cancer de mama

#El #ejercicio ayuda a mejorar los efectos de los #tratamientos del #cáncer de mama

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El ejercicio adaptado a cada paciente ayuda a mejorar los efectos de los tratamientos para el cáncer de mama. En este sentido, el deporte resulta una herramienta efectiva para reducir algunos de los efectos secundarios, además de convertirse en una red de apoyo para las pacientes.

Este ha sido el hilo conductor del curso “La influencia e impacto del deporte sobre el cáncer de mama”, impartido en la sede de Colindres, en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria, y cuyo objetivo fue presentar las últimas evidencias científicas relacionadas con la prevención y el tratamiento del cáncer de mama desde el ámbito de la actividad física, y especialmente los beneficios físicos, psicológicos y sociales aportados por la práctica deportiva para el aumento de la calidad de vida.

La responsable de la Unidad de Ejercicio Físico Oncológico de la Asociación Española Contra el Cáncer, Soraya Casla Barrio, explicó que “para una persona que no ha tenido una historia de cáncer previa, el ejercicio físico tiene un impacto muy beneficioso”. En el caso de aquellas personas que han padecido la enfermedad con anterioridad, “se necesita un ejercicio muy específico para realmente impactar en determinados biomarcadores pronósticos que realmente pueden mejorar su salud y su supervivencia”.

“No se trata solo de hacer ejercicio –precisó-, aunque cualquier tipo de ejercicio le va a venir bien”. Pero “si no hace el ejercicio físico adecuado, a largo plazo el impacto en su salud va a ser menor y existen evidencias científicas sobre ello”, declaró.

Además, Barrio recordó que las personas que han tenido cáncer tienen de manera posterior una serie de efectos secundarios que solo se palian con un tipo de ejercicio físico concreto.

Para la ponente, cursos y monográficos como el que estos días se desarrolla en Colindres, son muy importantes porque “estamos intentando que haya especialistas de ejercicio físico oncológico”. Aseguró que “a largo plazo se deberán crear especialistas y regenerar la licenciatura o grado “para que seamos especialistas en ejercicio físico y salud”.

#Cardiólogos y #nutricionistas, claves en la terapia integral del #cáncer de mama

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Cardiólogos y expertos en Nutrición deben forman parte de la terapia integral del cáncer de mama, según han indicado los oncólogos que participan en el Congreso ESMO de Cáncer de Mama, en Berlín.

El cáncer de mama requiere también de la intervención cardiológica y nutricional.

El cáncer de mama es una enfermedad multifacética cuyo tratamiento puede afectar a la vida de las mujeres de muchas maneras diferentes. La quimioterapia, la radioterapia y los tratamientos personalizados son componentes clave del tratamiento estándar del cáncer de mama. “Entre los posibles efectos secundarios de estos tratamientos está la toxicidad cardiovascular, que debemos vigilar con especial atención, ha señalado Giuseppe Curigliano, de la División de Oncología de la Universidad de la Universidad de Milán, en Italia, que ha presentado las Guías de práctica clínica de ESMO sobre la toxicidad cardiovascular inducida por el tratamiento, que fueron diseñadas como una hoja de ruta para controlar el riesgo cardiaco en pacientes con cáncer, han hecho una contribución significativa en este campo”.

El experto, que ha presentado estas guías en el Congreso ESMO sobre Cáncer de Mama que se está celebrando en Berlín, Alemania, considera que “el cardiólogo es uno de los diversos especialistas que debería formar parte del equipo médico de cualquier paciente con cáncer de mama y siempre se debería realizar una evaluación cardiaca antes del inicio del tratamiento para identificar trastornos o factores de riesgo preexistentes”.

La diabetes y la hipertensión son factores de riesgo esenciales, pero otros relacionados con el estilo de vida, como el tabaquismo o la obesidad tienen un peso específico. “Tener sobrepeso u obesidad son factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, no sólo para los pacientes con cáncer, sino para la población en general. Por lo tanto, cuando una mujer con sobrepeso es diagnosticada de cáncer de mama, es esencial que además de consultar a un cardiólogo sea remitida de inmediato a un nutricionista cualificado que pueda ayudarla a perder peso, llevar un estilo de vida saludable y mejorar su estado físico general”, ha enfatizado Curigliano.

Datos escasos de la intervención
Herramientas como las guías de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN por sus siglas en inglés) sobre nutrición en pacientes con cáncer han ayudado a estandarizar las prácticas, los datos científicos sobre la eficacia de la intervención nutricional en mujeres con cáncer de mama siguen siendo escasos. En un estudio se sometió a seguimiento a 204 pacientes con cáncer de mama precoz que recibieron recomendaciones dietéticas de un nutricionista poco después de que se les diagnosticara la enfermedad. Los resultados preliminares del estudio se van a presentar en el Congreso ESMO de Cáncer de Mama.

Después del diagnóstico de cáncer de mama, una mujer con sobrepeso debe ser remitida al cardiólogo y a un nutricionista cualificado que mejorarán su estado físico general

Luisa Carbognin, de la Universidad de Verona, Italia, y autora del estudio, señala que de la muestra de pacientes estudiada, más del 60% de las mujeres tenía sobrepeso o eran obesas y presentaban patrones alimenticios altos en grasas y bajos en fibra. Además, casi la mitad de las participantes en el ensayo tenían en el momento del diagnóstico un peso un 5% superior a su peso corporal habitual y la mayoría presentaba síntomas relacionados con la nutrición como estreñimiento o indigestión. Se prescribió quimioterapia neoadyuvante a 56 pacientes y quimioterapia adyuvante a 92 de ellas. En conjunto, alrededor del 80% de las pacientes recibieron tratamiento endocrino.

