La diabetes gestacional es un factor de riesgo para la depresión posparto

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Nancy A. Melville

La diabetes gestacional parece ser un factor de riesgo independiente para la depresión posparto en madres primerizas, según un estudio publicado en versión electrónica el 18 de enero en Depression and Anxiety.[1]

Los resultados del estudio poblacional a gran escala mostraron que incluso en ausencia de antecedentes de depresión, la diabetes gestacional aumentó significativamente el riesgo de depresión posparto.

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Michael E. Silverman, PhD, profesor asistente de psiquiatría en la Icahn School of Medicine, de Mount Sinai, en Nueva York, Estados Unidos, también encontraron que las mujeres con antecedente personal de depresión tienen 20 veces más probabilidades de experimentar depresión posparto que aquellas sin éste antecedente. El antecedente personal de depresión materna en conjunto con la diabetes gestacional aumentó aún más la probabilidad de presentar depresión posparto.

“La mayoría de los médicos piensan que estas dos condiciones están aisladas y son muy diferentes, pero ahora entendemos que la diabetes gestacional y la depresión posparto deben ser consideradas en conjunto”, dijo el Dr. Silverman en un comunicado.

“Si bien la diabetes aumenta el riesgo de depresión posparto para todas las mujeres, para aquellas mujeres con antecedente de un episodio depresivo, tener diabetes gestacional hace que sea 70% más probable que presenten depresión posparto”, agregó el Dr. Silverman.

El estudio con mayor población hasta la fecha

Los investigadores señalan que la depresión posparto puede tener un impacto negativo en las mujeres y el desarrollo infantil. Señalan que hasta la fecha, ningún estudio ha examinado cómo la historia de depresión materna interactúa con los factores de riesgo conocidos.

Para evaluar el impacto del antecedente personal de depresión en la depresión posparto, así como en factores de riesgo pre y perinatales, los investigadores analizaron los datos de un estudio prospectivo de cohorte de nacimientos del primer hijo entre 1997 y 2008 en el Registro de Nacimientos en Suecia.

Además de la información sobre prácticamente todos los nacimientos en Suecia, el registro incluyó, desde el año 2000, datos sobre la atención hospitalaria ambulatoria.

El estudio, que es el más grande de su tipo hasta la fecha, mostró que entre 707.701 mujeres con el nacimiento de un producto único vivo durante el período de estudio, se diagnosticaron 4.397 casos de depresión posparto durante el primer año del parto.

Para el diagnóstico de depresión posparto, se consideró la presencia de depresión dentreo de los 12 meses después del nacimiento. Además el estudio incluyó el antecedente de trastorno depresivo mayor, trastorno de humor no especificado o trastorno depresivo diagnosticados dentro del primer año después del parto.

El presentar un antecedente personal de depresión previo al embarazo aumentó de manera estadísticamente significativa el riesgo de depresión posparto, con 1.154 casos por cada 10.000 pacientes entre aquellas con antecedente de depresión, en comparación con sólo 42 casos por cada 10.000 pacientes entre aquellas sin antecedentes de depresión (riesgo relativo [RR]: 21.03; Intervalo de confianza [IC] del 95%: 19,72 – 22,42).

Las mujeres con diabetes gestacional tuvieron un riesgo estadísticamente significativo mayor de presentar depresión posparto, independientemente de si tenían o no antecedente personal de depresión (RR: 1,70; IC 95%: 1,36 – 2,13). Las mujeres mayores de 35 años también tuvieron un mayor riesgo de presentar depresión posparto independientemente del antecedente de depresión, en comparación con las mujeres de entre 25 y 29 años (RR: 1,25; IC 95%: 1,13 – 1,37).

El riesgo de depresión posparto también aumentó significativamente entre las mujeres con antecedentes de depresión y diabetes pregestacional en comparación con aquellas sin diabetes pregestacional (RR: 1,49; IC 95%: 1,01 – 2,21), así como en aquellas con parto prematuro (32 a 36 semanas de gestación; RR: 1,20; IC 95%: 1,06 – 1,36).

Hallazgo inesperado

El aumento del riesgo de depresión posparto con la diabetes gestacional fue inesperado, al igual que los hallazgos sobre la diabetes pregestacional, dijo el Dr. Silverman, a Medscape Noticias Médicas.

“Fue una sorpresa que la diabetes pregestacional fuera un problema sólo junto con el antecedente de depresión. Digo esto porque hay un vínculo conocido entre depresión y diabetes, por lo que las mujeres sin antecedentes de depresión que tienen diabetes, al parecer, representan una población posparto resiliente”, agregó el Dr. Silverman.

Entre las mujeres sin antecedente personal de depresión, otros factores de riesgo para depresión posparto incluyeron una edad más temprana (15 a 19 años y 20 a 24 años, RR: 2,14; IC 95%: 1,79 – 2,57), cesárea (RR: 1,64; IC 95%, 1,07 – 2,50); parto vaginal instrumental (RR: 1,23; IC 95%, 1,09 – 1,38); y parto prematuro moderado (menos de 32 semanas de gestación; RR: 1,36; IC 95%: 1,05 – 1,75).

Estudios anteriores han reportado resultados no concluyentes sobre el vínculo entre parto prematuro y depresión posparto. La asociación encontrada en esta nueva investigación puede reflejar el diseño del estudio, que incluyó el seguimiento durante un año después del parto. Esto permitió a los investigadores considerar diagnósticos de depresión posteriores, señalan los investigadores.

