar um grande grupo etário e “dentre esse grupo, as mulheres superam numericamente os homens em dois para um”.

A informação foi reunida a partir de 57.001 mulheres de 50 a 79 anos que fizeram parte do estudo observacional Women’s Health Initiative (WHI) em 40 centros nos Estados Unidos entre 1993 e 1998.

Metade delas tinha sobrepeso ou obesidade, a maioria era de brancas não hispânicas e tinha ensino superior.

Essa última análise da WHI foi publicada on-line em 29 de março de 2017 no Journal of the American Heart Association.

O tamanho da coorte e a duração do estudo – conduzido ao longo de 6,7 anos – ajudou a superar alguns dos problemas que ocorreram em estudos menores, disse o Dr. LaMonte. Durante o período de seguimento do estudo, ocorreram 3589 eventos incidentes de doença cardiovascular (DCV) e 3816 mortes no total.

“Esse é o maior grupo de mulheres que conhecemos na pós-menopausa e com 55 anos de idade ou mais”, disse ele, “das quais sabemos, com boa documentação, que não tinham doença cardíaca no começo do estudo”.

Nesse estudo comunitário de mulheres idosas, com média de idade de 68 anos, a perda de todos os dentes permanentes previu um aumento de 17% na mortalidade (hazard ratio, HR, de 1,17; IC de 95%, 1,02 – 1,33).

O Dr. LaMonte disse que sua equipe de pesquisa tem a hipótese de que a perda dentária provavelmente reflete mais do que apenas a higiene oral, e que poderia ser influenciada por fatores de saúde como dieta, tabagismo ou outras condições que se acumularam ao longo da vida.

“Nós a vemos como uma medida representativa de saúde global pior do que daquelas que mantiveram os dentes”, disse ele.

O grupo esperava mostrar que uma história de periodontite estava relacionada a apresentar infarto do miocárdio ou acidente vascular encefálico, assim como a um aumento da mortalidade, disse o Dr. LaMonte. No entanto, a doença periodontal não esteve ligada a eventos cardiovasculares, embora tenha sido associada a uma mortalidade total 12% maior (HR de 1,12; IC de 95%, 1,05 – 1,21).

Esse achado é consistente com outros estudos que mediram a doença periodontal ao realizar uma pergunta, disse o Dr. LaMonte. No estudo atual, perguntou-se às mulheres: “Algum profissional de odontologia já disse que você tem doença periodontal ou das gengivas”?

Embora a coorte da WHI seja grande, e tenha havido um longo seguimento, apontam os autores, ter as próprias mulheres relatando a própria história de doença periodontal e perda dentária foi admitidamente uma limitação do estudo.

Outros estudos que mediram a doença periodontal de forma objetiva, por exame, tiveram maior probabilidade de encontrar associações positivas entre doença periodontal e doença cardiovascular, disse o Dr. LaMonte. “Talvez essa medida de saúde oral seja realmente difícil de se avaliar com uma pergunta”.

As duas condições são prevalentes entre idosos – 64% dos adultos americanos com mais de 60 anos têm doença periodontal de moderada a grave e 33% têm perda dentária, de acordo com o relatório.

O Dr. LaMonte explicou que eles avaliaram quatro cenários: perda dentária com doença periodontal; doença periodontal sem perda dentária; perda dentária sem doença periodontal; e ausência de perda dentária e de doença periodontal.

“Quando avaliamos mulheres as duas condições, o risco de morrer era maior do que dos outros grupos”, disse ele. “Isso nos deu alguma noção de que estamos no caminho certo.”

A Women’s Health Initiative é financiada pelo National Heart, Lung, and Blood Institute. Os autores declararam não possuir conflitos de interesses relevantes.

La prevalencia de la periimplantitis aumenta con los años

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Es el equivalente a la periodontitis en los dientes naturales.

La periimplantitis, que es el equivalente a la periodontitis en los dientes naturales, es actualmente el problema más frecuente e importante que se observa en los tratamientos con implantes dentales a largo plazo y, con el paso de los años, ha ido aumentando “notablemente” su prevalencia, según el especialista de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial, Odontología y Periodoncia Hospitalaria del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo, Antonio Lorente.

Así, el Dr. Lorente ha explicado que cuando la superficie del implante se contamina, la encía en contacto con el implante se inflama y se produce la mucositis periimplantaria, debido a la acción de determinadas bacterias presentes en la cavidad oral.

Si el proceso persiste por causas diversas, como pueden ser la higiene oral deficiente, el tabaquismo o la consecuencia de los micromovimientos en la conexión entre el implante y la prótesis dental, Lorente ha señalado que se pierde el hueso de soporte alrededor del implante y se establece la periimplantitis; y si esta situación progresa, el implante se puede perder por falta de soporte.

“Por eso es muy importante prevenir la aparición de dicha enfermedad, utilizando materiales de calidad, obteniendo conexiones entre los implantes y las prótesis que produzcan un mejor sellado biológico y minimicen los micromovimientos comentados”, ha destacado.

Además de lo anterior, es esencial que los periodoncistas controlen la higiene oral del paciente y hábitos tan nocivos como el tabaco, todo ello a nivel preventivo.