 

Mejoras en distintos parámetros
“Los análisis preliminares mostraron una correlación estadísticamente significativa entre un alto nivel de cumplimiento de las pautas dietéticas y la pérdida de peso. A su vez, la pérdida de peso pareció correlacionarse con menores tasas de depresión, las cuales las evaluamos usando el Cuestionario de calidad de vida de la Organización para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (EORTC QLQ-C30)”.

Carbognin también ha comentado que “estos resultados iniciales indican que el cumplimiento de las pautas dietéticas puede ser una herramienta eficaz para controlar el peso corporal. Para las mujeres con un peso corporal basal normal, el objetivo es mantener un peso y una forma física saludables durante el transcurso del tratamiento oncológico; por lo tanto, tiene sentido ofrecerles el apoyo de un nutricionista independientemente de su peso en el momento del diagnóstico”.

#Seis variables predicen el #grado histológico del #cáncer de mama

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El modelo, basado en la inteligencia artificial, consigue un 94% de exactitud en el cáncer de mama triple negativo.

Juan Luis Fernández, coordinador del grupo de Problemas Inversos de la Universidad de Oviedo.

Un equipo de investigación de la Universidad de Oviedo, en colaboración con el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), ha conseguido diseñar un robot biomédico con el que se consigue predecir el grado histológico en cáncer de mama triple negativo con un 94% de exactitud utilizando para ello seis variables.
El trabajo, desarrollado por el grupo de Problemas Inversos, Optimización y Aprendizaje Automático de la Universidad de Oviedo, en colaboración con personal médico del Servicio de Anatomía Patológica del HUCA y personal investigador de la Universidad suiza de Berna, supone un avance en la predicción del grado histológico y el riesgo de metástasis ganglionar en cáncer de mama triplemente negativo. Los resultados han sido publicados en The Journal of Medical Informatics and Decision Making.

Para el desarrollo del estudio han trabajado con una base de datos clínicos y patológicos de 102 pacientes diagnosticadas con cáncer de mama triple negativo, es decir, en el que el crecimiento del tumor no está estimulado por receptores de estrógeno, receptores de progesterona ni por el receptor de factor de crecimiento epidérmico, y, por tanto, son tumores que no responden bien al tratamiento con hormonoterapia.

Se calcula que más del 10% de los tumores de mama son triplemente negativos, según explica Juan Luis Fernández, coordinador del grupo de Problemas Inversos y uno de los coautores de la investigación.
Para el desarrollo del ensayo, este grupo elaboró diferentes modelos matemáticos, basados en técnicas de inteligencia artificial para facilitar la predicción del grado histológico y el riesgo de desarrollo de metástasis ganglionar en el momento del diagnóstico.

“El estudio del grado histológico, que realizan los médicos patólogos, posee una gran importancia para determinar cuál es el protocolo de tratamiento adecuado, ya que consiste en ver la diferencia entre las células del tumor y las células sanas del mismo tejido, y determinar la posible velocidad de su desarrollo”, ha indicado Juan Luis Fernández. Para ello se suele recurrir al método de Scarff-Bloom-Richardson, que utiliza diferentes variables cuya determinación es un tanto laboriosa, según este investigador.

Robot biomédico

Para simplificar el proceso y facilitar la toma de decisiones en cuanto a clasificación y pronóstico del tumor y determinación del tratamiento, el grupo de Problemas Inversos diseñó un robot biomédico combinando seis variables, “con las que conseguimos predecir el grado histológico con un 94% de exactitud”, indica Fernández. Dos de esas variables están relacionadas con el consumo de anticonceptivos orales y la talla del tumor, mientras que las otras cuatro son variables inmunohistoquímicas utilizadas por los patólogos.
Así han visto que el consumo nulo de anticonceptivos orales se asocia con menor grado histológico y mejor pronóstico. “También aparece una relación interesante con las proteínas Ki67, ColA11 y p53, así como con la edad a la hora del diagnóstico”.

Los investigadores analizaron también el riesgo de metástasis ganglionar, encontrando que las variables más importantes son la invasión vascular y perineural, junto a la talla del tumor, la edad y la historia familiar, una combinación de variables con la que se consiguió un 85% de exactitud. “Además, los dos problemas de predicción analizados parecen estar conectados”. La utilización de estos métodos basados en la inteligencia artificial permite el diseño y uso de robots biomédicos que “facilitarán el diagnóstico, ayudando a los médicos y aligerando el proceso”, señala el profesor de la Universidad de Oviedo.

“Trabajamos con técnicas matemáticas que nos permiten el análisis y la modelización, para establecer redes y variables discriminatorias asociadas que sirven para predecir un problema y resolverlo con una exactitud elevada”, indica Fernández, quien destaca además que los robots aprenden de una forma dinámica “a medida que contamos con datos de más pacientes, de modo que si en su alimentación intervienen diferentes hospitales con el mismo protocolo de actuación, se genera una especie de aprendizaje federado”. Estos métodos, según Fernández, mejoran “el diagnóstico de cualquier especialista en el sentido de que se capturan relaciones implícitas que la mente humana no puede captar”.

 

La oportunidad terapéutica crece

Las escasas oportunidades terapéuticas del cáncer de mama triple negativo empiezan a ampliarse y a dejar atrás el pronóstico sombrío que hasta ahora ha acompañado a este tipo de tumor. Así, varios estudios, algunos presentados en la última reunión monográfica sobre el cáncer de mama celebrado en San Antonio, en Texas, han puesto de manifiesto el papel de la inmunoterapia en el triple negativo. Partiendo de la base de que su comportamiento molecular es muy similar al del melanoma y al del cáncer de pulmón, los investigadores indagan en la utilidad de los inhibidores de checkpoints en diversos ensayos, tanto en adyuvancia como en neoadyuvancia.