A pesar de que el antecedente de depresión es un factor de riesgo bien conocido para la depresión posparto, los autores se sorprendieron por la magnitud del aumento del riesgo.

“Nos sorprendió, no sólo en la medida en que el antecedente personal de depresión predice depresión posparto; sino aún más por la baja cantidad de casos en que la depresión posparto se produjo sin un antecedente de depresión. De modo que, la depresión posparto sin un antecedente personal de depresión es mucho más rara de lo que nosotros, y creo que cualquiera, esperaría”, agregó el Dr. Silverman.

Aunque habitualmente los cambios hormonales del embarazo y el parto se atribuyen comúnmente a la depresión posparto, los autores apuntan a otro posible mecanismo, la inflamación, que se asocia con muchos de los factores de riesgo.

“Sabemos que existe una fuerte relación entre las citocinas inflamatorias y la depresión, incluso para aquellos que están sanos, así como entre las citocinas y la diabetes. Tanto la diabetes y la depresión durante el embarazo están asociadas independientemente con complicaciones obstétricas, parto prematuro y complicaciones neonatales, por mencionar algunas”, expresó el Dr. Silverman.

“Obviamente, la asociación no implica causalidad. Pero sí sabemos que las citocinas inflamatorias tienen efectos profundos sobre el metabolismo hormonal y de neurotransmisores en las áreas cerebrales que regulan las emociones, como el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal”, añadió.

Se requiere más investigación

Se necesita hacer más investigación para determinar el papel de los mecanismos involucrados en el desarrollo de la depresión posparto, señalan los autores.

Los hallazgos subrayan la necesidad de que los médicos tomen en consideración los factores de riesgo para la depresión posparto durante el embarazo, dijo el Dr. Silverman.

 

Mientras que las mujeres con depresión no siempre regresan para la consulta de seguimiento posparto, la cual incluye la realización del cribado para la depresión, las mujeres embarazadas representan una población médicamente cautiva”, opinó el Dr. Silverman.

“Con base en estos nuevos hallazgos, creemos que la gran mayoría de las mujeres que desarrollarán depresión posparto se pueden identificar antes de dar a luz, preguntando sobre el antecedente personal de depresión y proporcionando seguimiento a la diabetes”.

El Dr. Silverman agregó que el papel de los médicos con respecto a la depresión posparto se puede comparar con su papel en relación con el uso del tabaco.

“La razón por la cual un médico le pregunta si usted fuma es porque sabe que tiene 20 veces más probabilidades de desarrollar cáncer si lo hace. Dado que es lo mismo para la historia de depresión y la depresión posparto, creemos que los ginecólogos deben hacer lo mismo ante el antecedente de depresión”, puntualizó, agregando que: “Estas mujeres pueden ser identificadas y las intervenciones pueden ser administradas antes de que se presente la depresión, y antes de que ocurra algo potencialmente catastrófico”.

Promesa de nuevos agentes terapéuticos

La Dra. Emily S. Miller, maestra en salud pública y profesora asistente en la Division of Maternal Fetal Medicine, de la Northeastern University Feinberg School of Medicine en Chicago, Estados Unidos comentó para Medscape Noticias Médicas que las fortalezas del estudio incluyen el uso de una mayor población.

“Este es un estudio importante, ya que [los autores] fueron capaces de identificar los factores de riesgo para la depresión posparto en un estudio epidemiológico grande”, dijo. “La gran muestra, junto con una definición muy específica de la depresión añade a nuestra comprensión de los factores de riesgo para la depresión posparto”.

En un estudio previo publicado en 2016 en Archives of Women’s Mental Health,[2] la Dra. Miller y sus colaboradores evaluaron una cohorte más pequeña de 305 mujeres y no vieron asociación entre la diabetes gestacional y la depresión posparto. Ella comentó que el tamaño de muestra mayor del nuevo estudio probablemente explica la diferencia.

“La limitación más notable en nuestro estudio fue el tamaño de la muestra, y por lo tanto no teníamos el poder estadístico necesario para identificar tamaños de efecto pequeños, como el RR de 1,70”.

Actualmente la investigación de la Dra. Miller se centra en el papel de la inflamación, y retoma las teorías sobre la posible asociación con la depresión posparto.

“La diabetes pregestacional se asocia con un aumento de los niveles de inflamación, que tiene una relación causal con la depresión”, dijo.

“De manera similar, el medio proinflamatorio que puede contribuir al desarrollo de la diabetes gestacional también puede contribuir a la evolución de la depresión antes o después del parto”.

“Aunque los mecanismos moleculares subyacentes que conducen a esta causalidad no están definidos por completo, es prometedor al mirar hacia el futuro, hacia nuevos agentes terapéuticos, que puedan mejorar los síntomas de la depresión, en particular, en mujeres con niveles altos de inflamación”, expresó la Dra. Miller.

El estudio recibió el apoyo de la Eunice Kennedy Shriver Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano. El coautor, el Dr. Henrik Larsson, PhD, ha sido orador para Eli Lilly y Shire. El Dr. Miller ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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Um comentário em “La diabetes gestacional es un factor de riesgo para la depresión posparto

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