#Predisposição hereditária ao #câncer de mama e sua relação com os #genes BRCA1 e BRCA2: revisão da literatura

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Hereditary predisposition to breast cancer and its relation to the BRCA1 and BRCA2 genes: literature review

 

Aline Silva Coelho1
Marielle Anália da Silva Santos2 
Rosecleide Inácio Caetano2
Camila Fátima Piovesan2
Larissa Aparecida Fiuza2
Ricardo Luiz Dantas Machado3
Adriana Antônia da Cruz Furini4

 

 

  1. Centro Universitário de Rio Preto (Unirp) – São José do Rio Preto-SP; Hospital do Câncer de Barretos – Barretos-SP, Brasil.
  2. Centro Universitário de Rio Preto (Unirp) – São José do Rio Preto-SP, Brasil.
  3. Universidade Federal Fluminense (UFF) – Niterói-RJ, Brasil.
  4. Faculdade de Medicina de São José do Rio Preto (Famerp). Professora / Coordenadora do Curso de Biomedicina.

Instituições: Centro Universitário de Rio Preto, Universidade Federal Fluminense e Hospital do Câncer de Barretos.

Recebido em 13/09/2017
Artigo aprovado em 12/04/2018
DOI: 10.21877/2448-3877.201800615

  

Resumo

O câncer de mama é o principal câncer que atinge a população feminina no mundo, com maior taxa de incidência e mortalidade, sendo que de 5% a 10% de todos os casos são relacionados à herança de mutações genéticas. A identificação precoce dos casos de câncer de mama e ovário é importante, pois um indivíduo afetado pode herdar propriedade de antecedentes familiares que indicam uma predisposição hereditária. O efeito cancerígeno pode ocorrer quando dois genes supressores de maior importância, como BRCA1 e BRCA2, perdem suas funções nos dois alelos decorrentes de mutações na linhagem germinativa. Desta forma, foi realizada uma revisão da literatura sobre câncer de mama hereditário e suas correlações com mutações germinativas nos genes BRCA1 e BRCA2 que aumentam o risco para o desenvolvimento de câncer de mama.

Palavras-chave

Neoplasias da mama; Genes BRCA1; Genes BRCA2; Predisposição genética para doença

 

 

INTRODUÇÃO

Em países em desenvolvimento e em países desenvolvidos, o câncer de mama é o tipo no qual há maior incidência e maior taxa de mortalidade na população feminina no mundo.(1) No Brasil, para 2016, foram estimados 57.960 casos novos de câncer de mama, com um risco estimado de 56,20 casos a cada 100 mil mulheres.(2) Grande parte desses tumores origina-se no epitélio ductal e são conhecidos como carcinoma ductal invasivo, porém, como o câncer de mama é caracterizado por ser um grupo heterogêneo de doença, existem outros subtipos de carcinomas diagnosticados, como o tubular, o lobular, o mucinoso, o micropapilar, o medular e o papilar.(2)

A doença é multifatorial e os riscos para o câncer de mama envolvem fatores internos, como a predisposição hereditária ou dependente da constituição hormonal, e externos, tais como ambientais, agentes químicos, físicos e biológicos. Outros fatores estão ligados ao estilo de vida, como consumo de álcool, excesso de peso, sedentarismo e exposição à radiação ionizante, e podem acarretar em danos ao genoma e favorecer o desenvolvimento do carcinoma.(3)

A predisposição hereditária é considerada um importante fator epidemiológico. De 5% a 10% de todos os casos são relacionados à herança de mutações genéticas.(4,5) Além disso, a história familiar de câncer de mama é um fator de risco para o surgimento da doença, onde alterações em genes, como os da família BRCA, aumentam o risco.

Os genes BRCA1 e BRCA2 são classificados como genes supressores tumorais, no qual estão relacionados aos aspectos centrais do metabolismo celular, tais como reparo de danos ao DNA, regulação da expressão gênica e controle do ciclo celular.(5,6)

O BRCA1 localiza-se no braço longo do cromossomo 17 na posição 21 (17q21) e codifica uma proteína com 1.863 aminoácidos, sendo sua principal função a reparação do DNA na recombinação homóloga, reparo por excisão de nucleotí­deos (REN) e na regulação do ciclo celular, sendo expresso quando há uma instabilidade genômica mediada por estrogênio.(3,7,8) O BRCA2 está situado no braço longo no cromossomo 13 na posição 12.3 (13q12.3) e codifica uma proteína com 3.428 aminoácidos, tendo a função através da interação com a RAD51 de reparar as quebras na dupla fita de DNA.(7,9)

O efeito cancerígeno em células germinativas pode aparecer quando os dois genes supressores, BRCA1 e BRCA2 perderem sua função nos dois alelos (Hipótese de Knudson), com mutação na linhagem germinativa (herdada), seguida por outro evento que silencie o gene (mutação somática). Por outro lado, nos casos esporádicos são necessárias duas mutações a nível somático (mutações adquiridas) no qual resulta também na inativação gênica. Desta forma, quando estes genes perdem sua função eles não param o ciclo celular e não estimulam o sistema de reparo e a apoptose, provocando o efeito carcino­gênico.(3)

A identificação da presença de mutações germinativas nos genes BRCA1 e BRCA2, é realizada por testes genéticos, sendo a escolha do método dependente dos recursos financeiros disponíveis e da existência de uma mutação identificada na família ou no grupo étnico do paciente.(8) O objetivo deste estudo foi realizar uma revisão da literatura, sobre câncer de mama hereditário destacando portadores de mutações germinativas nos genes BRCA1 e BRCA2 que apresentam susceptibilidade para o desenvolvimento de câncer de mama.

MATERIAL E MÉTODOS

Para o desenvolvimento do tema proposto foram realizadas pesquisas em bases de dados científicos. Os artigos foram analisados quanto ao reconhecimento do tema, fichamento dos estudos, estabelecimento de critérios para inclusão e/ou exclusão de estudos e interpretação dos resultados obtidos.

O levantamento bibliográfico foi executado por meio da seleção de estudos publicados entre os anos de 2005 a 2016. As palavras-chave utilizadas para busca foram: “câncer de mama, gene BRCA1, gene BRCA2 e predisposição hereditária”. Os indexadores Medline (Literatura Internacional em Ciências da Saúde), PubMed (Puc/Publisher Medline), e SciELO foram utilizados para seleção dos manuscritos. Artigos que não compreendiam os critérios estabelecidos da temática foram eliminados.

REVISÃO DA LITERATURA

Câncer de mama

O câncer de mama é a neoplasia mais preocupante na população feminina. A ocorrência causa impacto psicológico, funcional e social, e atua de forma negativa nas questões relacionadas à autoimagem e à percepção da sexualidade. A prevenção primária é considerada de suma importância na assistência à saúde da mulher, devido aos dados de casos de prevalência, incidência, morbidade e mortalidade.(10)

Para o Brasil, segundo estimativas do Instituto Nacional do Câncer (Inca) para 2016-2017, a incidência deve ser de cerca de 600 mil casos novos de câncer. O perfil epidemiológico nas mulheres quanto à distribuição dos cânceres será de: mama (28,1%), intestino (8,6%), colo do útero (7,9%), pulmão (5,3%) e estômago (3,7%). Geograficamente, a ocorrência é mais frequente nas regiões Sul, Sudeste, Centro-Oeste e Nordeste.(2)

A mortalidade tem diminuído ao longo da década na maioria dos países desenvolvidos. Esse fato pode ser decorrente de melhorias nos processos de triagem, diagnóstico, cirúrgicos, radioterapia, e (neo) terapia adjuvante sistê­mica.(11) Corrobora o avanço das técnicas de biologia mole­cular e genética, que contribuem para melhora na compreensão dos subtipos diferentes, diferenças clínicas, características patológicas e respostas terapêuticas distintas.(6)

A doença é multifatorial, com pequena parte dos casos considerada hereditária, determinada principalmente por uma mutação germinativa em gene de predisposição de alta penetrância. Em mulheres jovens tem sido demonstrada uma doença biologicamente mais agressiva, com maior frequência de características histopatológicas e piores prognósticos quando comparadas às mulheres acima dos 50 anos de idade.(12)

Diversos critérios morfológicos são utilizados para referir a agressividade de um tumor. Dentre estes critérios incluem-se o tipo o grau de polimorfismo nuclear, o tipo histológico, a presença e/ou ausência de resposta inflamatória, o número de mitoses e o comprometimento de vasos linfáticos e sanguíneos. Sendo corroborado que o crescimento dos carcinomas de mama é regulado por estrógenos, onde tumores que respondem à terapia hormonal expressam altos níveis de receptores de estrogênio, enquanto que os tumores que não respondem, têm níveis baixos ou são indetectáveis.(13,14)

Câncer de mama hereditário

A história familiar da doença é o principal fator epide­miológico de risco para o desenvolvimento de câncer de mama, relacionado a fatores genéticos, como mutações.(7,15)

O câncer de mama está relacionado a agrupamento familiar de síndromes específicas, onde conferem um risco elevado de câncer comparado ao restante da população. Estudos realizados na década de 90 revelaram que mutações em genes supressores de tumor, como os genes BRCA1 e BRAC2, contribuem para um elevado risco de câncer da mama e ovário.(5,16)

Por exemplo, em famílias com vários casos de câncer de mama, a doença estava ligada a BRCA1 em 52% e BRCA2 em 32% das famílias. Por outro lado, em famílias com câncer da mama e ovário, a doença estava ligada a BRCA1 em 84% e BRCA2 em 14% dos casos.(7,15)

É importante a identificação dos casos hereditários de câncer de mama por várias razões. Primeiro, indivíduos afetados conferem um risco cumulativo vital superior ao da população para o desenvolvimento de outros tipos de câncer. Segundo, porque outros familiares de um indivíduo afetado podem estar em risco para o câncer hereditário.(3)

E finalmente, porque medidas de rastreamento intensivo e de profilaxias (cirurgias profiláticas e quimioprofilaxia) tendem a diminuir, significativamente, o risco de câncer em portadores de mutação.(16)

Rastreamento de família de alto risco

Como dito, o histórico familiar dessa patologia é uma condição epidemiológica de alto risco, onde uma pequena porcentagem de todos os casos de câncer de mama está relacionada à herança de modificações genéticas, acometendo mulheres cada vez mais jovens. É relevante a avaliação do contexto familiar com uma associação à existência de outros casos da doença com aptidões específicas.(18,19)

Dentre os diversos fatores incluídos para a determinação de categorias de risco de câncer mamário estão: 1) familiares de uma pessoa acometida que demonstram chances de herdar a mutação e assim desenvolver o câncer hereditário; 2) existência de um plano que possa acompanhar a paciente, seguido de interposições que objetivem minimizar o progresso do câncer em pessoas portadoras da mutação. É indispensável a detecção de indivíduos não portadores de modificações genéticas em um mesmo grupo de risco, para que possam evitar despesas com tratamentos desnecessários.(17-19)

Os atributos do antecedente familiar indicam uma predisposição hereditária ao câncer de mama que englobam as decorrentes circunstâncias: familiares acometidos em três gerações contínuas; dois ou mais parentes de primeiro grau observados com a doença no ciclo. A ginecomastia, edema do tecido mamário masculino, proveniente a um desequilíbrio hormonal, é um fator de risco para o câncer de mama masculino, onde as deformações no gene BRCA1 são correlatadas em alguns diagnósticos, porém existe uma maior conexão com as mutações no gene BRCA2 e o surgimento desse tipo de câncer.(17,19)

Quando comparados a outros tipos de câncer que acometem a população masculina, o câncer de mama equivale a menos de 1%, onde sua presença tem sido frequentemente observada em homens cada vez mais novos.(19) Diversos estudos afirmam que pessoas do sexo masculino que são portadoras de uma alteração genética nos genes BRCA1 e BRCA2 têm uma maior probabilidade de desencadear a doença quando relacionados a uma população em geral, porém, cerca de 99% dos casos ocorridos referem-se a lesões benignas.(19-21)

As bases fundamentais para o diagnóstico clínico de mama hereditário são definidos pela NCCN (National Comprehensive Cancer Network)(22) e pela ASCO (American Society of Clinical Oncology).(23) Para avaliação dos respectivos itens citados para o diagnóstico clínico, são também associados cada relato dos familiares dos pacientes.(22)

Genética do câncer de mama

O processo de transformação neoplásica é iniciado quando mutações alteram a grade da matriz, ou seja, quando há uma desregulação da função de genes que agem indiretamente ou diretamente na proliferação ou na sobrevida das células, como os genes supressores de tumor e proto-oncogenes.(3)

Os oncogenes mais comuns são alelos mutantes de uma classe de genes celulares normais. São conhecidos como proto-oncogenes e seu funcionamento ou expressão, quando alterados, resultam em estimulação anormal da divisão celular e proliferação. A presença de apenas um alelo mutante pode modificar o fenótipo de uma célula normal para maligno. Ao contrário, os genes supressores tumorais, como os genes BRCA1 e BRCA2, quando mutados, ocorre um mecanismo de perda de função de ambos os alelos, ou seja, um alelo mutante é herdado e o segundo alelo é inativado por um evento somático.(8,15,24,25) Além disso, genes supres­sores tumorais, quando mutados, suprimem os chamados genes protetores (gatekeepers) que regulam diretamente o crescimento celular, ou na inibição, e os genes de manutenção (caretakers), que estão envolvidos na reparação de danos do DNA e de manutenção da integridade genômica.(25)

A predisposição genética a tumores é mediada pela herança da inativação de genes supressores de tumores, particularmente em famílias de alto risco. Os mais importantes genes supressores de tumor associados com o câncer de mama são os citados, genes BRCA1 e BRCA2. Mulheres portadoras de mutações no BRCA1 possuem até 80% de chance de desenvolver câncer de mama, e até 60% de desenvolver câncer de ovário em sua vida.(5,8)

Em indivíduos portadores de mutações germinativas nos genes BRCA1 e BRCA2, 90% dos casos são caracterizados como “triplo-negativo”, ou seja, existe uma deficiência nos três receptores celulares, como: receptor de fatores de crescimento epidermal (HER2/Erb2), receptor de progesterona (PR), e receptor de estrógeno (ER).(1,7,14)

Dados moleculares dos genes BRCA1 e BRCA2

Os genes BRCA1 e BRCA2 possuem estruturas que são complexas com aproximadamente 100Kb.(26) O gene BRCA1 se encontra no braço longo do cromossomo 17, composto de 22 éxons codificantes, e codifica para uma proteína de 1.863 aminoácidos. Já o gene BRCA2 se encontra no braço longo do cromossomo 13, composto de 27 éxons codificantes, dos quais 26 codificam uma proteína com 3.418 aminoácidos.(26,27)

Os genes BRCA1 e BRCA2 codificam proteínas nucleares expressas que são conservadas com integridade genômica por regular o reparo de DNA.(25) A função desses genes é impedir a formação de tumores por meio do reparo de DNA que estão alterados. Assim, as proteínas que são codificadas pelos genes interagem com outras proteínas para reparar as quebras de DNA, mas, se não há a interação, induzem a apoptose celular.(1,3) Outra função é a diferenciação em processos celulares.(29)

As proteínas BRCA1 e BRCA2 são responsáveis também pela regularização da atividade de outros genes e também exercem um papel importante para o desenvolvimento embrionário.(30) Quando os genes BRCAs têm um polimor­fismo perdem sua capacidade de impedir o aparecimento de neoplasias de ovário e mama, e possivelmente a perda da função de BRCA1 e BRCA2 que permitem outras mutações que são absolutamente responsáveis pela neo­plasia.(25,27) Essa suposição é compatível com carcinomas de mama e ovário de pacientes com mutações desses genes e que têm instabilidade cromossômica e frequentes mutações em outros genes supressores tumorais.(25)

Outro aspecto importante é que esses genes mutantes podem ser transmitidos de geração a geração e com isso pode-se explicar a existência de histórico familiar para essa mutação.(26,27)

A prevalência populacional de mutações germinativas desses genes é variável e sugere um efeito fundador. Por exemplo, entre judeus Ashkenazi as mutações patogênicas mais frequentes são do tipo INDEL. No gene BRCA1 aparecem na região do éxon: -185delAG (efeito dominante, com deleção dos nucleotídeos AG) e 5382inC (mutação de efeito dominante, com inserção do nucleotídeo C. No gene BRCA2, a mutação -6174delT (efeito dominante com deleção do nucleotídeo T), que está presente em pelo menos um quarto das mulheres com câncer de mama e principalmente em idade jovem.(25)

Diagnóstico molecular câncer de mama

As informações obtidas em testes moleculares somadas ao histórico familiar e predisposição genética revelam o real risco para o desenvolvimento do câncer de mama e serve para o direcionamento da conduta a ser realizada visando diminuir seu risco.(3,5)

Com o auxílio de testes por biologia molecular, a identificação de alterações nos genes BRCA1 e BRCA2 ocorre de maneira precoce, o que proporciona informar o risco verdadeiro para o desenvolvimento do câncer.(1)

Através de testes dos genes TP3 e CHEK2, se confirmada a mutação, esses genes apresentam relação ao gene BRCA 1 para propiciar o câncer de mama, sendo uma informação de grande valor inicialmente.(7)

Para o câncer de mama foram desenvolvidos e validados testes moleculares baseando-se nos papéis funcionais na caracterização do tumor e de suas modificações. Entre os testes validados pelo Food and Drugs Administration (FDA) – órgão institucional norte-americano responsável pela liberação e fiscalização, somente o Oncotype DX® e o MammaPrint estão liberados para a rotina clínica.(30)

O ensaio Oncotype DX® tem a função de avaliar a expressão de 21 genes no tecido mamário, seja parafinado ou fresco, utilizando a técnica de reação em cadeia da polimerase por transcrição reversa em tempo real.(27) O MammaPrint usa a tecnologia dos microarranjos gênicos, com análise da expressão de 70 genes, fornecendo resultados em dois perfis: 1. alto risco (taxas elevadas para chances de metástase), 2. baixo risco (menores taxas para metástase).(6) Além disso, o exame anatomopatológico realizado pelo patologista ao microscópio utiliza marcadores genéticos complementares para definir quais são os subtipos tumorais existentes.(28)

A imunohistoquímica de progesterona (RP), receptor de estrógeno (ER) e HER2 permitem a classificação molecular do câncer de mama nos subtipos Luminal A (RE+, RP+ou-, HER2+ou), Luminal B (RE+, RP+, HER2+), predomínio HER2 (RE-, RP-, HER2+) e no subtipo Triplo-negativo (RE-, RP-, HER2-), usados no prognóstico e no tratamento complementar à cirurgia.(4,17)

CONSIDERAÇÕES FINAIS

De maneira geral, os estudos analisados na revisão demonstram que a mutação nos genes BRCA1 e BRCA2 conduzem ao câncer de mama e de ovário em mulheres com essa mutação hereditária.

Para diagnosticar essas mutações depende-se de técnicas moleculares, que estão cada vez mais sofisticadas. No entanto, até o momento, os estudos apontam que os testes moleculares dependem da incorporação de tecnologia e da formação de uma equipe extremamente qualificada.

Futuramente, será possível estudar todas as alterações genéticas do câncer de mama e oferecer um tratamento personalizado e sob medida para cada paciente. Para isso, é importante o constante investimento nas pesquisas e no estudo das características genéticas do câncer de mama na população. Sendo o paciente precocemente diagnosticado, e, em seguida, submetido ao tratamento, o prognóstico provavelmente será bom quando relacionado ao câncer de mama. Portanto, a prevenção, interligada a identificação precoce, é relevante para a minimização e controle das taxas de morbidade e mortalidade por essa neoplasia.

Abstract

Breast cancer is the main cancer that affects the female population in the world, with a higher incidence and mortality rate, and 5 to 10% of all cases are related to the inheritance of genetic mutations. Early identification of cases of breast and ovarian cancer is important as an affected individual may inherit property from a family history indicating a hereditary predisposition. The carcinogenic effect may occur when two major suppressor genes, such as BRCA1 and BRCA2, lose their function in the two alleles due to germline mutations. Thus, a review of the literature on hereditary breast cancer and its correlations with germline mutations in the BRCA1 and BRCA2 genes that increase the risk for the development of breast cancer.

 

Keywords

Breast neoplasms; BRCA1 Genes; BRCA2 Genes; Genetic predisposition to disease

 

REFERÊNCIAS

  1. Lajus TBP. A utilização de inibidores de PARP na profilaxia e no tratamento do câncer de mama deficiente no gene BRCA1. Revista de Ciências Médicas e Biológicas. 2010;9(3):252-6.
  2. Instituto Nacional de Câncer José Alencar Gomes da Silva. Estimativa 2016: incidência de câncer no Brasil. Rio de Janeiro: Inca; 2015. [Acesso em 2016 jul 15]. disponível em: http://www.inca.gov.br/estimativa/2016/estimativa-2016-v11.pdf.
  3. Amendola LCB, Vieira R. A contribuição dos genes BRCA na predisposição hereditária ao câncer de mama. Rev Bras Cancerol. 2005; 51(4):325-30.
  4. Hulka BS, Moorman PG. Breast cancer: hormones and other risk factors. Maturitas. 2001;38(1):103-13.
  5. Instituto Nacional de Câncer José Alencar Gomes da Silva. Rede Nacional de Câncer Familial – Manual Operacional. [Internet] Rio de Janeiro: Inca; [acesso em 2016 Jul 15]. Disponível em: http://bvsms.saude. gov.br/bvs/publicacoes/rede_nacional_cancer_ manual.pdf.
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#OUTUBRO ROSA: Especialista orienta como esclarecer dúvidas comuns sobre o #câncer de mama

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Dra. Aline Serfaty

Esclarecer a paciente sobre o câncer de mama é uma tarefa delicada. Em entrevista à Dra. Aline Serfaty, a Dra. Ellyete de Oliveira Canella, médica radiologista do Centro de Imagem do Hospital Copa D’Or, e coordenadora do Centro de Mama do Hospital Quinta D’Or, respondeu de forma assertiva e clara às perguntas mais frequentes sobre os principais aspectos do câncer de mama, do diagnóstico ao tratamento. Leia a seguir um pequeno roteiro que pode servir como base para essa difícil conversa entre médico e paciente.

O que é o câncer de mama?

É uma doença que atinge um grande número de mulheres em todo o mundo. No Brasil, segundo a publicação do Instituto Nacional de Câncer José Alencar Gomes da Silva (Inca), Estimativas da Incidência e Mortalidade de 2018, calcula-se 59.700 novos casos de câncer de mama, com risco estimado de 56,30 casos a cada 100 mil mulheres. Assim, pela prevalência do câncer de mama, é importante fazer exames que possam detectar a doença.

Quais os sinais e sintomas do câncer de mama?

Os sinais e sintomas mais comuns, detectados no exame físico das mamas pelo médico especialista ou pela própria mulher, são: nódulo, espessamento (região da mama mais endurecida, com uma consistência diferente do restante), retração do mamilo, saída de secreção pelo mamilo, ferida no mamilo e linfonodo (gânglio, íngua) palpável na região axilar. É importante esclarecer que esses sinais e sintomas nem sempre indicam câncer de mama, mas a mulher deve procurar um mastologista – o médico especialista nas doenças da mama.

O que são prevenção primária, prevenção secundária e rastreamento?

A prevenção primária consiste em medidas que impedem que o indivíduo seja acometido pela doença, como por exemplo, a vacinação. Infelizmente, não há medidas que evitem o aparecimento do câncer de mama.

Na prevenção secundária ou detecção precoce ou rastreamento, pessoas aparentemente saudáveis são examinadas com o objetivo de descobrir pequenos indícios da doença em fase inicial. Essa é a única possibilidade aplicável ao câncer de mama, sendo feita por meio da mamografia.

O que é mamografia?

Exame das mamas com raios-X, método utilizado em todo o mundo, com a finalidade de identificar pequenas lesões em mulheres sem sintomas, permitindo o tratamento para evitar o avanço da doença.

Na realização da mamografia as mamas são comprimidas com a finalidade de individualizar as estruturas e reduzir a dose de radiação. Se suas mamas forem muito sensíveis, procure fazer a mamografia logo após a menstruação, para diminuir o desconforto.

Em todas as mamografias são adquiridas duas incidências (imagens) de cada lado, chamadas craniocaudal e médio-lateral oblíqua, que são complementadas por outras incidências especiais, dependendo de cada caso. Recentemente, foi lançada a tomossíntese, que representa uma ferramenta associada à mamografia. Na tomossíntese, imagens da mama são obtidas com feixe de baixa energia, que, ulteriormente, podem ser analisadas em cortes de pequena espessura (1 mm), eliminando a superposição das estruturas, detectando lesões muito pequenas e reduzindo a ocorrência de reconvocação para um novo exame.

De acordo com as orientações do Colégio Brasileiro de Radiologia (CBR), da Sociedade Brasileira de Mastologia (SBM) e da Federação Brasileira das Sociedades de Ginecologia e Obstetrícia (FEBRASGO), na população em geral, a primeira mamografia deve ser feita aos 40 anos e repetida anualmente, com a finalidade de rastreamento. O Ministério da Saúde recomenda que a faixa preferencial do rastreamento seja entre 50 e 69 anos de idade. Antes de 40 anos, somente as mulheres do grupo de risco devem ser submetidas à mamografia para detecção precoce. A inclusão da mulher no grupo de risco pode ser por fatores familiares e por fatores pessoais.

Os fatores familiares são:

  • Parente de primeiro grau com diagnóstico de câncer de mama antes dos 50 anos de idade (mãe com câncer aos 40 anos);
  • Parente de primeiro grau com diagnóstico de câncer de mama bilateral;
  • Parente de primeiro grau com diagnóstico de câncer de ovário em qualquer idade; e
  • Mulheres com história familiar de câncer de mama masculino.

Os fatores pessoais são:

  • Mulheres submetidas à radioterapia no tórax entre 10 e 30 anos de idade;
  • Mulheres portadoras de mutação BRCA;
  • Mulheres com história de câncer de mama e mulheres com história de neoplasia lobular in situ;
  • Hiperplasia ductal atípica;
  • Hiperplasia lobular atípica; e
  • Papiloma com atipia.

Embora a mamografia seja o método mais importante e obrigatório para a detecção precoce do câncer de mama, há falha em cerca de 10% dos casos. Por esse motivo, outros métodos (ultrassonografia e ressonância magnética) são acrescentados ao rastreamento, sobretudo para as mulheres com mamas densas e as mulheres em grupos de risco.

Quais lesões podem ser detectadas na mamografia e como são classificadas?

A mamografia detecta lesões como nódulos, microcalcificações, distorções e assimetrias. Como explicado, nem todas as lesões representam câncer e o mastologista deve ser consultado.

Para separar as lesões que requerem investigação, o Colégio Brasileiro de Radiologia recomenda que seja utilizada a classificação descrita na publicação Breast Imaging Reporting anda Data System (BI-RADS®), do American College of Radiology, que atribui categorias aos exames:

Exames das categorias 1 e 2 são exames sem alterações e com alterações benignas, respectivamente, sem necessidade de nenhuma ação; exame com resultado da categoria 3 significa que existe uma lesão “provavelmente benigna”, com 2% de probabilidade de ser câncer e deve ser alvo de controle em seis meses; exames da categoria 4 indicam algum achado suspeito, com 30% de probabilidade de ser câncer; A categoria 5 reúne os achados muito suspeitos, com 90% de probabilidade de câncer; deste modo, as lesões das categorias 4 e 5 devem ser biopsiadas, nunca controladas. Existe ainda a categoria 0, que representa um exame que necessita de avaliação adicional (incidências especiais ou ultrassonografia) e o exame da categoria 6, que indica que a lesão já foi biopsiada e teve resultado de câncer.

O trauma na mama pode causar câncer?

Não, um trauma pode causar nódulo por necrose de gordura, que é benigno. Algumas mulheres podem referir que após o trauma notaram o nódulo maligno, mas, na realidade, o nódulo já existia, o trauma as fez apalpar a mama e perceber a lesão.

Desodorante antitranspirante pode causar câncer?

Não, desodorante e uso de roupa íntima nova não causam câncer. Essa é uma grande inverdade que circula nas redes sociais.

Quais outros fatores podem influenciar no aparecimento do câncer de mama?

Embora a relação direta com o surgimento do câncer não tenha sido comprovada, é sabido que alguns comportamentos contribuem e outros são nocivos para a preservação da saúde, de um modo geral. Tabagismo, excesso de bebidas alcoólicas, excesso de cafeína, sedentarismo, obesidade e alimentação rica em gorduras e açúcares influenciam o aparecimento de diversas doenças, não somente do câncer.

Por que não devo usar desodorante quando vou fazer mamografia?

Alguns desodorantes, talco e líquidos antissépticos têm resíduos que causam falsas imagens, em especial de microcalcificações, na mamografia. Para evitar um exame com resultado errado, as mulheres são orientadas a não utilizar nenhum cosmético nas mamas e nas axilas no dia da realização da mamografia.

A não utilização do protetor de pescoço durante a mamografia causa câncer de tireoide?

Não, isso é um grande desserviço que as redes sociais estão fazendo para a população. Ao contrário do que está sendo divulgado, o uso de protetor cervical não é necessário, pois o feixe de raios X é linear e não faz “uma curva” para atingir a glândula tireoide. O uso do protetor de chumbo atrapalha o posicionamento e pode causar repetição de incidências, aí sim, prejudicando a mulher, pela dose desnecessária de radiação na mamografia. Até já existe uma legislação sobre o tema, mas está equivocada e não tem o aval dos especialistas. Para maiores informações, consulte parecer da Comissão de Mamografia do Colégio Brasileiro de Radiologia, que trabalha em colaboração com o Instituto Nacional de Radioproteção (IRD) e demais sociedades médicas (www.cbr.org.br).

Se eu fizer mamografia anual nunca terei câncer de mama?

Infelizmente, não é o caso. Como explicado, a mamografia é um método de prevenção secundária, ou seja, não impede o surgimento da doença, porém consegue detectar sinais mínimos de câncer, lesões muito pequenas.

Devo fazer o autoexame das mamas?

Não existe obrigatoriedade. Teoricamente, se uma mulher examina mensalmente as mamas, ela seria capaz de perceber mudanças e antecipar a ida ao médico. Mas, o autoexame nem sempre é fácil e às vezes causa ansiedade desnecessária para a mulher. Não desencorajamos a realização do autoexame e, atualmente, não o divulgamos como uma estratégia para detectar lesões pequenas. Realizar o autoexame não exclui a necessidade de fazer mamografia.

UMA MENSAGEM DE OTIMISMO

Todas as informações devem servir para esclarecimento e não pânico. O câncer de mama é uma doença comum no Brasil, mas existe uma maneira de lutar com eficiência e eficácia; a realização da mamografia é a estratégia mais importante. Não se recuse por medo da compressão ou do resultado. Os tratamentos evoluíram muito e uma lesão pequena é facilmente eliminada, com cirurgias que aliam um tratamento correto e um bom resultado estético. E mantenha sempre uma atitude positiva, que é o mais importante na vida.

 

 

#El consumo regular de #refrescos azucarados se asocia con mayor #riesgo de #cáncer de mama en la posmenopausia

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El consumo regular de refrescos azucarados se asocia con un mayor riesgo de cáncer de mama posmenopáusico, según un estudio con más de 10.000 mujeres de la cohorte ‘SUN’, que se publica en ‘European Journal of Nutrition’.

El consumo regular de refrescos azucarados se asocia significativamente con un mayor riesgo de desarrollar en el futuro un cáncer de mama invasivo en mujeres postmenopáusicas, según un estudio realizado en el marco del Proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra) por el grupo de investigación Ciberobn de Medicina Preventiva-Navarra, que se publica en European Journal of Nutrition.

El trabajo ha valorado a más de 10.000 mujeres, que han recibido un seguimiento durante una media de 9.9 años y con una mediana de edad de 33 años de la cohorte SUN y sin cáncer de mama en el momento del reclutamiento. Durante el seguimiento se confirmaron 100 casos de tumor de mama. Entre las mujeres posmenopáusicas que consumían refrescos azucarados de forma regular, se observó una incidencia significativamente mayor de cáncer de mama en comparación con aquellas que no los ingerían o que lo hacían de forma ocasional. Asimismo, no se halló relación en las mujeres premenopáusicas. No obstante, los autores advierten de que es necesario realizar estudios longitudinales más amplios para apoyar esta conclusión.

Pese a que el trabajo ha observado una relación directa, los autores advierten de que es necesario llevar a cabo estudios longitudinales más amplios para confirmar los resultados

Posibles respuestas a la relación de refrescos azucarados y cáncer

Otros estudios realizados en EEUU y en Australia habían encontrado resultados similares, según apunta Alfredo Gea, Profesor de la Universidad de Navarra e investigador del Ciberobn. El azúcar contenido en las bebidas azucaradas podría actuar, entre otros mecanismos, mediante un incremento de la concentración de insulina en sangre, y directamente sobre las células del tejido mamario. Hay varios mecanismos, por los que el consumo de refrescos azucarados puede promover la proliferación de células del tejido mamario, y favorecer la invasividad y la migración de células tumorales.

Mayores concentraciones de insulina también promoverían la transformación periférica de andrógenos a estrógenos en mujeres postmenopáusicas. Es bien conocido que mayores concentraciones de estrógenos libres circulantes en mujeres postmenopáusicas incrementan el riesgo de cáncer de mama. “Existen, por tanto, mecanismos que podrían explicar los resultados encontrados”, ha explicado Andrea Romanos, firmante del artículo y becaria de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).

Según Estefanía Toledo, codirectora del grupo del Ciberobn de Navarra, estos resultados aportan nueva evidencia para apoyar estrategias de salud pública dirigidas a disminuir el consumo de bebidas azucaradas a nivel de la población.

Para Miguel Ángel Martínez-González, investigador principal del Proyecto SUN, este es un motivo más por el que no es exagerado afirmar que los refrescos azucarados son como una “maldición” que ha caído sobre la humanidad.

#FATORES DE RISCO DO #CÂNCER DE MAMA

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